«Si no disfrutas con lo que haces, tienes que salir de ahí» Entrevista con Cloud Control.

Cloud Control pictures

Cloud Control son una banda australiana ganadora de los prestigiosos AMP (Australia Music Prize), que decidieron apenas les dieron el premio, poner rumbo a Europa como buenos aussies para empezar la conquista desde las Islas Británicas. Asentados en Londres, allí han grabado su segundo álbum, llamado Dream Cave (Infectious Music / [PIAS] 2013), donde experimentan nuevas sensaciones que amplían su rango musical más allá del folk-pop de su primer LP, Bliss Release. En esta ocasión apuestan por un rock psicodélico muy cuidado, con muy buenas armonías y paiseajes sonoros sutilmente bailables. Un gran disco que parece pasar desapercibido por 2013 pero que merece más de una oportunidad, sobre todo la segunda mitad del disco.

Están en Madrid acompañando a Local Natives y tenemos la ocasión de hablar con ellos horas antes de una actuación algo corta que deja un inmejorable sabor de boca al personal. Hablamos de cuevas, bunkers, espacio, Londres, NY, y alguna que otra anécdota de gira. Pasen y lean.

«En la música puedes hacerte un nombre de inmediato, pero es más difícil vivir de ella»

¿Qué tal estáis chicos? ¿Cómo va el Tour?

Estamos bien gracias, acabamos de tener un día libre en la Costa Brava. Es precioso. Y con buen tiempo.

Habéis tocado con grandes nombres como Supergrass, Foo Fighters o Arcade Fire. ¿Cómo son estas giras?

Bueno, Supergrass fue la primera gran banda internacional con la que tocamos. Aprendimos mucho de ellos. La cosa fue que estaban al final de su carrera, haciendo la última gira de su vida, así que realmente lo estaban disfrutando. Además su tour manager estaba retirado y volvió solamente por lo mucho que les gustaba. Yo quiero estar en esa clase de banda que hace que la gente vuelva de su retiro para trabajar con nosotros.

Ganáis el Australian Music Prize con vuestro primer álbum, Bliss Release, pero ¿cambió algo la manera de hacer el 2º disco?

No creo que realmente impactara en el disco. Ya es lo suficientemente duro escribir un álbum con el que estemos felices, imagina con una agenda programada.

En vuestra opinión, qué diferencias encontráis entre este álbum y el primero?

El nuevo álbum tiene mucha más experimentación, con instrumentos diferentes, batería electrónica… También hemos estado grabando dentro de una cueva, e intentando reproducir lo que hacíamos en la cueva en el estudio.

«El espacio delata la clase de música que escribimos»

¿Cómo terminasteis grabando en una cueva?

Bueno nos gusta pasárnoslo bien. Pensamos en otros sitios también, como viejas estaciones de trenes, túneles de metro… Jugamos con muchas ideas, y al final tomó forma con Dream Cave. Deberíamos grabar algo en un bunker alemán.

¿ El hecho de grabar fuera del típico sótano marcó la diferencia?

Sí, absolutamente. El espacio delata la clase de música que escribimos. Nuestro espacio es el sótano, y siempre encontramos muy duro conseguir que las ideas fluyan. No es un lugar inspirador en absoluto. Es muy húmedo.

Pero sabes es cuestión del estado de ánimo. Si terminas por no disfrutar con lo que haces, tienes que salir de ese lugar. 

¿Cómo es el proceso de escribir los temas? ¿Lo hacéis entre todos?

Bueno cambia. Heidi escribe con su guitarra acústica, asi que deja la paleta fresca.

Bueno cuando escribo (Heidi) intento conseguir una melodía fuerte y contenido lírico. Cuando Al escribe, intenta que suena más como un paisaje sonoro. Su método para escribir tira más a la producción. Yo no tengo ninguna habilidad en ese area.

«Londres y NY están a la vanguardia en música»

¿Cómo es la vida en Londres para un músico? ¿Cuales son los pros y los contras con respecto a Australia?

Es genial porque está muy cercano a Europa. Es el tópico clásico de Londres y NY, que apestan, pero yo creo que lugares como Londres o NY ofrecen cosas completamente distintas que otros sitios no pueden ofrecer. Están a la vanguardia en música. Eso mola.

Da igual de donde vengas, lo que importa es lo que haces. Mira una banda como Tame Impala, que vienen de Fremantle.

