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Ryan Adams III/IV 2011

Ciertamente valdrá la pena el tiempo que nos ha hecho esperar el bueno de Ryan Adams para escuchar sus nuevos trabajos: Ryan Adams & The Cardinals III/IV, que verá la luz en las próximas semanas, concretamente hacia el 14 de Diciembre en iTunes. Después de Orion por fín nos ofrece algunos detalles de lo que será su siguiente lanzamiento. Es un álbum con temas que estuvieron realizando paralelamente a las sesiones de Easy Tiger, pero que no son en absoluto caras B.  Sabemos que el estilo puede cojear por su rock más auténtico, que fue aquél maravilloso álbum llamado Rock N Roll. También que puede tener un primer single denominado Breakdown Into Resolve que le podría encaminar allí arriba donde la gente guapa se deja ver. Además se ha molestado en regalar 2 temas inéditos llamados The Blue Canoe y Destroyers. De momento aquí va el listado de temas y el orden:

Cara A: Brakdown into the Resolve, Dear Candy, Wasteland, Ultraviolet Light, Stop Playing With My Heart.

Cara B: Lovely and Blue, Happy Birthday, Kisses Start Wars, The Crystal Skull, Users.

Cara C: No, Numbers, Gracie, Icebreaker, Sewers at the Bottom of the Wishing Well.

Cara D: Typecast, Start Wars, My Favorite Song, P.S., Death and Rats, Kill the lights.

En su nueva y trabajada página  PaxamRecords , podemos adquirir de nuevo su proyecto de Sci-Fi Metal llamado Orion y algunos objetos de merchandising más.

Buenas noticias para la música porque nadie tiene tanto talento como David Ryan Adams.

Salud.

Dave.

La balanza de Nashville

No es que se echara en falta un nuevo disco de Kings Of Leon como puede pasar con otras bandas, lo que sucede es que sentados en el último sillón en el que se termina haciendo casi cómodo esperar 3 y 4 años por escuchar un nuevo LP, nos parece ya casi inusual encontrarnos con algo nuevo antes de tiempo. Del tiempo al que nos han acostumbrado.

Kings of Leon es una banda de otra pasta, con 2 tipos de seguidores, básicamente, los nuevos, y los viejos. Los nuevos empezaron a finales de 2008, concretamente después de lo que significó su lanzadera al hype  mundial que fue Because Of The Times y la parafernalia de Sex On Fire y su Grammy a Use Somebody Los viejos echan de menos el bullicioso Aha Shake Heartbreak, bastante lógico, pero seamos open minded.

Come Around Soundown es un álbum que jugará al despiste, lo que llevara a su descontento general. Los nuevos fans lo miran con recelo pero también los viejos, al no acabar de convencerles la personalidad actual de la banda. Pero es lo que hay. Son los Followill haciendo la música en la que deben creer en el momento que están viviendo. Nada más. No iban a sorprender a éstas alturas con una segunda parte de nada, ni un Viva La Vida para llenar estadios. Éste es un álbum lo bastante equilibrado para mostrar su ingenio y a la vez lo suficientemente neutral de oídos afuera para acabar pasando injustamente «desapercibido». Ya desconcertaron con el single y consiguiente video, que no hace ni un cuarto de justicia a la calidad del tema. No hacía falta ser tan conciso en los tópicos para explicarnos su punto de vista. Definitivamente Radioactive se defiende sola. Aunque imagino que ya suena en medio de un sandwich de Lady Gaga y Justin Bieber como complementos. Genial.

Pyro es otro de los buenos temas que encontramos, muy del estilo del álbum anterior, habla la angustia del protagonista y su rendición a un sueño, si bien puede parecer un poco forzado. En  Mary, cogen el molde del heavy metal más elemental, le dan un guiño a la música que salía de los viejos Cadillacs, y lo envuelven todo en papel Kings Of Leon. El resultado es un tema sencillo de amor sin complejos. Inusual. Un tema curioso. Situación casi de Mastercard: Concierto de los mismos, turno de Mary, evasión total, tu cerveza en la mano y tu chica que le encantan, a tu lado. Os brillan los ojos… El resto es imaginable.

