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Danger Mouse + The Shins = Broken Bells

Efectivamente, éste año verá la luz el proyecto del polifacético músico y productor Danger Mouse (Gnarls Barkley, Gorillaz, The Good The Bad & The Queen etc…) y James Mercer, voz cantante de los fantásticos Shins.

El álbum ha sido un gran secreto hasta que se ha filtrado en la red. Ambos artistas admiradores de sus respectivos trabajos, se conocieron en un festival y decidieron trabajar juntos. Despierta curiosidad el mero hecho de ver a dos personalidades tan fuertes de la música mezclando su ingenio. El mezclador del polémico The Grey Album (aquella mezcla del White Album de los Beatles y el Black Album de Jay Z) parece haber encontrado al fín tiempo para retomar un álbum que lleva en el horno desde 2008.

Por su parte, James Mercer, después de despedir a su batería y sustituirlo por Joe Plummer de Modest Mouse, ha seguido grabando con The Shins y curiosamente se espera el álbum para principios de 2010, aunque viendo como van los tiros, seguramente lo acaben retrasando unos meses, ya que el álbum de Broken Bells está previsto para el 9 de Marzo.

Su primer single viene tintado de soul y es este resultón The High Road.

Salud

D.

El tiro de gracia del Rock

Hay una banda ahí afuera que hace un rock especial. Una banda con savia nueva que se echaba de menos y que hace mucha falta. Una banda que mira a sus raíces y las explota cual labrador su tierra. No importan las tendencias sino el sentimiento y convencimiento de dejarte el alma en lo que haces. Así se presentan los vecinos de Springsteen llamados concretamente The Gaslight Anthem. Sólo ellos podían ser los agitadores del rock más auténtico y aún no olvidado.

La influencia de Springsteen salta a la vista pero no es el único, la vena de Joe StrummerTom Waits, Buddy Holly o los Pretenders también está presente, incluso su sonido se acerca a los maravillosos Against Me! o the Cure por algunos momentos. Un rock vintage, afilado, unos riffs vertiginosos y unas letras evocadores de otras épocas y con ecos a Springsteen a veces demasiado cercanos (Meet Me By The River’s Edge).

Brian Fellon lleva la voz cantante en el proyecto. Un tipo al que su madre alimentaba con Cheerios y Born To Run, y que desde su management definen como un benévolo dictador. Sin embargo, Fellon no duda en destacar que la mejor fortaleza de la banda es la manera que tienen de tocar juntos sin comunicarse, aunque no vea a sus compañeros como amigos precisamente. Dice que nunca han tenido un mal concierto. Algo tendrá que ver los ensayos que religiosamente hacen de Lunes a Viernes y de 9 a 5, como si de una oficina se tratase.

Young boys, young girls, ain’t supposed to die on a Saturday night…

Su último álbum, The ’59 sound aparecido hace algo más de 1 año, es un clásico desde la primera escucha. Un sonido que bebe del punk y rockabilly, y que tiene en la pasión su mejor arma. Así el álbum abre como un huracán y un Mary en Great Expectations, seguido de The ’59 sound, tema en el que Fallon se pregunta si en los últimos momentos de la vida de un joven amigo suyo, tuvo la oportunidad de escuchar su canción favorita…  Old White Lincoln tiene un tono de voz que por momentos nos evoca a Brandon Flowers, Miles David & The Cool, y una humilde The Backseat… son solo algunas joyas de un álbum que destila optimismo y talento a raudales.

Realmente faltaba en el panorama musical una banda con la rabia y las ganas que desbordan The Gaslight Anthem. Se pasaron por el BBK Live el año pasado y será dificil verlos de nuevo por aqu, pero esperamos confirmaciones de festivales.

Creo que éste debe ser el resultado que buscan las bandas emo cuando hacen música.

Salud.

D.

El último songwriter maldito.

Hace unos meses que éste gran trovador del rock merecía una reseña. Y aprovechando que el concierto benéfico Light Of Day pasó por España el pasado Domingo, no hemos visto mejor ocasión.

