Archivo mensual: febrero 2012

El refrito está servido.

Son el último guiso de la cazuela de Rough Trade, los nuevos nuevos-Strokes que teloneaban el año pasado a los nuevos Strokes del 2011, es decir, a los Vaccines.

Howler están en el ojo del huracán pero es difícil fiarse de ellos. Han llamado a una puerta abierta de par en par hace 10 años, pero a la que ahora no quieren ver a nadie disfrazado sino alguien que les sorprenda con una jugada maestra. El indie propiamente dicho como etiqueta de los últimos 10 años está apunto de caducar. Lo maquillan, lo adulteran, lo engalanan, lo modernizan, lo idealizan…  pero ya no cuela.  Hay tanta basura ahí fuera que cuesta encontrar algo que valga la pena entre tanta porquería.

Éstos post-adolescentes de Minneapolis que no nacieron a tiempo de Achtung Baby, lanzan al vuelo un álbum con reminiscencias de  Strokes / Franz Ferdinand, con riffs que hemos elogiado en Vaccines hace poco, o en Yuck hace menos y con unos paralelismos a los Drums más que curiosos.  Pero aún con todo, como dicen por ahí, la riqueza está en la mezcla. Por eso, la primera escucha lleva a extraños, porque aunque perezosa es traicionera. En el sentido en que la sensación de refrito es tal que puede hacer aborrecerlos de inmediato. Pero lo cierto es que  Howler consiguen realmente mezclar de alguna manera el sonido de la brillante California con el rock sucio y desaliñado del CBGB, viniendo de la tierra de los Replacements.  Y cada palo que aguante su vela. Los tipos van a conseguir quedarse por H y por B.  Porque su America Give Up, -guiño guiño- contiene temas que pretenden convertirte en creyente cuánto mayor sea el ruido y las voces que lo esparzan. Su single I Told You Once tiene todos los ingredientes puestos en fila de a uno. Y funciona.

“Well I hate myself, more than I hate you”

Aunque venga a la mente el Someone Else de Razorlight. La velocidad automática que le meten en This One’s Different o la tozudez de Black Lagoon es por momentos insultantemente Strokes/BRMC. Al final, la controversia es, si el fin justifica los medios o si no se les debe dejar pasar. Sea lo que fuera el disco no es malo ni mucho menos, es una banda que tiene el algo y que es disfrutable sobre todo si te has dejado guiar por las directrices de NME los últimos 10 años,  aunque el sambenito de vintage de algo continuamente imitado no se le va a descolgar facilmente.

Salud

D

Nada de complejos.

Matthew, Dani e Ira. Foto de José Del Río.

Hoy hablamos de una formación que merece ser más que mencionada. Una banda cuyas acusaciones de no hacer nada nuevo son inversamente proporcionales al aumento de adeptos con cada nuevo trabajo. Una banda que guisan solos y que siguen su propia lógica musical. Seguramente no sea un gran seguidor de Nada Surf si ha llegado a éste artículo, porque precisamente a éstos, les importa muy poco lo que se diga de la banda ahí fuera.

El trío de Brooklyn formado por Matthew Caws, Ira Elliot y el madrileño Daniel Lorca acaban de publicar nuevo álbum (séptimo, según contemos) llamado The Stars Are Indifferent To Astronomy, publicado por Ernie Records en España.

Nada Surf parece que siempre será visto a la sombra de Pixies o Weezer. ¿Cuestión de suerte o de estar en el lugar casi adecuado en el momento casi oportuno? No lo creemos. Hoy en día es noticia que una banda pueda estar 10 años seguidos con su misma formación o seguir en la ola sin proyectos varios que los seccionen. Pero planteemoslo de otra manera. El actualmente inválido término indie se utilizó otrora para acuñar a bandas que plasmaban sus primeros trabajos en pequeñas discográficas, las cuales ofrecían un margen de maniobra creativa total, para diferenciarse de los “sí pero no” de las grandes multinacionales. Que le pregunten a R.E.M, o Sonic Youth. Si partimos de esa premisa y seguimos con ella sin mirar atrás pero con la convicción del primer día, nos encontramos que Nada Surf no publica con Universal, Sony o Warner, sino que cumplen 20 años en la cresta con la pequeña Barsuk Records. Una pequeña compañía de Seattle en la que desembarcaron hace 10 años, después de que Elektra les dejara tirados poco ántes de ser absorvida por Atlantic, ahora de Warner. Entonces qué le pedimos a Nada Surf? Que llene estadios a lo Coldplay? Seamos realistas. Lo que hace Nada Surf tiene un mérito terrible.

