Archivo mensual: mayo 2010

El desembarco de las guitarras de Oslo

O mucho me equivoco o en poco más de 2 semanas vamos a vivir uno de los conciertos más divertidos y entretenidos del año. La razón fundamental es la música; musica bien hecha con unas dosis de naturalidad desbordantes y un buen rollo esclarecedor. Las noruegas Cocktail Slippers vienen al fín a España a presentarnos su álbum más reciente, Saint Valentine’s Day Massacre. Un álbum producido y arreglado por Steve Van Zandt, del que ya comentamos algo hace un año.

Ese álbum, nos viene a mostrar un rock flamante, que no pasa de moda, con un estilo pulido por el bueno de Stevie que ha confiado en el talento de cinco chicas que tan sólo nos muestran lo que hacen después del trabajo. Un álbum obrero y muy sincero digno de escalar a lo más alto del top personal. Tiene un puñado de grandes temas, como el tremendo St Valentine’s Day Massacre, Don’t Ever Leave Me, In The City, Round & Round, o You Do Run, pero es el álbum en su conjunto el que nos da alas para repetirlo y subir el volumen un peldaño más. Tiene unas suaves vibraciones a Shangri–La’s, Stooges, la propia E Street Band, o Blondie. En un mundo normal, o no, sonaría en cualquier radio de calidad que se precie. Pero no es así.

El Rock no es un buen negocio éstos días, por eso tiene más mérito que bandas como Cocktail Slippers quieran dedicarse a esto. Será un placer poder vivir por fín su concierto del 17 de Junio en la Sala Sol, un lugar, pienso que inmejorable para ver un concierto de éstas características, un concierto más que recomendable que tiene todos los requisitos para pasar una gran noche de Rock. Además la guinda del pastel la ponen los neoyorquinos Sour Jazz con el ex-productor de Ramones e Iggy Pop de segunda guitarra, Daniel Rey.

Efectivamente Steve, el álbum ha pasado con creces el arm hair test.

Salud.

Arcade Fire, la espera ha terminado.

Después de 3 años con poca cosa que llevarnos a los oídos, por fín se filtra lo nuevo de los canadienses AF. Gracias a una tienda de discos de Glasgow que tenía el nuevo single de 12” disponible desde ayer a la venta. The Suburbs/Month of May.

Desde hacía una semana nos han dejado ver a cuentagotas por medio de su web algunos segundos de su nuevo single y consiguiente cara B.

A bote pronto Month of May recuerda por momentos las andaduras de Josh Homme en Eagles of Death Metal o QOTSA.

The Suburbs tiene muy buenas vibraciones, no suena tan abrumador como nos tienen acostumbrados, ninguna decepción, al contrario, pero tiene su firma y sin duda estará rondandonos un buen tiempo su melodía.

El nuevo álbum estaba previsto para la segunda parte del año, pero suponemos que lo lanzarán más pronto que tarde visto el lanzamiento del single y sus participaciones en los festivales veraniegos.

Salud

D.

Get Well Soon de puntillas.

Tanto que ni pasando delante le veremos. Literalmente. Get Well Soon es el proyecto del germano Konstantin Gropper, un multi-instrumentista todoterreno capaz de cocer por completo su primer álbum con sus propias manos en 3 años, el célebre Rest Now, Weary Head, You Will Get Well Soon.  Ahora intenta dar el salto definitivo más allá de Europa central, y se trae consigo Vexations, una pequeña continuación del anterior. Un álbum por y para descubrir, rico en detalles y posiblemente sorprendente para tus atacados sentidos.

Konstantin Gropper, no inventa nada nuevo, pero reinventa, fluye y mira desde lo alto del pupitre. Su estilo emana del folk, desde el que construyen sus historias mezclando post-rock, música clásica o electrónica. Tiene todo lo bueno de Arcade Fire, no lo vamos a negar, pero tengamos en cuenta que sus primeros EP’s salieron practicamente a la par que la banda canadiense.  Gropper no se inmuta en mezclar los ya conocidos coros de niños o voces operísticas con sus pensamientos filosofales. Posee una voz hipnótica que no duda en aunar con trompetas y violines para dar un ambiente por ocasiones tenebroso. Tiene unas letras enigmáticas, oscuras, abstractas en su mayoría. El tono pesimista le sigue acompañando así como sus teorías existenciales y su máxima de que sólo perdiéndolo todo se puede ser libre.

Sus melodías épicas relucen sin ademánes sobre el resto del disco. Temas como Seneca’s Silence nos demuestra cómo sonarían Arcade Fire si fueran centro-europeos. Angry Young Man, primer single también sigue esa tesitura. Incluso medios tiempos como el gran We Are Free o We Are Ghosts, nos invitan a pensar que son el yin en el yang de los canadienses. Pero no sólo ellos, también encontramos ecos de Beirut, Nick Cave o Radiohead.