Hablamos de Jesse Malin. Un genio desconocido por siempre jamás, con mucho talento y exitoso en lo estrictamente musical, e injustamente falto de suerte en lo puramente comercial. Apartado del mundo punk desde la separación de D Generation, el chico sabe el camino que quiere echarse a andar y se marca desde el principio un discazo como The Fine Art Of Self Destruction (2003), con la producción genuina del brillante Ryan Adams que ya colaboró con él en una especia de proyecto secreto como era The Finger el año anterior, entonces bajo los seudónimos de Warren Peace (Adams) e Irving Plaza (Malin). Malin hace música sincera y directa, con gran carga energética y emotiva.

Joe Strummer, Jesse Malin y Ryan Adams.

Con influencias a Ryan Adams, Springsteen, Young o Steve Earl. Sus directos son explosivos con una intereactividad conocida por cualquiera que haya tenido la suerte de dejarse caer en alguno de sus directos. Nadie como él hace sentarse a todo el respetable en el suelo para cantar Solitaire o Death or Glory de los Clash, buscando siempre voces solistas y acompañantes entre la sorprendida audiencia.

Gran debut con temas como Queen of the Underworld, o el tema-huida y una de sus mejores canciones Wendy, pasando por Solitaire, Riding On The Subway o Almost Grown. Un cambio significante después de ver cómo se las gastaba con D Generation.

En 2004 lanzaría el aclamado The Heat, lo que sería una autoconfirmación del cuasi Springsteen wannabe de que su carrera en solitario iba muy en serio, y ésta vez sin la producción de Adams, si bien aparece en el disco. No se puede negar que es evidente que su relación profesional ayudó en todo momento al bueno de Jesse. Sin ir más lejos, se pueden observar ligeros paralelismos con el Rock n Roll de Adams y el The Heat de Malin. 2 discos de 2 artistas con mucho en común y con un rock muy similar en cuanto Adams quiere acercarse a éste palo. No obstante, dice un viejo rumor de un larguilucho heavy escocés que ambos eran sus únicos amigos en la escuela. The Heat, de todos modos es un disco para degustar de principio a fín, cargado de guitarras, pasión y buen rock suave. Sin la rabia de Rock & Roll pero igual de sincero.

No será hasta 2007, cuando se junta a personalidades como Springsteen, Adams, Josh Homme o Jakob Dylan para lanzar Glitter In The Gutter, junto a The Heat su mejor álbum. A pesar de ser acusado de pretencioso en éste álbum, lo cierto es que contiene una fila de grandes y divertidos temas, más cercanos al pop en ocasiones que harán las delicias de cualquiera dispuesto a escuchar. Amén del tema con Bruce, Broken Radio, tenemos joyas como Prisoners of Paradise, Lucinda, Black Haired Girl, Tomorrow Tonight, Little Star… Más que pretencioso, es un rock que en algunos oídos puede empalagar como puede empalagar Roy Orbison. Sobre todo si se le da más vueltas de lo normal.

Recientemente vendría un disco de covers: On Your Sleeve, con algunas grandes versiones de sus artistas favoritos y que acostumbra a deleitarnos en directo como Everybody’s Talkin, Do you remember Rocn & Roll Radio, You can make them like you etc… También publicó un directo desde su NY natal llamado Mercury Retrograde.

En definitiva, un artista que dificilmente será mucho más grande de lo que ya es, y al que tuvimos ocasión de ver en el reciente Light Of Day en Madrid. Un gran concierto no sólo de Jesse, sino del dinosaurio Willie Nile, Joe D’urso y el fenomenal acompañamiento en todo momento de Los Madison, gran banda que veremos de nuevo en directo en solitario en Febrero.

Mención aparte merece el desaprensivo y poco profesional de Dave Bielanko, cantante de Marah. El tipo en cuestión, no dudó en abandonar la sala por su propio pie y por la puerta de entrada cuando vió en el 2º tema que alguno de los monitores no sonaba como él deseaba. Incluso después de la atención del técnico de sonido que subió al escenario a intentar subsanarlo. Algo puede que tuviera que decir las cervezas que estaba bebiendo en el bar contiguo a la sala, y que le hicieron también arrasar con todo lo que encontró por el camerino compartido aquél día…

Siempre nos quedarán grandes músicos capaces de conectar y agradar como pocos.