Nada Surf juegan en otra liga. Sus discos no aceptan preguntas. Piden más que ofrecen. Te unes sin darle vueltas o te quedas fuera. Nada Surf pide diversión, pide ser compartido, pide ser gritado. Peticiones todas que caerían en saco roto si fallaran en el directo. Pero no es así. Los directos de éstos tres afables tipos se marcan en rojo porque sorprenden muy positivamente y son su mejor baza y carta de presentación. La energía en directo dobla la vitalidad que muestran en sus trabajos. Terminar invadiendo el escenario llevado por el delirio popular sin que a la banda le importe lo más mínimo es solo el culmen de los shows revitalizantes del trío de NY.

Precisamente ésta energía del directo es lo que han querido reflejar en The Stars Are Indifferent To Astronomy, pero aunque se acercan al objetivo nunca podrán lograr el mismo resultado. La inconfundible voz de Matthew y sus melodías adherentes irradian un positivismo propio de primavera a la vista. Posee temas potentes como Waiting For Something, Moon is Calling o Looking Through, o con añoranza incuída como el primer single, When I Was Young. Los puristas obviamente les echarán en cara su falta de originalidad, espontaneidad o modernidad, llamenlo como quieran, pero es una formula que Nada Surf siguen de unos años para acá y que de momento al gran público parece no importarle. Ellos hacen un rock desenfadado y efectivo, pero muchos extrañan la inocencia noventera DIY del High/Low.

En cualquier caso, purista, seguidor o sí solamente pasaba a saludar, The Stars… es un trabajo con el sello Nada Surf, parido para ser disfrutado en directo y sin complejo alguno. Sin duda la mejor manera de entender el concepto de Nada Surf, una de esas pocas bandas capaces de cambiar el humor o de dar en el clavo en el momento requerido, sin contar con el bombo de Goo Goo Dolls pero sabiendo perfectamente como mantener brillante su estrella.

Salud.

DB

A propósito de Canadá.

Jeff, Brandon y Graham son unos añejos amigos canadienses venidos del lago de Okanagan, en la pequeña ciudad de Kelowna. Unos tipos corrientes que después de estrellar su furgoneta y desechar un primer proyecto desilusionante como fue Alphababy, se propusieron resurgir de sus propias cenizas para crear Yukon Blonde.

Una banda que empezó haciendo metal y ha terminado haciendo alt-country de gran nivel, puro rock vintage influenciado por bandas como KinksStereolab o Fleet Foxes.

Algunos los recordarán por su nominación a los prestigiosos premios Polaris canadienses en 2010 por su álbum homónimo, que conseguiría situarles en su Vancouver prestada, al menos en su país y en un puñado de angloparlantes más. Otros quizás les pueden recordar de la tibia mención de Robyn en How I Met Your Mother. En cualquier caso, Yukon Blonde lanzó un notable álbum con grandes temas impregnados de melodías vibrantes y guitarras no menos adictivas que conseguirían quedarse en repeat una y otra y otra vez. Su sonido americano es cálido y cercano, bebiendo por momentos de The Band o los Beatles . Singles como Wind Blows o Loyal Man nos harían pensar en la efectividad de Band Of Horses o la magia de Leisure Society, pero es en temas sorprendentemente ricos  como el incontestable Brides Song cuando una banda te gana y te obliga a recordar su nombre.

El pasado año estuvieron de nuevo en el estudio para grabar su segundo álbum, apartándose sin apenas hacer ruido de la analógica del primero para acercarse un poco al mundo digital y hacer algún que otro guiño a los sintetizadores. Fue precisamente durante ésta grabación cuando salió el EP Fire/Water, con 4 temas que sonaban tan similares al debut que decidieron deshacerse de ellos para depurar al máximo el sonido del nuevo álbum.

Ayer precisamente lanzaron Stairway,  el que será el primer single del segundo LP, llamado Tiger Talk, que estará en el mercado en primavera y será presentado en una gira por Estados Unidos con algunas paradas en Europa, amén de 3 noches en el mítico SXSW de Austin, posiblemente el festival más intenso y de mayor crecimiento del mundo.

2012 va a ser un gran año musicalmente hablando, y Yukon Blonde dejará de ser una promesa para convertirse en una realidad que será obviada hasta que los árboles musicales decidan dejar ver el bosque.

Yukon Blonde – Brides Song (Yukon Blonde LP, Nevado Records. Buy it here: http://www.nevadorecords.com/home/)

Salud.

DB