Pero volviendo al disco, hay otras canciones como Back Down South, que parecen ofrecer sólo pequeños destellos de lo que son capaces. Realmente el concepto del disco en sí nos ofrece a unos KOL en frasco demasiado pequeño, demasiado lights para un cuarto disco, incluso si pretendían hurgar en sus raíces y ofrecer su mejor versión de la música americana de ese lado del mapa. Correcto en en el fondo pero no en las formas.

Algo de cualquier manera previsible, si vemos como viene funcionando la historia musical y los álbumes siguientes  a grandes éxitos de ventas, como fue Because of the Times. Es de todos modos un álbum altamente disfrutable, sin ser tremebundos ni agoreros, y más viendo la mediocre calidad que existe alrededor y el bombardeo con el que nos acosarán en las cercanas Navidades. La expectación realmente debería comenzar ahora, con el what’s next que salta después de éste álbum y consiguiente gira.

Buena oportunidad para verles en directo, muy pronto por España. Concretamente el 1 de Diciembre en el Palacio de Vistalegre de Madrid a unos precios decididamente caros.

Salud.

Dave

¿Ya no hacen música como antes? The Arcade Fire.

Si uno fuera profesor comenzaría su clase de lo que fuera al estilo David Letterman, con éste disco en las manos, y  diciendo:  ”Niños, ésto es Arte”.

Hay ocasiones contadas en que lo mires por donde lo mires no hay color, y ésta es una de ellas. Porque muy de cuando en cuando aparecen álbumes que quedan en la retina de todos y son indiscutibles. Podríamos estar hablando durante días de éste tercer álbum que los pacientes canadienses han denominado The Suburbs. Y no es que hayan dado en el clavo, es que Arcade Fire son el clavo. La razón es sencilla. Los tipos han dejado sobre la mesa un álbum que pocos esperaban. En los tiempos que corren, dos buenos álbumes consecutivos es casi sinónimo de próximo bandazo. Por eso y por la desconfianza natural que nos provoca el panorama musical, se cogía éste álbum con unas expectativas sospechosas y acongojadas.

La música, cita literalmente la RAE,  es el arte de combinar los sonidos de la voz humana o de los instrumentos, o de unos y otros a la vez, de suerte que produzcan deleite, conmoviendo la sensibilidad, ya sea alegre, ya tristemente.Y cogiendo la temática general del álbum, la nostalgia hacia el pasado y el modus operandi de antaño, vemos que el sentido de éste álbum reside precisamente en cómo recupera algo que mucha gente hecha en falta hoy en día,  y es el sentimiento o impacto que provocaba la música que escuchábamos años ha.  Arcade Fire es el dueño de la emoción y parece llevarla por bandera como La Libertad guiando al Pueblo.

 El tercer disco dicen los entendidos es a veces más difícil que el segundo. Pero el camino que han elegido, la producción y todo el álbum es majestuoso. Limable en algun ligero aspecto pero ni un solo guiño comercial, como pueden hacer otros Tops como los KillersColdplayMuse Kings Of Leon. Es espeluznante. Algo que no se ve normalmente. Un álbum que crece y vuelve a crecer. Una lección en toda regla. En la primera escucha recuerdo un montón de bandas que deberían escuchar ésto a un volumen irracionablemente alto. Y algunos profesionales que les auguraban un batacazo como agua de mayo y han tenido que hacerse irremediablemente a un lado.