Grande Jesse.

Salud.

D.

La lluvia de Manchester.

Dicen las buenas lenguas que es uno de los secretos mejores guardado del Reino Unido.

Doves es el nombre de una gran banda sin suerte del gran Manchester, un trío de tipos, de lo más normales que te puedas cruzar hoy en día en la calle,  que hace una música más inglesa que un Shepherds Pie. Una muestra de ADN de música de calidad británica. Una banda que aún con 4 Lp’s, le sigue sucediendo lo que a otros compañeros de viajes, son tremendamente subestimados y lo que es peor, olvidados fuera de los circuitos británicos. Por mucho que hayan comentado en más de una ocasión que a ellos no les apetece ser estrellas de rock.

Los hermanos Jez y Andy Williams y el bajista Jimi Goodwin saben lo que es levantarse y seguir caminando. A pesar de la muerte de su manager, y el incendio que arrasó con su estudio y todo su material de un plumazo. No obstante llevan tocando juntos la friolera de 19 años, aunque primero fuese como Sub Sub.  Han tardado 4 años en darnos nuevo material, tiempo suficiente para que una banda con aparentemente poco que decir entre las grandes voces caiga en el absoluto desconcierto. Por fortuna los amantes de su música no olvidan y han recibido éste Kingdom Of Rust de forma entusiasta, sin olvidar tampoco que los últimos 2 trabajos habían cosechado sendos números 1, todo hay que decirlo. Su falta de suerte también se deja caer en la estadísticas, y es que ésta vez se quedaron a 4 copias de arrebatar el nº1 a una tal Lady Gaga, aunque para ésto lamentablemente no contaran con las tiendas independientes no adscritas, que posiblemente vendan alguna copia más que su rival por el pódium.

Unos tipos que no dudan en cambiarse los instrumentos y alternar en las voces -no es que sean los Globetrotters del rock, pero tampoco Arcade Fire inventó ésto-. Doves son la lluvia ligera que apenas  se percibe. El paisaje de siempre visto desde otro ángulo. El patito feo del rock. Sin grandes sólos ni voces espeluznantes o temas eufóricos pero con un empaque envidiable. Una de esas bandas que del boca-oreja merecerían convertirse en en algo más. O una de esas bandas que escuchas cuando conduces.

Y ahí está Kingdom Of Rust. Probablemente su mejor trabajo hasta la fecha. Un disco frío. Refrescante. Donde parece quedar patente el giro de la paternidad de los 3 en los últimos años. Un álbum vivo, que tiene una serie de temas singles donde elegir libremente. Desde cualquiera de los 4 primeros cortes del disco, Jetstream, Kingdom of Rust (single oficial), The Outsiders, o la maravillosa Winter Hill, hasta 10:03, Spellbound, Compulsion o Lifelines. Música sin prisa, fluyente, muy calculada y compacta, pero con grandes espacios entre instrumentos. Todos fundamentales y  en primer plano.

Doves parecen seguir las migajas dejadas en el camino de Elbow hasta la meta del reconocimiento.

Has subido alguna vez a Winter Hill?

Salud.

D.

Muse por Muse.

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No es un juego de palabras. The bigger the better solía decir el malogrado Freddie Mercury, y al pie de la letra parecen habérselo tomado los chicos de Devon. Ya está en nuestras manos uno de los discos más esperados del 2009. The Resistance es un álbum que deja boquiabierto. Con el culo inquieto de Matt Bellamy a la cabeza, obsesionado aún con revoluciones, la globalización, la destrucción del mundo o el más allá, consiguen no se si voluntariamente o no, hacer una parodia de sí mismos en el álbum más libre, complejo y emocionante que se les recuerda.