¿Es más difícil hacerse un hueco en la música ahora?

Bueno puedes hacerte un nombre inmediatamente. Puedes grabar algo y tenerlo en Internet de inmediato para que la gente lo escuche. Pero es más difícil ganarse la vida con la música. Ha cambiado.

«Da igual de donde vengas. Lo importante es lo que haces.»

¿Cuál es vuestra historia favorita de los Tours que contaríais a vuestros nietos?

Heidi: Bueno, tocamos una noche con Arcade Fire en Milán, en el que fue nuestro concierto favorito de hecho, y antes del concierto estuve con Win y le dije cuales eran mis canciones favoritas, y le pregunté si iban a tocar Crown Of Love, que era por razones personales, mi canción favorita. Y me dijo: “Oh, nunca tocamos ese tema. ¡Hace años!”, así que tuve un momento fan y le conté lo importante que había sido entonces esa canción para mí. Entonces, cuando salieron al escenario, dijo: “Quiero dedicar esta canción a Cloud Control, aunque no la tocamos hace mucho…” y entonces ¡¡se le olvidó la letra!! Así que tuvieron que comenzar otra vez de nuevo. Fue muy emocionante.

¿Tenéis algún proyecto en mente para el año que viene? ¿Os veremos en España en la temporada de festivales quizás?

Sï, vendremos a Europa el año que viene. De hecho esta es la 2ª vez en España, pero probablemente estemos aquí el año que viene.

Y última pregunta. ¿Sois felices?

Buena pregunta. Sí, somos muy felices. 3 de 3.

DB

Paso a los Ruen Brothers.

Henry y Rupert Stansall.

Henry y Rupert Stansall.

Seguramente Roy Orbison se estaría retorciendo y moviendo el pie al ritmo del Hold Me Tight de los que podrían ser sus nietos si aún estuviera vivo. Los hermanos Rupert y Henry Stansall, de 22 y 23 años de edad, son los Ruen Brothers.

Su tren vienen de North Lincolnshire, en el Norte de Inglaterra con una mezcla de rockabilly, R&B y primeros Stones que promete llevarse todo por delante en 2014. Su particular visión del blues desde el cristal británico es tan electrizante como adictiva. Es fácil adivinar que serán la gran baza de radios y revistas de todo el mundo anglosajón a no tardar. Tienen rápida comparación con el debut de Jake Bugg o The Strypes, pero no por el fondo sino más bien por la forma, por la elección de un leitmotive que tira de música que se hacía cuando ellos y casi sus padres no habían nacido.

Publicaron un single arrollador con un videoclip casero como era Aces a principios de año que les valió los vistos buenos de grandes radio stars británicas como Zane Lowe y Huw Stephens. De ahí el apoyo en Radio1, 6Music, XFMAmazing Radio, gran cuna de futuras estrellas -y estrellados- musicales emergentes. Recientemente han estado incluso teloneando al discutido Tom Odell en su gira británica.

 El hype apenas ha echado a andar, pero tal es su fuerza que alguien como Island no ha dudado en ficharlos sin miramientos. Este año les ha valido para grabar grandes singles como Hold Me Tight, uno de esos temas que te pone la piel del revés, o Walk Like A Man, con algún que otro video como para ese Walk Like A Man, o su nuevo single Blood Runs Wild, el más british friendly.

Efectivamente, con el tañido de la guitarra o la prodigiosa voz de Henry, que se mueve sutilmente entre Orbison y hasta Alex Kapranos, uno se podría quedar con que es una simple vuelta al Rockabilly o al rock más rudo de los 50-60. Pero siendo objetivos, lo cierto es que lo que hacen lo bordan de una manera que roza la excelencia. Por eso apostamos que Ruen Brothers serán una de las grandes revelaciones de 2014 en cuanto su disco debut salga a la venta. Decimos disco porque no creemos que Island se muestre conservadora y lance un sencillo EP viendo lo que tiene entre manos. Ni que mareen la perdiz como Universal con Haim. Que no se lo cuenten.

DB

«The world is our oyster» Interview with The Courteeners.

The Courteeners picture

One of the most interesting Rock ‘n’ Roll acts in the UK over the last few years is visiting Madrid for the first time. That would be good enough, but the best thing is that they’re swapping huge arenas for a cozy venue of 300 people called Moby Dick, which by the way, is one of the coolest music venues of the spanish capital.