La magnitud de ésta banda, como su música, es totalmente impredecible. Aunque parezca faltarles algo de chispa (o publicidad) para lograr lo que otros compañeros, no hay duda de que son una banda muy interesante, que aporta lo suyo, y que pasará posiblemente de puntillas delante de algunos dentro de muy poco.

Concretamente la semana que viene en el altavoz cultural que es La Casa Encendida de Madrid, darán un concierto que promete, y que será casi privado, ya que es triste decirlo pero, posiblemente ni cuelgue el cartel de no hay entradas. Es lo que hay.

Salud.

D.

 

La elegancia de The National.

En ocasiones hay música, bandas, que como las personas, consiguen captar nuestra atención con algo fuera de lo común. Por lo menos fuera de lo que normalmente nos hubiera hecho girar la cabeza. Ésta reflexión viene al cuento de The National. Cuento en el que musitan historias muy reales, con letras tan válidas en nuestra molesta sociedad que merecen un momento de atención. Ésta banda, aunque pueda ser catalogada de AOR (Adult-Oriented Rock), es una válvula de escape para los pesimistas que sólo ven pasar indie de usar y tirar.

El quinteto de Cincinnati y porsupuesto afincado en Brooklyn, hace música personal.  Con distinción y paciencia. Música para pensar, para conducir, para aderezar con lluvia, para depurarse o simplemente para cambiar de ritmo. The National son un grupo con una calidad terrible,  que con la idiosincrasia que circula en la actualidad bien podrían haber lanzado el disco de Coldplay. Cosa que les sería bien justificada ya que después de 4 discos y los 2 últimos ya con muy buenas vibraciones a todos los niveles, no hubiera sido tildado de astuta mala praxis ocasional. Sin embargo, y volviendo al principio y a quien te hace darte la vuelta, The National han decidido dar un golpe encima de la mesa y hacer un disco muy muy suyo. Tenían permiso despues de Boxer (2007). High Violet, que sale a la venta hoy día 11 de Mayo, es más oscuro y fatalista incluso que los anteriores, con temas que tienen menos estrella y son más pausados que algunos de los singles que nos tenían acostumbrados como Fake Empire, Abel o Mistaken For Strangers. Pero no menos válidos.

El álbum en custión da comienzo con un tema progresivo, marca de la casa llamado Terrible Love, que gana muchos enteros en directo. Con la escucha del álbum comprobamos que el disco entero está impregnado de cuestiones existenciales, de pesimismo, de realismo, de descensos donde el protagonista llega incluso a jugar con su paranoia, y buscar las drogas que lo calmen, como sucede en Afraid Of Everyone, uno de los mejores temas y que cuenta con Sufjan Stevens en los coros (“with my kid on my shoulders I try not to hurt anybody I like”). En otros temas como Anyone’s Ghost por ejemplo nos canta su mal de amores. Pero en Little Faith, ya nos habla de sueños rotos, de un protagonista impasible que no reaccion ante nada, y que nada parece importarle.  Piensa desde una esquina de la mente una seria locura que confunde la realidad y el sueño.

“The storm will suck the pretty girls into the sky”

Bloodbuzz Ohio, primer single, habla de un tipo normal y del mar de dudas que le asalta y que le lleva a tomar decisiones a la ligera. No creemos que sea fácil escribir como hacen éstos tipos, saliéndose de los estándares indies (I still owe money to the money to the money I owe…)

Lemonworld es un gran tema,  desconozco si las letras se basan en algo personal, pero el personaje principal de cada tema tiene algo en común, su necesidad vital de huir de donde está atrapado, en éste caso NY o cualquier metropoli mundial y su everyday basis. A todo éste estancamiento no le puede faltar su dosis de trastorno. No ve diferencias en nada su alrededor y nada a lo que aferrarse. (Lay me on the table, put flowers in my mouth and we can say that we invented a summer lovin’ torture party) . El disco destila pesimismo, derivado de la falta de suerte del sujeto, de las ganas de luchar que no encuentra y de su rendición ante su alrededor. El protagonista encuentra su espacio vital en la soledad donde se ve inmerso, y en donde llega un momento en que se encuentra cómodo, a pesar de que, juegue con sus propias contradicciones, como en Runaway (“What makes you think I’m enjoying being led to the flood?“)

Pero es al final del disco donde encontramos el equilibrio perfecto entre el baritono de Matt Berninger, el golpeo inconfundible de Bryan Devendorf, y los instrumentos de cuerda en la fantástica Conversation 16. El piano de England y su intensidad y progresión, y la bella Vanderlyle Crybaby Geeks, con unos ecos otrora genuinos, en el mejor hacer de INXS, nos dejan un sabor de boca inmejorable, y una obligación de descubrir todos los detalles que se nos escapan en primeras escuchas.

No van a llegar al mainstream, sería un detalle que llegaran a tocar en España, pero con High Violet han completado una trilogía realmente buena. Con diferentes enfoques pero con notables altos en cada uno de los discos.