The Suburbs habla de la oscuridad de la noche como el reflejo para iluminar nuestro día. Como el lugar donde coger el impulso. Habla del miedo a la tecnología, la añoranza a la juventud y los lugares que habitaban entonces. La lírica general se basa en torno al mismo tema como veremos más adelante. El olvidado ’39 que compusiera el gran Brian May hablaba hace 35 años precisamente de lo mismo,de la vuelta a ese origen y los cambios que sentía el protagonista. Siempre se dijo que es mejor no volver al lugar donde uno ha sido feliz. Y ahí puede estar una de las llaves para entender los tiros de la temática del LP. Siguen mencionado sus oceans, sus nights, sus kids, sus cities,children… y su curiosidad por lo desconocido. El álbum posee por momentos un halo fantasmal que suena tan natural que parece algo implícito e innato en ellos. Ecos hay muchos,cierto. Pero todos los grandes álbumes de la historia de la música moderna los han tenido. Así, coge estelas de Neil YoungBruce, Depeche ModeEcho & the BunnymanU2The CureBlondie, pero hay que tener temple y know-how, para hacerlo bien y bordarlo.

Dentro de Los Suburbios.

Ya nos habían dado a conocer The Suburbs, el tema con el que empiezan. Y aunque nos dejó con el ceño medio fruncido, funciona muy bien como introducción y bienvenida a lo que vendrá después. Un Ready To Start, que se había dejado caer también por la red. Un gran tema que ya te invita a montarte y disfrutar del viaje. Sin Regine pero con Win muy cómodo en la voz. La letra angustiosa y a la vez proyectante del hastío y seguridad del protagonista. Y primeros hats off a  Modern Man, un tema gratamente estremecedor, con una melodía fantástica que se empuja a sí misma. Habla de las sensaciones de un hombre corriente que se encuentra y no se encuentra en las situaciones más cotidianas de la vida actual,  y de nuestra manera de comportarnos, precisamente en la aceptación de sus contradicciónes reside la chispa del tema. Muy Fleetwood Mac,  Neil YoungTom Petty. Su directo promete.

Rococo, quizá respondiendo a las críticas que se acordaban de sus excesivos adornos y su barroquismo musical, caso omiso y otro de los grandes temas del álbum. Empty Room viene a ser el No cars go del álbum, con una Regine sublime en su primera aparición y no la última. Violines de vértigo ponen el adn al más puro sonido  Arcade Fire. Letra sencilla y no menos efectiva. When I’m by myself I can be myself. When my life is calm but I don’t know when. Soberbia.

City with no children vuelve a la tuerca de la vida moderna en las Cities o zona financiera que tienen todas las grandes urbes. Muestra su desencanto con lo que ve alrededor. Un gran tema con un gran riff, el primero que nos va a sonar a esos grandes y viejos U2. Grandísima letra.

El primer combo del disco lo componen las dos Half Light. La primera es una balada de gran factura, triste como debe ser, y una gran metáfora:  nuestras cabezas son como casas bañadas en la penumbra, que esconden tanto, y que sin embargo no tienen suficientes ventanas. De nuevo Regine inmejorable. Half Light II deja paso a la electrónica y a la voz de Win. Un boxeador esperando concentrado su turno. Una lanzadera que te sorprende y te proyecta lejos. De nuevo ve la ciudad de su infancia y sus cambios modernos.

Suburban War, es brutal. Crece en uno al igual que todo el álbum pero éste tema es sencillamente magistral. El punteo que nos teletransporta al mejor The Edge,es un bálsamo hipnotizante ideal para entrar en trance. La letra, dice así:

And my old friends, I can remember when
You cut your hair
We never saw you again
Now the cities we live in
Could be distant stars
And I search for you,
In every passing car.

The nights are warm
Yeah, the nights are warm
I’ve been living in the shadows of your song
Living in the shadows of your
Song

Month of May es un tema punk que nos habían adelantado ya y que no debería de sorprender viendo las versiones de clásicos de The Clash que les gusta hacer a los canadienses, o del malogrado Jay Reatard hace pocos días.  Le sigue Wasted Hours que aunque suene a tópico, es un ejemplo de la madurez a la que ha llegado la banda. Siguiendo con la temática general, con ella aprendemos que fue antes la carretera que la ciudad. Buenísima letra también. Un medio tiempo que nos deja a Win cantando casi  a capella en el estribillo. Su voz suena mejor que nunca en lineas como Wishing you were anywhere but here. Suena tremendamente sincera. Un tema que seguro deja al protagonista, incluso al mismo Win, en cierta paz consigo mismo.