It’s made out of wood and the acoustic is as good as it can get. And that’s hard to find around here.  These marvellous mancunians are presenting their third album called Anna, and they’re about to blow up the venue just with the soundcheck.  We’re talking about The Courteeners.

We had a really great chat with Liam Fray (vocals / guitar) and Michael Campbell (drums / vocalist) in a coffee chain nearby and talk about music business, live shows, BBC Radio 1, managers, Pete Doherty or Morrissey.

Not many bands manage to get 3 out of 3 in the Top Ten albums in UK. Is it somehow scary? Do you feel some pressure whenever you’re about to release an album or you just got used?

LIAM FRAY: Honestly, the pressure should have been in the second album, but we didn’t really feel it. We’ve never really felt pressure writing our songs. We put extreme pressure on ourselves trying to be the best we can be. But the pressure from labels, management or whatever, it comes when you’ve done the record and there’s nothing you can do. It’s not by chance it’s about surviving. If you sell 5 copies you won’t survive. You just have to write the songs and hope the people will like it. I think the songs are open and honest.

MICHAEL CAMPBELL: I think about the achievements of what we’ve done with our 3 albums in the UK, with the relative kind of media support that we have. That achievement for us doesn’t bring any pressure or anything else, because we know what we have achieved.

«We’ve built up great expectations of what a band should be.»

You didn’t make a St. Jude 2nd part, with Falcon, and the same happens now with Anna. What do you have in mind for your next record?

 LF: Maybe yeah! I think that’s one of the thing’s we’re most proud of. The albums sound very, very different. The common thread is honesty and without sounding self-involved or whatever, it’s quite unusual for a male singer-songwriter to be that open I reckon. I take big influence from Guy Gurvey from Elbow, to a certain degree Pete Doherty is quite an honest songwriter, you know, he has mellow moments. But you know, sometimes the songs can be quite mellow but then sometimes, we’ve got such a good understanding now together musically that we feel we should really, not necessarily experiment, but go in different directions. People that stick by bands rather than sticking by a hit song, they know that we are writing for songs. It’s just what song they take from here on it. The world is our oyster.

How was working with Joe Cross in this album? Is it that important the role of the producer?

LF: I think so. We get to work with Stephen Street and Ed Buller and they’re both incredible. The good thing about Joe was that he is our age, we were more relax around him, in the studio and outside the studio. We were going for meals, a couple of drinks, and he became a real friend. There’s a great understanding between producers and musicians, well, if you can call us musicians. Guys, guys in a band. (laughs).

«People have such short attention spans. You can’t put out the same album year after year after year.»

You got to play with Morrissey and even Lou Reed in his very own club, how is it like to play with such a music icons?? How are them in the short distances?

 LF: Just ask them. (laughs) At the time, it just felt like bizarre. They are, contrary to popular belief, quite normal. We’ve built up great expectations of what this band should be. We just tried to enjoy it.

Morrissey himself is incredible. Watching him play every night for like, 70 nights was just amazing.

 Did he give you any advice?

LF: No, no he didn’t. We wouldn’t have taken it. He didn’t know anything. What does he know? (laughs). Don’t put that! That’s the kind of thing that they’re asking you for good reason. They wouldn’t ask you if they didn’t think you were good. And that’s good enough for us. If they think we’re great, or think we’re alright, that’s fantastic.

 You have a very powerful show, Should a band put more attention to the live shows or is it more important record itself?

 LF: If the album is good, it doesn’t really matter. If the album is strong enough the people will buy tickets for the show. If you have a reputation as a live band, let’s say, album 8th is not as good as the first seven, people still come to watch you, because you’re a great band.

«We don’t write songs for the magazines»

 How do you think has changed in the band since you’re started playing? What do you think you’ve gain with the time and, what have you lost if there’s anything you miss?

 LF: Well we can nearly play our instruments… I don’t know really, probably not a lot. Not much. We are still the same guys, still do the same things, same jokes, still annoy each other just as much as we did 10 years ago. We are definitely a lot more open minded music playing, collectively, as a group. If one person’s got a vision and one person doesn’t want to go there, that can be quite an issue. But we had to come together collectively as a group. They put a lot of trust in me. If you bring something to the table and they’re not keen on it, then where do we go?