Éste su quinto álbum no es lo que nos tenían acostumbrados. Aquí los productores han sido ellos mismos, lo que pone de manifiesto que han probado lo que más les ha llamado la atención, sin tabúes de por medio y amén que así lo han grabado. Es por ello que podemos escuchar en todo su esplendor la influencia de su música clásica tan querida, la opera-rock, sonidos ochenteros, beats o r’nb. Y es al dar rienda suelta a su creatividad, donde Bellamy crea una sucesión de harmonías en muchos de los temas que no habíamos escuchado en sus álbumes anteriores.

No se han vuelto locos ni es una broma de mal gusto. Es un disco tal y como lo conciben. Sin prejuicios ni dobles raseros. Es un disco honesto, que muestra el camino que debían seguir. Es lo que hubieramos echado en falta de haber sacado una segunda parte de Black Holes, por ejemplo. Posiblemente sea la progresión natural que se espera a uno de los grupos más en forma de la actualidad.

Ésta vez el orden viene dado. Pero empezemos bien: United States Of Eurasia, el primer tema que vió la luz pixelada. Es una locura en la que homenajean visiblemente una buena parte de la carrera de Queen, con Red Special incluida, y lo mezclan graciosamente con música balcánica. Su admiración por Queen no es nueva. Aparte de británicos ya sabíamos de la obsesión de Matt por la figura de Freddie, y ahora más que nunca su voz se asemeja a la del mito, como en Guiding Light. Y él no lo niega.

El álbum abre con un anzuelo llamado Uprising, quizá el tema más comercial del álbum, lo más parecido al Black Holes que encontraremos. Con un so come on!, un sonido que nos parece haber esuchado ántes, y unos gritos de hooligans amaestrados reservados para el subidón del directo.

El comienzo del segundo tema del álbum da escalofríos. Me explico. Resistance, empieza de manera enigmática, para elevarse con un piano y batería que parece un quiero y no puedo de… Camela??!! Por suerte no hay que esperar mucho para dejar éste espejismo a un lado y disfrutar con un tema que cambia el registro con un un estribillo pegadizo y batallador. Una letra a ratos catastrofista, pero esperanzadora. En los derroteros de la utopía, estilo Invincible.

Undisclosed Desires, es sexy. Es un tema con un beat cool y moderno con aires a Prince y detalles que recuerdan tiempos mejores de George Michael, e incluso, disculpen la osadía, a algo tan sorprendente como aquella banda de teenagers de los 90’s: NKOTB. Aun así, uno de los mejores temas del álbum, pintando de 2000’s los 80’s, con vertiginosos violines y con sintentizador de serie. En sí mismo parece una lucha con sus propios sueños,presentada como un co-protagonista vacío al que le quieren sacar lo mejor de sí, aunque no con toda la buena intención que se anticipa.

En Guiding Light, un tema por definición más Muse que el anterior, ponen la exuberancia al servicio de la imaginación y no sale el tiro por la culata. Un derroche de voz espeluznante que esperamos ver en directo, un gran sólo del que sin duda es uno de los más grandes guitarristas de la decada, y un momento de inflexión del tema que le da toda la vida.

En Unnatural Selection y MK Ultra vuelven más metálicos y reconocibles, con guitarra ácida y voz distorsionada. Justo antes de sorprendernos de nuevo con la osada I belong to you, y una persecución al más puro estilo Madness, con una letra brillante y una segunda mitad, donde hacen aparición el piano, el acento francés de Bellamy, y de nuevo el torrente de su voz, en una muestra más de lo que el niño prodigio puede hacer. Sin duda uno de los temas más originales de la carrera de la banda, surrealistamente bailable y altamente disfrutable.

Aquí es donde empiezan los 3 cortes a los que se han atrevido de primeras a llamar sinfonías. La de ellas, como contaban en una entrevista aparecida en Metropoli, se desarrolla en un escenario donde el mundo ha llegado a su límite y no hay nada más. En la los protagonistas escapan en una nave a otro planeta para encontrar nueva vida. Vida que encontrarán en la sinfonía y donde tendrán en cuenta que no pueden cometer los mismos errores.