Deep Blue. o el famoso superordenador diseñado para ganar a Kasparov. es un pequeño manifiesto contra la modernidad, al igual que We used to wait, una afirmación de una realidad a la que nos hemos acostumbrado tan rápido que ni siquiera nunca nos paramos a pensarlo. El tema es un toque de atención, un despertador en forma de denuncia y critica y un aquí estamos y nos puedes ver, somos The Arcade Fire, otro punto positivo que no se tomen tan en serio a ellos mismos como en Neon Bible. (Now we’re screaming sing the chorus again!)

We used To Wait, el guante de Win Butler. Un tema que crece progresivamente hasta despegar suavemente. Hay paneles sonoros que otras bandas colocarían sin dudar en un primer plano, en éste caso, lo dejan en un segundo plano para acentuar la canción y obligarte a autocompletarla y hacer hincapié en ese preciso sonido. Otra nueva crítica a la sociedad moderna, o más bien una vista atrás, un «niños, a vuestra edad s solíamos esperar». Otro tema soberbio candidato a single.

En el segundo combo, después de las Half Light, llega Sprawl I, una triste,  resignada y melancólica canción en la misma linea del disco con una letra de nuevo perfecta. Ésta vez es Win quién empieza el combo para dejar paso a Regine en la sublime Sprawl II (Mountains beyond Mountains)… Ritmo muy Blondie – Abba pero igualmente un tema a la altura de muy muy pocas bandas hoy en día. De nuevo cuenta la ilusión de encontrar la luz bajo el reflejo de la noche, pero enseguida vuelve resignado al lugar donde encuentra su sitio, la oscuridad de la noche. Habla de la proliferación de los centros comerciales como «montañas detrás de montañas». Uno de los grandes hits del álbum sin duda.

Para finalizar, continúan The Suburbs lentamente mientras susurran el  Sometimes I get believing/I’m moving past the feeling que hemos oído al principio.

The Suburbs en definitiva, es un disco tan escandalosamente bueno que dan ganas de racionalizarlo. Muy posiblemente el mejor del año. La crítica ahora sí, es casi unánime. Es su momento y lo deben aprovechar.

No queda mucho para la aparición de la banda en España con conciertos en Santiago, Madrid y Barcelona. La espera ha merecido la pena, ahora sólo nos queda disfrutar del maravilloso directo que tienen y difundir la palabra.

Salud

Dave.

 

La gomina de John Butler.

John Butler es uno de los músicos más eclécticos e interesantes en aparecer en los últimos años. Interesante y movedizo ya que no es fácil seguir su pista cuando sus mayores éxitos se tallan en su Australia de adopción, y se salpican con cuentagotas al resto del mundo. Nacido en LA,  encuentra la armonía en la costa Este de Australia con sus compañeros Jason McGann y Gavin SHoesmith, con los que forma su adorado John Butler Trio.

Después de 5 LP’s éste año ha sorprendido con un nuevo line-up formado por Byron Luiters como bajista y Nicky Bomba a la percusión. Éste año nos presenta April Rising, un álbum con un sonido obviamente algo diferente después de ese cambio. El sonido más purista que tanto nos enganchó del folk-funk-rock de los grandes álbumes Sunrise Over Sea o Grand National, da paso a un álbum donde, pongamos un sinónimo a evoluciona, se desquita para probar un sonido más osado que algunos no perdonan, y donde asoma la cabeza a sonidos inevitablemente más comerciales. Las letras no son tan punzantes y originales y echamos de menos esos electrizantes jams de antaño que pasaban el hair test con nota. Lo que hace en éste álbum nos resulta vulgarmente reconocible aunque cueste aceptarlo. Es incomparable a Zebra, Betterman, Ocean, Funk Tonight o Better Than por poner algunos ejemplos. Los temas parecen sencillamente más fáciles y previsibles, aunque no por ello se trate de un mal trabajo, pero efectivamente su nivel es menor a los anteriores.

