Cómo va. Déjame que me siente por ahí y te cuento.
Porque NYC siempre es la referencia de algo y últimamente hay una oleada de grandes sonidos en la ciudad de las ciudades. Grandes sonidos o grandes mierdas, según quién lo critique. Porque The Virgins no hacen nada nuevo, como casi todos, pero su mezcla y derribo de vecinos de Brooklyn y demás yanquis cuela. Y cuela porque entre entre unos y otros siempre hay hueco para una banda más.
Tintes groovies setenteros, sintetizadores ochenteros y un ligero sabor a enésima vuelta de tuerca retro es lo que ofrecen éstos 4 neoyorquinos disfrazados de británicos – ¿globalización? -. Han teloneado a Jet, Mark Ronson, Sonic Youth o Patti Smith sin contar su participación éste año en el mítico South By Southwest Festival de Austin (SXSW). Se les escupe por hacer algo que ya hemos escuchado antes, aunque quizá no se tiene en cuenta que practicamente todo lo hemos escuchado ya antes. Lógico que se les mire dubitativos por aparecer y reaparecer en series como Gossip Girl, o protagonizar la campaña publicitaria de Tommy Hilfiger y aparecer como la banda más asquerosamente cool del planeta. Y es que cuando te tachan de eso, automaticamente dejas de molar, al menos por el binomio actitud/rock.
Pero por otra parte, y por el lado donde dejamos los prejuicios aparcados, éstos chavales, como si fuera una canción de verano, se te irán quedando en tu cabeza como proyectos de futuro en Navidad. Disfrutaremos si no se estropean más de lo necesario y pueden dejar las gilipolleces a un lado. Porque algún día tendrán que salir del Top Cool y hacernos pensar que no todo era una broma. Que no todo era como parecía: la autopista por donde vieron la luz al final del tunel las grandes multinacionales.
Por último, el subidón de Private Affair.
D.
[



La espera tantas veces ansiada de un nuevo álbum puede pasar desapercibida si el regreso no está a la altura. En éste caso, 2 años después de su último LP los suecos Mando Diao vuelven a deslumbrar con Give Me Fire, posiblemente uno de los mejores discos en lo que llevamos de año. Normalmente a los grupos les cuesta lo que a los fans mas les suele poner, mirar hacia atrás y hacer el sonido que antaño nos cautivó. Así que los chicos de Borläng vuelven con un disco al más puro estilo de su debut. Un soberbio disco del primer al último tema. Un duro correctivo a la prensa que insiste en ignorarles y tenerles como eternos aspirantes a cualquier trono. Algo parecido a lo que les pasa a Mando Diao les sucede a Black Rebel Motorcycle Club, a los que se acercan a veces demasiado como veremos más abajo.

