Un final del disco diferente, de una bella factura que no tiene nada que reprochar. Éste es el resultado del álbum que tenía que aparecer. Que después de unas cuantas escuchas en sitios y momentos distintos, da la impresión personal que no han llegado aún a su culmen y que lo mejor está por llegar.

Con toda ésta parafernalia MUSE no han pretendido pasearse por el borde de sus límites, sino que han tendido una cuerda hacia el otro lado y bailan sobre ella sabedores de lo que llevan encima.

Raditude: la vuelta de Weezer

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the kids are havin' fun, innit?

Se deja caer a cuentagotas lo nuevo de los forever youngies Weezer, aunque ésta vez parece que oficialmente será (If you’re wondering if I want you to) I want you to el single de lanzamiento, si bien los anteriormente filtrados The Gitl Got Hot y I’m your Daddy parecen quedarse momentaneamente a un lado. Un tema que por momentos recuerda peligrosamente la musica basura de bandas teenagers.

Aunque si es Weezer quien lo hace…

Raditude, (Radio + Attitude?) aparecerá oficialmente el 25 de Agosto en EEUU, 2 meses ántes de la salida del que será su séptimo álbum, un año después de la aparición del no-tan-malo Red Album. Según Spin el título ha sido idea del actor de Rainn Wilson, más conocido por su papel en la comedia, en éste caso la versión americana, de The Office. Bien.

Un disco que no es de lo mejor que han publicado, y que aprovechan para girar hacia su lado más universitario sabedores siempre de lo que se hacen.  Y cosa ésta poco afortunada para los fans de toda la vida, a los que posiblemente éste disco les parecerá basura en la primera escucha. Pero sinceramente, funciona. O por lo menos es seguro que en los States les va a funcionar bastante bien, aunque también hay que reconocer que nos esperábamos más, a pesar de que la actitud teenager parece camuflarse tras varias escuchas.

Aparte de los 3 temas arriba mencionados, tienen otros como la nueva version de Love Is The Answer, anteriormente tocada con los buenos de Sugar Ray, o In The Mall, donde quieren acercarse a sus yos de tiempos mejores . ëstas seguramente hagan las delicias de cualquier oído abierto. Eso sin nombrar Put Me Back Together, que si no es de los Killers poco le falta, porque en ocasiones incluso la voz de Mr Cuomo es idéntica a la de Mr Flowers.

Disco ligero que se deja escuchar facilmente. Recomendable.

Suena ya esto en los 40?

Si no puedes esperar, date prisa en escuchar éste adelanto ya que no tardará en desaparecer de Youtube…

Saludos y cervezas.

D.

El verano con Sunset Rubdown

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El verano en la ciudad se hace tedioso y más cuando cuesta encontrar algo bueno que llevarse a los oídos.

Pero siempre hay algo bueno por escuchar. Y en éste caso me tengo que rendir a un disco que rebosa calidad lo mires por donde lo mires. Excepto por la portada quizás. Se trata de lo nuevo de Sunset Rubdown, una banda que pronto imaginarás de donde provienen.

Acaban de lanzar su cuarto LP, con lo que denosta lo tremendamente infravalorada que se encuentra ésta banda.  Cosa que a veces a uno le produce casi hasta cierta satisfacción. Su líder Spencer Krug, deja a un lado el resto de no menos grandes proyectos (Wolf Parade Swan Lake) para dejarnos un trabajo que no para de sorprender como el anterior Random Spirit Lover de 2007.

Dragonslayer, que así es como se llama la joya, es el sonido del camino de los tiros del buen rock, de los estribillos a medias, escondidos,  de guitarras a golpe de corazonadas. Temas vertiginosos, con su punto de locura que termina desembocando en ruido, ruido psicodélico que parece ponerles el punto de grandiosidad definitiva. Unos temas fabulosos para un directo de emociones fuertes.

Contiene unas letras que aunque siguen siendo enigmáticas, al menos están más cuidadas y son algo más entendibles que su anterior Random Spirit Lover.

Se dejan resbalar por el parecido a Arcade Fire y Bowie, pero es así. Sobre todo a Bowie en ocasiones, por proponer algo parecido pero realmente tienen fuerza y son genuinos y originales.

