Archivo mensual: octubre 2010

La rave de Crystal Castles.

O los tipos más adulados de la electrónica actual, a falta de Justice o Simian Mobile Disco. Los favoritos de los hipsters en 2008 sacan la cabeza del tiesto con su electrónica visceral más humana. Curioso cómo un grupo que dice apenas escuchar ésta música se hace rápidamente  con todas las miradas. Los espasmos eléctricos en que basan sus canciones les han hecho saltar al must de un plumazo. La visión de Ethan Kath fichando a la desconocida ex-cantante punk Alice Glass y dirigiendo y produciendo todo el cotarro ha tenido casi toda la culpa. Aunque la personalidad de Alice ayuda sobremanera. En el escenario el boca-oreja les ha colgado la etiqueta de banda imprescindible en directo y con razón. No hace mucho sucedía en Barcelona, el show que como todos los que hacen son políticamente incorrectos, se les fue una vez más de las manos y dicen las malas lenguas que hubo más que palabras cuando Ethan se abalanzó sobre el personal de seguridad que intentaba separar al público de Alice, que en ese momento hacía surf entre la gente… Su papel de provocadora animal agita  a las masas y las mete de lleno en la dimensión de su música. Y sin lanzar ningún tipo de droga desde el escenario por supuesto.

Tiran de sintetizadores, beats más propios de videojuegos Atari y techno rimbombante y paranoico para lograr una música acuciosa que no deja a nadie indiferente y sí más de una boca abierta. La voz de Alice huye en la mayoría de los temas pero algo menos que en el disco debut.  Sus temas recrean sensaciones como la angustia o el miedo pero obviamente desde otra perspectiva a como lo hace el bueno de Burial, un maestro en ese aspecto.

Su segundo álbum aparecido y adelantado por el motivo de siempre durante éste año, es más presentable al gran público que el primero, y en algunos temas nos dejan escuchar  medianamente bien la voz de Alice Glass sin tantos filtros de por medio como sucedió en el primer álbum. No obstante basta ver la diferencia entre el Not in Love del álbum y la versión con Robert Smith para ver la noche y el día, y el consecuente potencial de éstos canadienses. Destacan también el techno de Baptism, donde escuchamos a Alice susurrando la letra casi ininteligible para resurgir chillándola apenas unos segundos más tarde. Aunque es en momentos como Celestica, donde podemos comprobar su buena voz cuasi angelical. En éste álbum marcan los tiempos,  te suben te llevan y te seducen como quieren, y ésto no es rock.

Es interesante también como se va consiguiendo un buen nexo entre el disco y un buen directo de música electrónica sin que resulte monótono y previsible. La próxima semana presentan Crystal Castles II en Madrid, una gran oportunidad para ver el espectáculo que son los de Ontario.  Porque si la electrónica es el futuro, éstos chicos parecen montados ya en el Delorean. Esperemos que no se los trague la tierra.

Salud

Dave.

La balanza de Nashville

No es que se echara en falta un nuevo disco de Kings Of Leon como puede pasar con otras bandas, lo que sucede es que sentados en el último sillón en el que se termina haciendo casi cómodo esperar 3 y 4 años por escuchar un nuevo LP, nos parece ya casi inusual encontrarnos con algo nuevo antes de tiempo. Del tiempo al que nos han acostumbrado.

Kings of Leon es una banda de otra pasta, con 2 tipos de seguidores, básicamente, los nuevos, y los viejos. Los nuevos empezaron a finales de 2008, concretamente después de lo que significó su lanzadera al hype  mundial que fue Because Of The Times y la parafernalia de Sex On Fire y su Grammy a Use Somebody Los viejos echan de menos el bullicioso Aha Shake Heartbreak, bastante lógico, pero seamos open minded.

Come Around Soundown es un álbum que jugará al despiste, lo que llevara a su descontento general. Los nuevos fans lo miran con recelo pero también los viejos, al no acabar de convencerles la personalidad actual de la banda. Pero es lo que hay. Son los Followill haciendo la música en la que deben creer en el momento que están viviendo. Nada más. No iban a sorprender a éstas alturas con una segunda parte de nada, ni un Viva La Vida para llenar estadios. Éste es un álbum lo bastante equilibrado para mostrar su ingenio y a la vez lo suficientemente neutral de oídos afuera para acabar pasando injustamente «desapercibido». Ya desconcertaron con el single y consiguiente video, que no hace ni un cuarto de justicia a la calidad del tema. No hacía falta ser tan conciso en los tópicos para explicarnos su punto de vista. Definitivamente Radioactive se defiende sola. Aunque imagino que ya suena en medio de un sandwich de Lady Gaga y Justin Bieber como complementos. Genial.

Pyro es otro de los buenos temas que encontramos, muy del estilo del álbum anterior, habla la angustia del protagonista y su rendición a un sueño, si bien puede parecer un poco forzado. En  Mary, cogen el molde del heavy metal más elemental, le dan un guiño a la música que salía de los viejos Cadillacs, y lo envuelven todo en papel Kings Of Leon. El resultado es un tema sencillo de amor sin complejos. Inusual. Un tema curioso. Situación casi de Mastercard: Concierto de los mismos, turno de Mary, evasión total, tu cerveza en la mano y tu chica que le encantan, a tu lado. Os brillan los ojos… El resto es imaginable.

Pero volviendo al disco, hay otras canciones como Back Down South, que parecen ofrecer sólo pequeños destellos de lo que son capaces. Realmente el concepto del disco en sí nos ofrece a unos KOL en frasco demasiado pequeño, demasiado lights para un cuarto disco, incluso si pretendían hurgar en sus raíces y ofrecer su mejor versión de la música americana de ese lado del mapa. Correcto en en el fondo pero no en las formas.

Algo de cualquier manera previsible, si vemos como viene funcionando la historia musical y los álbumes siguientes  a grandes éxitos de ventas, como fue Because of the Times. Es de todos modos un álbum altamente disfrutable, sin ser tremebundos ni agoreros, y más viendo la mediocre calidad que existe alrededor y el bombardeo con el que nos acosarán en las cercanas Navidades. La expectación realmente debería comenzar ahora, con el what’s next que salta después de éste álbum y consiguiente gira.

Buena oportunidad para verles en directo, muy pronto por España. Concretamente el 1 de Diciembre en el Palacio de Vistalegre de Madrid a unos precios decididamente caros.

Salud.

Dave