Revolution, Johnny’s Gone, Close To You o Don’t Wanna See Your Face podrían ser un buen comienzo para empezar con John Butler Trio e ir avanzando estilo mariposa para descubrir su verdadera valía. Como lo cortés no quita lo valiente, debemos destacar que es uno de los actos que uno más le puede dejar con la boca abierta hoy en día. Si no y como postre, fijémonos en el maravilloso directo de Ocean más abajo.

Se suele decir que atrás ni para coger impulso, pero en éste caso, no sabemos si será la excepción, o un puñetazo envenenado encima de la mesa de algún gordo pez musical para que se le tome como el gran artista que es. Aún asi necesitamos que Butler vuelva con sus rastas.

Solamente en Portugal tendremos la oportunidad de verle durante éste verano en la península ibérica, una gran opción si se tiene la oportunidad.

Salud

Dave.

Wolf Parade pide paso.

Existe una tímida tendencia a la vuelta de los denominados supergrupos, como vimos con el efímero Them Crooked Vultures o recientemente la intentona de miembros de Coldplay, A-ha y Mew con Apparatjik. Una fórmula difícil que no suele tener finales felices exceptuando a un pequeño puñado de clásicos como los celebérrimos CreamTraveling Wilburys, sin olvidar a los extrañados Audioslave o Velvet Revolver para quién no les suene los anteriores.

De la misma aparecen de un tiempo a ésta parte Wolf Parade, un grupo bicéfalo con las cabezas pensantes de Spencer Krug, de los maravillosos Sunset Rubdown y Dan Boeckner de Handsome FursAtlas Strategic. La formación la completan Dande DeCaro de Hot Hot Heat y Arlen Thompson, que ya trabajaba con Arcade Fire a la batería en Wake Up. El productor ha sido otro ex- Arcade Fire como Howard Bilerman. El resultado es un gran disco llamado Expo 86, con la misma tipografía que el mundial del México del mismo año, y que en principio nos lo iban a presentar en formato de doble EP. Un disco tremendamente disfrutable para oídos abiertos, con grandes temas que apelan en éste caso más a la épica que en sus anteriores trabajos. La influencia de Arcade Fire es evidente, pero es que las voces y las mentes de Krug y Boeckner funcionan a la perfección. Las guitarras están más definidas y los teclados algo más escondidos pero en cada tema encontramos calidad a raudales para disfrutar. Quizás la producción parezca patinar en ocasiones con demasiados sonidos fundiéndose al mismo tiempo.

Pero volviendo al tema de los supergrupos, Wolf Parade nunca se consideraron en absoluto como tal, motivo quizá por el que el proyecto les está saliendo redondo. Éstos tipos tienen todos otros proyectos detrás y son artistas con mayúsculas, que buscan innovan y ofrecen sin mirar más allá. Ghost pressure, Pobody’s perfect, Cave-o-Sapien, o el espectacular comienzo con unos 3 primeros temas para quitarse el sombrero. Las comparaciones dicen que son odiosas pero queda menos de un mes para el lanzamiento del esperado tercer álbum de Arcade Fire y muchos lo esperamos como agua de Mayo pero, pongamos Expo 86 como posiblemente el mejor disco de lo que llevamos de año, y un ejemplo de que posiblemente vaya a ser mejor que el esperado The Suburbs.

Para disfrutar sin complejos.

Salud.

Dave

Una noche con las chicas del Rock.

Como habíamos previsto el concierto de Cocktail Slippers de anoche en la mítica Sala Sol nos dejo una muy buena sensación en el cuerpo y muchos matices a analizar. Más de un año esperando la visita de las rockeras noruegas y el concierto no defraudó, pero hubo algo que sí.