Cuesta sacarles un parecido claro, evidentemente, quiero que suenen más a AF, que sus estribillos no se escondan, que no sean los que cantan de verdad, que parezcan más irreales y similares a algo que ya haya escuchado…  pero no lo consigo.De momento, posiblemente el mejor disco del año de largo.

Canadienses por cierto. Cómo no.

Salud

D.

Mami… ¿qué es un Sex Pistol?

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Es una pregunta retórica. Pero también un dardo envenenado de intenciones.

Cuando una banda pierde a su mejor arquitecto, es dificil levantarse del golpe y seguir en forma. Ésto es algo que no pasó con los Manics despues de la misteriosa desaparición de Richey James Edwards en 1995, ahora ya oficialmente dado por muerto, y adquiriendo detalles al estilo Elvis, como sus fans afirmando haberle visto paseando por Asia o la India. Los Manics se levantaron y sacaron grandes trabajos como ‘Everything must go’ (1996) o ‘This is my truth tell me yours’ (1998).

Todo ésto viene a que su nuevo álbum titulado ‘Journal for Plague Lovers‘, ha visto por fín como sus compañeros han utilizado las letras que todavía tenían de Richey. Y el resultado obviamente no ha podido ser mejor. Un resultado que nadie esperaba ni apostaba.  El álbum en cuestión es una secuela del magnífico The Holy Bible, y también es posiblemente el mejor de lo que va de año. Nos devuelve a los Manics más auténticos, a los de la vieja escuela, a los buenos, a aquellos hoscos protestones que cuando se les preguntaba si eran reales eran capaz de escribir con una cuchilla de afeitar en su brazo ‘4 Real’ para defenderse. Cosa que por otra parte pone aún más de manifiesto la estabilidad mental de Richey,  si bien ya no dejaba lugar a dudas con sus problemas con el alcohol, bulimia, depresiones, automutilaciones… gran historial.

De todos modos, parece que con el aclamado  ‘Send Away The Tigers’ sólo querían limpiar la pista para aterrizar despues con su avión definitivo. Parece que efectivamente, van reales hasta el final y se enfrentan a sus fantasmas del pasado utilizando las letras del malogrado Richey. Y es así, sincerándose como banda cuando dan lo mejor de sí mismos. Si después de su desaparición cambiaron el punk por el rock mainstream de estadios, ahora hay una tendencia clara de vuelta a las raíces. O un donde dije digo digo Diego.

Vuelven a las guitarras metálicas irascibles, con nervio, a las cuerdas, al sonido de ántes. El patito feo del rock inglés, uno de los grandes bocas del rock británico, comienza el álbum con unas palabras de Christian Bale de la película El Maquinista (You know so little about me…) en Peeled Apples, con letras algo escabrosas (trespass your torments if you are what you want to be) . El buen feeling del primer tema queda confirmado después de escuchar los 2 siguientes, el gran »Jackie Collins Existential Question Time», y sus consequentes preguntas…

If a married man fucks a Catholic and his wife dies without knowing, does that make him unfaithful?

… o cómo se descojona con Stephen Hawking echando de menos la revolución sexual en la brillante e  inteligente Me and Stephen Hawking, que comienza escupiendo Herman the Bull and Tracey the Sheep como una pintada reivindicativa en una sucia pared. Después de éstos excitantes 3 primeros platos, no les importará bajar el tempo en This Joke Sport Severed o Facing Page: Top Left, unos lamentos acústicos que ni mucho menos sobran (This beauty here dipping neophobia…)

Aparecen más destellos como Marlon J.D. o la jóven Virgina State Epileptic Colony con aires Stranglers / R.E.M. / Weezer / Pixies o la inclusión de Nicky Wire en un gran tema para la conclusión del cd, que bien podría ser la nota de suicidio de Richey, con sentencias del estilo  To keep me any longer cos I am really tired o  I’d love to go to sleep and wake up happy. Es obvio que Nicky no puede llevar la voz cantante, pero en éste caso su baritono para ésta canción es otra vez un gran acierto.