People have such short attention spans. You can’t put out the same album year after year after year. Some people do. I don’t want to play that. Bands make a record that sounds just like their last record. There are so many bands that do that, and it sells as well and people buy it. But why are they buying the same record?

 How is the mainstream music media in the UK? Are they fair with all what they do? 

 LF: With twitter and online, there are so many different outlets now. It’s not as important as it was 10 years ago. It can be a great thing and it can really help bands. But we’ve never really taken much notice to one thing. The NME has been really good to us as a magazine. They’re great; they were there at the beginning. It’s great to have a magazine like that support you. But you don’t write songs for the magazines, you write them for yourselves and your fans.

«It comes down to one person in the UK to get on Radio 1. It seems like a crazy system but that’s the way it is.»

 

Whose advice should a band listen to? The record label, producer, friends, critic, fans, or none of the above?

 LF: I think the band and producer are the most important. The friends get to hear the songs first, but to be honest I wouldn’t take their advice. We’ve got a very tight group of friends. But I think we’ve got such a high threshold and quality control that a bad song wouldn’t get past the band and the producer. After that, it’s up to the public really. If it gets on the radio… it comes down to one person in the UK to get on Radio 1, and if he says no that means only a small section of people get to hear your music. It seems like a crazy system when you think about it but that’s the way it is.

 What was the last thing you did as a band that you shouldn’t have done?

Probably starting a band! (laughs)

Are you happy?

 LF: Yeah, I think so.

MC: We’re in Madrid for the first time and we’re very glad.

LF: I say as a group the happiest we’ve been since we started.

DB

«El mundo está a nuestros pies» Entrevista a The Courteeners.

The Courteeners picture

En los últimos años parece que se le está atragantando al rock británico salir de las islas.  En muchas ocasiones, la grandeza y cariño que desatan en su tierra natal no llega a ser correspondido en Europa como sí sucedía antaño con bandas como Kaiser Chiefs, Bloc Party o Maxïmo Park.

Ese precisamente parece el caso de The Courteeners, unos tipos que no tardan en llenar Arenas y son habituales en los carteles de los mejores festivales. Bendecidos por Morrissey,  que además de llevárselos de gira ha llegado a versionarles en más de una ocasión, hacen parada en Madrid y Barcelona dentro de su gira para presentar Anna (V2 Coop / [PIAS], 2013), el que es ya su tercer álbum de estudio.
Sin grandes himnos como el ya clásico «Not 19 forever» que adoptaría como propio el Manchester United para la celebración de su 20ª Premiere League, pero con mucho fondo y sonidos más pesados que les hacen crecer abriéndose a nuevos fans sin perder a los viejos.

Aprovechamos su estancia en Madrid para charlar,  café corporativo mediante, con Liam Fray (cantante/guitarra) y Michael Campbell (batería) y descubrir porque Liam es uno de los personajes favoritos de la media británica. Gran sentido del humor en unos tipos que a pesar de todo, siguen creciendo musicalmente hablando y teniendo los pies en el suelo a pesar del titular. O no.

No muchas bandas consiguen meter sus 3 primeros álbumes en el Top Ten de Reino Unido. ¿Añade presión a la hora de lanzar el siguiente trabajo o estáis ya acostumbrados?

LIAM FRAY: Honestamente, la presión debería haber existido en el segundo álbum, pero realmente no la sentimos. Nunca hemos sentido presión escribiendo nuestras canciones. Nos ponemos presión extrema nosotros mismos para intentar ser lo mejor que podamos. Pero la presión de las discográficas, management o lo que sea, viene cuando el disco está hecho y no hay nada que puedas hacer. No se trata de suerte, se trata de superviviencia. Si vendes 5 copias no sobrevivirás. Solamente tienes que escribir canciones y esperar que a la gente le guste. Pienso que las canciones son abiertas y son honestas.

MICHAEL CAMPBELL: Yo pienso en los logros que hemos hecho con nuestros 3 discos en UK, con el apoyo relativo de los medios que tenemos. Esos logros para nosotros no conllevan ninguna presión añadida ni nada parecido, porque sabemos lo que hemos conseguido.

«Creamos bastantes expectativas alrededor de cómo debe ser una banda en persona»

No hicisteis una segunda parte de St Jude con Falcon, y lo mismo vuelve a pasar ahora con Anna.