No vamos a decir el público que lo pasó en grande pero si la falta de público. No debería ser algo a destacar que en la sala estuvieramos literalmente entre amigos, ya que no más de 50 personas asistían de primeras al concierto. Obviamente que no son el caramelo más dulce del mainstream, pero sinceramente no se merecían una sala tan desangelada. El problema es harto complicado. Y es triste. Podriamos estar valorando durante horas pero cuando una buena banda de rock, se presenta un jueves, que no un lunes, (que tampoco seria excusa) a ofrecer su maldito arte, y se le corresponde así, es sencillamente desilusionante. Porque el hecho de que 6 chicas currantes, de las que solamente una vive profesionalmente de la música, consigan sonar y girar por las orejas de tantos países,  es digno de encomiar. Y así  se lo comentamos a ellas, hats off.

El propio grupo vendía su merchandising y regalaba sonrisas y fotos a todo el que se acercaba, hasta 5 segundos antes de subir al escenario. Una modestia y una vitalidad en el escenario que se agradece. Un comienzo con Let’s Spend the Night Together de los Stones que nos puso en salsa de lo que ibamos a ver. Después van desgranando el St Valentine’s Massacre Day e hilvanando con temas del anterior álbum Mastermind e incluso de su primer álbum, tan dificil de encontrar y ayer vendible entre su merchandising, cuando contaban solamente con 4 miembros.

No faltaron la mítica St Valentine’s Massacre Day, You Do Run, In The City o Crush. La interactuación de Mod Blaze con el público fue constante, cantando entre la gente y repartiendo coqueteos en todo momento. Ataviadas algunas con gorros marineros y vestidos de impacto deleitaron a un público que vino con ganas de pasarlo bien y dejar a un lado el ridículo estrés de la ciudad.

Ésta noche tocan en Gijón poco antes de participar en Hyde Park en el festval Hard Rock Calling, junto a McCartney, Costello o Pearl Jam.

Toda la suerte del mundo para éstas dulces noruegas de Oslo que nos conquistaron con su calidad, humanidad y buen hacer la pasada noche. Esperemos que la próxima visita no sea un concierto familiar. Se rumorea un pequeño festival comandado por Little Steven y sus secuaces proximamente, donde posiblemente estén ellas, que nos aseguraron no tener  ninguna noticia al respecto, y otros mastodontes garajeros del auténtico programa de Stevie.

Salud.

El desembarco de las guitarras de Oslo

O mucho me equivoco o en poco más de 2 semanas vamos a vivir uno de los conciertos más divertidos y entretenidos del año. La razón fundamental es la música; musica bien hecha con unas dosis de naturalidad desbordantes y un buen rollo esclarecedor. Las noruegas Cocktail Slippers vienen al fín a España a presentarnos su álbum más reciente, Saint Valentine’s Day Massacre. Un álbum producido y arreglado por Steve Van Zandt, del que ya comentamos algo hace un año.

Ese álbum, nos viene a mostrar un rock flamante, que no pasa de moda, con un estilo pulido por el bueno de Stevie que ha confiado en el talento de cinco chicas que tan sólo nos muestran lo que hacen después del trabajo. Un álbum obrero y muy sincero digno de escalar a lo más alto del top personal. Tiene un puñado de grandes temas, como el tremendo St Valentine’s Day Massacre, Don’t Ever Leave Me, In The City, Round & Round, o You Do Run, pero es el álbum en su conjunto el que nos da alas para repetirlo y subir el volumen un peldaño más. Tiene unas suaves vibraciones a Shangri–La’s, Stooges, la propia E Street Band, o Blondie. En un mundo normal, o no, sonaría en cualquier radio de calidad que se precie. Pero no es así.

El Rock no es un buen negocio éstos días, por eso tiene más mérito que bandas como Cocktail Slippers quieran dedicarse a esto. Será un placer poder vivir por fín su concierto del 17 de Junio en la Sala Sol, un lugar, pienso que inmejorable para ver un concierto de éstas características, un concierto más que recomendable que tiene todos los requisitos para pasar una gran noche de Rock. Además la guinda del pastel la ponen los neoyorquinos Sour Jazz con el ex-productor de Ramones e Iggy Pop de segunda guitarra, Daniel Rey.

Efectivamente Steve, el álbum ha pasado con creces el arm hair test.

Salud.

La elegancia de The National.