En definitiva, un gransísimo álbum digno del mejor ’95. Una gran segunda parte de The Holy Bible y una declaración de intenciones de una banda que parece por fín estar en paz consigo misma. Un álbum para disfrutar de la música como música, otra vez. De esos álbumes míticos que quemas y sabes que volverás a ellos tarde o temprano.

Disfrútalo.

D.

 

Lunáticos al poder.

Coldplaybian

Cuando al líder de tu grupo le tienes que llevar a Toys ‘r Us para que se calme cuando está nervioso ten por seguro que tienes un gran líder.

Por que el rock debe tener su parte psicodélica, nunca se puede subestimar a unos grandes poco cuerdos como Kasabian. Los de Leicester vuelven a lo Napoleón riéndose de Coldplay (si pensamos mal…) en la portada y con un gran primer single llamado Fire. Un batido helado de ZZ Top, Doors, B.R.M.C. rock de rocker y la siempre sombra alargada de sus queridos Oasis son los encargados de hacer ahora la gala de presentación.

Pedazo banda con un primer álbum apabullante, un segundo donde lo intentan demasiado y un tercero que de primeras parece dejarse querer. El 8 de Junio aparecerá West Ryder Pauper Lunatic Asylum. Un álbum del que también conocemos el siempre importante opening, llamado Underdog, que es el nuevo tema estrella elegido para el nuevo spot de Sony. Por cierto, por si alguien se había olvidado de ellos, de momento van a telonear a Springsteen en Glastonbury.

Aquí tenéis Fire. Un tema que gana bastante potencial en directo.

La siguiente banda de «Los 40»?

Salud!

D.

The Stills se quedan.

Tranquilos, la belleza está en el interior.

Tranquilos, la belleza está en el interior.

Bueno he de decir que ésta es una de mis tantas bandas favoritas de los últimos meses. También he de reconocer que no es posible seguir la estela de todos los grupos que salen, y éste es de los que, por lo menos en mi caso, pasó inadvertido demasiado tiempo.

Pero ya están en el Rockast con éste poderoso Being Here:

The Stills son una banda de Montreal,  otra de las referencias musicales de los últimos años junto a Australia o Suecia.  Llevan en cartera 3 álbumes y medio desde 2003, han teloneado varias veces a Kings Of Leon, a Yeah Yeah Yeahs, The Streets, The Music, o Interpol con quienes se les ha llegado a comparar. Llegaron a actuar ante 270.000 personas en el aniversario de Quebec que eso sí, habían ido a ver al artista que tocaba a continuación: Sir Paul McCartney.

A gran escala diremos que en 2002 se mudaron unos meses a NY para grabar algunas canciones con un 4 pistas, que según se rumorea consiguieron a cambio de proporcionar algo de dinero para drogas que necesitaba un colega de batallas. Al año próximo conseguían su contrato y su primer EP, Rememberese, al que seguiría unos meses después su primer LP denominado Logic Will Break Your Heart que contendría el gran Lola Stars And Stripes o Still In Love  Song. En 2004 saldría a la luz su segundo álbum, más setenteroWithout Feathers donde encontraremos la fabulosa In The Beginning. Y hace unos 7 meses sale a la calle su último trabajo, posiblemente el mejor producido y el que les puede dar el salto a la fama.

Tienen un sonido oscuro, eufórico, que llega  a recordar a los Cure, a Echo And The Bunnymen, a Pixies o a Joy Division. Tienen la suerte de contar con un batería de gran talento, Dave Hamelin, que además compone y toca también guitarra y piano. Recientemente han ganado 2 JUNO, los Grammy de Canadá y los cuales son muy respetados. Concretamente a Mejor Nuevo Grupo del Año («nuevo»?) y Mejor Álbum Alternativo. No dejéis de ver sus videos, en el último para el single Don’t Talk Down contaron con Brendan Canning de Broken Social Scene.

Altamente recomendables.

Si te han molado, aquí puedes escuchar algo más.

Salud!

DBV