LF: Exacto. Eso es una de las cosas de las que más orgullosos estamos. Los álbumes suenan muy, muy diferentes. El denominador común es la honestidad, y sin querer sonar ensimismado o lo que sea, yo considero que es bastante inusual para un cantante y compositor masculino ser así de abierto. Tengo mucha influencia de Guy Garvey de Elbow, y en cierta medida de Pete Doherty, sabes, tiene momentos suaves. Pero sabes, a veces las canciones pueden ser bastante suaves y entonces conseguimos juntos un entendimiento musical tan bueno que sentimos que debemos, no necesariamente experiementar, pero sí ir en diferentes direcciones. La gente que se aferra a las bandas en vez de aferrarse a los éxitos, saben que escribimos por las canciones. Solo es cuestión de qué canción quieran coger. El mundo está a nuestros pies.

¿Cómo ha sido trabajar con Joe Cross en este álbum? ¿Tan importante es la labor del productor en un disco?

LF: Pienso que sí. Trabajamos con Stephen Street y Ed Buller y ambos son increíbles. Lo bueno de Joe es que es de nuestra edad y nos encontramos más relajados con él en el estudio, y fuera del estudio. Salimos a comer o a tomar algo y se ha convertido en un verdadero amigo. Hay un gran entendimiento entre los productores y los musicos. Bueno, si realmente nos puedes llamar músicos. Sólo chicos, chicos en una banda. (risas)

«No puedes hacer el mismo álbum año tras año.»

Habéis tocado con Morrissey e incluso con Lou Reed en su propio Club. ¿Cómo es tocar con semejantes iconos?

LF: Les tienes enfrente, ¡pregúntanos! (risas). En el momento, resultaba algo extraño. Al contrario de lo la creencia popular, son bastante normales. Creamos bastantes expectativas alrededor de cómo debe ser en persona una banda. Nosotros solo intentamos divertirnos. Morrissey es increíble. Verle tocar cada noche durante unas 70 noches fue algo sencillamente increíble.

¿Os llegó a dar algún consejo?

LF: No, no, No lo hubiéramos aceptado. ¿Qué sabe él? Él no sabe nada. ¡No, no pongas eso! (risas). Es el tipo de cosas que te piden por una buena razón. No te lo pedirían si no pensaran que eres bueno. Y eso es suficiente para nosotros. Si creen que somos buenos o que estamos bien es fantástico.

Tenéis un directo muy potente, ¿Creéis que las bandas deben poner más atención en los directos o es más importante el disco?

LF: Si el álbum es bueno, no importa. Si el álbum es lo suficientemente bueno la gente comprará entradas para el concierto. Si tienes una reputación como banda  en directo y digamos que el 8º álbum, no es tan bueno como los 7 anteriores, la gente seguirá viniendo a verte porque tienes una buena banda

«No escribimos canciones para las revistas»

¿Cómo creéis que habéis cambiado como banda desde que empezasteis?

LF: Bueno ahora ya casi sabemos tocar los instrumentos… No lo sé realmente. Probablemente no mucho. Seguimos siendo los mismos, hacemos las mismas cosas, mismas bromas, seguimos picándonos de la misma manera que hace 10 años… Pero lo que es seguro es que colectivamente, como grupo, tenemos una mentalidad mucho más abierta tocando. Ponen mucha confianza en mí. Si vienes con algo nuevo y no tienen interés en verlo, entonces ¿Dónde vamos?
La gente tiene una capacidad de atención muy corta. No puedes hacer el mismo álbum año tras año tras año. Hay gente que lo hace. Yo no quiero jugar a eso. Hay bandas que hacen discos que suenan exactamente igual a su último disco. Hay muchísimas bandas que lo hacen, y también vende y la gente lo compra. ¿Pero porqué compran el mismo disco?

¿Cómo es la prensa musical en Reino Unido? ¿Son justos con lo que hacen?

LF: Ahora con Twitter e Internet hay muchos medios diferentes. No es tan importante como lo era hace 10 años. Puede ser algo grande y puede realmente ayudar a bandas. Pero nosotros nunca lo hemos tenido muy en cuenta. La NME ha sido bastante buena con nosotros como revista. Son buenos, han estado ahí desde el principio. Está bien tener revistas como esa apoyándote. Pero no escribes canciones para las revistas, las escribes para ti mismo y para tus fans.

«En Reino Unido depende de una sola persona llegar a Radio 1. Parece una locura, pero así funciona.»