En ocasiones hay música, bandas, que como las personas, consiguen captar nuestra atención con algo fuera de lo común. Por lo menos fuera de lo que normalmente nos hubiera hecho girar la cabeza. Ésta reflexión viene al cuento de The National. Cuento en el que musitan historias muy reales, con letras tan válidas en nuestra molesta sociedad que merecen un momento de atención. Ésta banda, aunque pueda ser catalogada de AOR (Adult-Oriented Rock), es una válvula de escape para los pesimistas que sólo ven pasar indie de usar y tirar.

El quinteto de Cincinnati y porsupuesto afincado en Brooklyn, hace música personal.  Con distinción y paciencia. Música para pensar, para conducir, para aderezar con lluvia, para depurarse o simplemente para cambiar de ritmo. The National son un grupo con una calidad terrible,  que con la idiosincrasia que circula en la actualidad bien podrían haber lanzado el disco de Coldplay. Cosa que les sería bien justificada ya que después de 4 discos y los 2 últimos ya con muy buenas vibraciones a todos los niveles, no hubiera sido tildado de astuta mala praxis ocasional. Sin embargo, y volviendo al principio y a quien te hace darte la vuelta, The National han decidido dar un golpe encima de la mesa y hacer un disco muy muy suyo. Tenían permiso despues de Boxer (2007). High Violet, que sale a la venta hoy día 11 de Mayo, es más oscuro y fatalista incluso que los anteriores, con temas que tienen menos estrella y son más pausados que algunos de los singles que nos tenían acostumbrados como Fake Empire, Abel o Mistaken For Strangers. Pero no menos válidos.

El álbum en custión da comienzo con un tema progresivo, marca de la casa llamado Terrible Love, que gana muchos enteros en directo. Con la escucha del álbum comprobamos que el disco entero está impregnado de cuestiones existenciales, de pesimismo, de realismo, de descensos donde el protagonista llega incluso a jugar con su paranoia, y buscar las drogas que lo calmen, como sucede en Afraid Of Everyone, uno de los mejores temas y que cuenta con Sufjan Stevens en los coros with my kid on my shoulders I try not to hurt anybody I like»). En otros temas como Anyone’s Ghost por ejemplo nos canta su mal de amores. Pero en Little Faith, ya nos habla de sueños rotos, de un protagonista impasible que no reaccion ante nada, y que nada parece importarle.  Piensa desde una esquina de la mente una seria locura que confunde la realidad y el sueño.

«The storm will suck the pretty girls into the sky»

Bloodbuzz Ohio, primer single, habla de un tipo normal y del mar de dudas que le asalta y que le lleva a tomar decisiones a la ligera. No creemos que sea fácil escribir como hacen éstos tipos, saliéndose de los estándares indies (I still owe money to the money to the money I owe…)

Lemonworld es un gran tema,  desconozco si las letras se basan en algo personal, pero el personaje principal de cada tema tiene algo en común, su necesidad vital de huir de donde está atrapado, en éste caso NY o cualquier metropoli mundial y su everyday basis. A todo éste estancamiento no le puede faltar su dosis de trastorno. No ve diferencias en nada su alrededor y nada a lo que aferrarse. (Lay me on the table, put flowers in my mouth and we can say that we invented a summer lovin’ torture party) . El disco destila pesimismo, derivado de la falta de suerte del sujeto, de las ganas de luchar que no encuentra y de su rendición ante su alrededor. El protagonista encuentra su espacio vital en la soledad donde se ve inmerso, y en donde llega un momento en que se encuentra cómodo, a pesar de que, juegue con sus propias contradicciones, como en Runaway («What makes you think I’m enjoying being led to the flood?«)

Pero es al final del disco donde encontramos el equilibrio perfecto entre el baritono de Matt Berninger, el golpeo inconfundible de Bryan Devendorf, y los instrumentos de cuerda en la fantástica Conversation 16. El piano de England y su intensidad y progresión, y la bella Vanderlyle Crybaby Geeks, con unos ecos otrora genuinos, en el mejor hacer de INXS, nos dejan un sabor de boca inmejorable, y una obligación de descubrir todos los detalles que se nos escapan en primeras escuchas.

No van a llegar al mainstream, sería un detalle que llegaran a tocar en España, pero con High Violet han completado una trilogía realmente buena. Con diferentes enfoques pero con notables altos en cada uno de los discos.


Lo nuevo de The Hold Steady

Una de las bandas más excitantes que han surgido en los últimos años y que puja por quedarse con un trocito de los fans de Dave Matthews Band o Weezer entre otras bandas, es The Hold Steady.

Aunque les ha costado lo suyo que les tomaran en serio, después del soberbio Boys and Girls In America y de Stay Positive, nos deleitan con el adelanto de su esperado nuevo álbum, un tema llamado Heaven Is Whenever, disponible a partir del 3 de Mayo. Ésto se llama Hurricane J.

Pero ahí no queda todo. Tambien hemos tenido acceso a un segundo tema llamado Rock Problems, un gran tema con mucha fuerza y energía que te puede despegar del asiento.  Definitivamente te gustarán si eres asiduo de los clásicos y del rock puro y duro.

Por riffs y buen rollo que no falte.

Salud.

D.

Lo que Florida es al surf.

Aunque el tiempo no acompañe, el previo más significativo del verano más ansiado es Astro Coast, el debut de los americanos Surfer Blood, unos chavales de Florida de 20 veranos que traen su aparente positivismo con una version de Beach Boys para la nueva decada. Y decimos aparente positivismo porque a pesar de venir de la vacacional y pija Palm Beach y de hacer la música refrescante  que hacen, ellos mismos no se sienten agusto con la etiqueta que les han endosado, y ni tan siquiera les hace especial gracia lo del surf… Lo suyo es algo más oscuro que claro.  La primera impresión de su sonido entonces lleva a confusión, ya que su música no es precisamente lo feliz que aparenta a primera escucha. Los chicos crecieron en un sitio no apto para ninguna clase de rock, y más bien adecuado para actividades más tradicionales de niños de papá. Pero estudiaron en un lugar donde surgieron algunos artistas y bichos raros, y posiblemente esa mezcla de ambientes es lo que debe haber influido en los caracteres de unos chicos que a pesar del éxito  conseguido en sólo 6 meses, no piensan ni  mudarse a Brooklyn. Aún así, el caso es que hay muchas bandas que hacen surf rock, pero la diferente interpretación que han realizado éstos tipos es lo que les está permitiendo extenderse como la pólvora, gracias sobre todo al rústico e infalible boca-oreja, justificado en todo caso por la calidad del LP en cuestión.

Lo realmente destacable en lo que traemos es que se trata de una banda extremadamente joven y con un talento desmesurado ya en su primer trabajo. Una carga de sonido positivo no tan descarada como The Pains Of Being Pure At Heart pero igualmente valida para mentes más realistas.

El disco tiene obvios ecos a PavementWeezer lejanos, Sonic Youth o Pixies. O a los más inmediatos Shins sin ir más lejos. Algún ligero toque africano como bien sabe explotar Vampire Weekend, influencias de The Cure,e incluso momentos muy cercanos a Arcade Fire en temas como Harmonix. La convivencia de tiempos de guitarras y voces le da un juego ganador.  La producción, realizada por ellos mismos (concretamente por el cantante, John Paul Pitts,  es soberbia. Guitarras afiladas pero concisas, y reverberación vocal para contar el estilo californiano al modo de ver de la soleada Florida. Temas playeros que recogen la esencia del rock sureño más clásico y desenfadado. Y funciona, porque engancha como pocos.

El primer single es el completo Swim, aunque hay un puñado de positivos como el tema que abre, Floating Vibes, Take It Easy, Harmonix, la instrumental e inadvertida Neighbour Riffs,  la rápida Fast Jabroni, la suave Anchorage con riff molón incluido y guiño a Dinosaur Jr,  o el temazo que cierra mentando a Obama, Catholic Pagans.

Un imprescindible en la discoteca de 2010. En Mayo en el Primavera Sound de Barcelona.