¿Qué consejos debe escuchar una banda? ¿La compañía, el productor, los amigos… ninguno de ellos?

LF: Pienso que la banda y el productor son los más importantes. Los amigos consiguen escuchar las canciones primero, pero para ser honesto, no tendría en cuenta sus consejos. Tenemos un grupo de amigos muy unido. Pero pienso que tenemos un umbral y una calidad de control tan alta que la banda y el productor no pasarían por alto una mala canción.
Después de eso ya depende del público realmente. Y si llega a la radio… En el Reino Unido depende de una persona llegar a BBC Radio 1, y si él dice que no, significa que solo una pequeña parte de gente conseguirá escuchar tu música. Parece una locura de sistema cuando lo piensas, pero así funciona.

¿Qué fue lo último que hicisteis como banda que no deberíais haber hecho?

LF: Probablemente empezar la banda. (risas)

¿Sois felices?

LF: Sí pienso que sí.

MC: Estamos en Madrid por primera vez y estamos muy contentos.

LF: Creo que como grupo, este es el momento en que más felices estamos.

DB

El fenómeno Arcade Fire.

reflektor AF

Por si no lo habían notado, Arcade Fire se han convertido en la banda de moda. El pasado 29 de Octubre vio la luz su cuarto álbum, que ya es número 1 en 40 países, incluyendo las prestigiosas listas de EEUU y Reino Unido.

Su bagaje musical es inmejorable. Los 3 álbumes anteriores podrían ser discutiblemente los mejores álbumes de cada uno de los años en que vieron la luz. Si en vez de 2004, 2007, y 2010, habláramos de 2002, 2005 y 2008, pocos dudarían en no colocarles en el top de la década. Reflektor es su último disco y ha conseguido que todas las miradas indiferentes que les ignoraban en años anteriores, se vuelvan hacia ellos con curiosidad y alevosía.

Y precisamente de eso queremos hablar. De cómo se ha organizado una campaña que junta innovación, expectación, y un timing estratégicamente  sincronizado. El álbum, que marca un punto de inflexión para Arcade Fire, tiene una miga extra-musical que no podíamos dejar pasar:

ESTRATEGIA PRE-LANZAMIENTO

La campaña de marketing de Reflektor antes, durante y después, había sido estudiada con mimo desde hace meses. La banda sigue con la pequeña Merge Records, la discográfica de Durham, Carolina del Norte, propiedad de Laura y Mac de Superchunk, pero se han asociado en esta ocasión con Capitol Records, propiedad de la omnipotente Universal, que le apoya en detalles clave como la distribución, promoción y marketing. A todos los efectos, Reflektor supone un lanzamiento en una grande.

Scott Rodger, el manager de la banda, explicaba recientemente a The Hollywood Reporter cómo se propusieron ser “una de esas cosas de las que la todo el mundo habla”, con el beneplácito e iniciativa de la banda siempre presente.

Estamos a principios de Agosto y la maquinaria echa a andar. Una cuenta de Instagram empieza a recopilar sospechosamente carteles e imágenes de pintadas aparecidas por todo el mundo mostrando siempre un mismo motivo gráfico, la palabra “Reflektor”. Al mismo tiempo, aparecía una web llamada www.thereflektors.com donde colgaban esa moda infernal de los teasers con una mano dibujando en una pizarra el logo del mismo motivo. El rumor indicando que se trata de los canadienses no tardaría en prender la mecha.

9/9/9, EXPECTACIÓN.

La banda hace público una fecha y una hora. Las 9 P.M. del día 9 del 9. La fecha del lanzamiento mundial del single. Con todo, se proponen hacerlo a la vieja usanza,  poniendo de acuerdo a las radios para reproducir el single a la misma hora en el mayor número de emisoras posible. La campaña es un éxito. Aun contando con las filtraciones de la red, que se había aprovechado del leak horas antes.

Reflektor se mostraba con una carta de presentación elegante y atractiva. Un hit enorme otrora irradiable de unos arriesgados 7 minutos y medio, que cuenta con un gran productor con voz y voto en la electrónica como es James Murphy (LCD Soundsystem), y una sorpresa final en pleno momentum en forma de David Bowie. El cóctel perfecto está servido y se puede bailar. No se podía pedir más.

PRENSA ESCRITA

Con el single ampliamente arropado, el publicista de la banda, Steve Martin, de la agencia Nasty Little Man, tantea a varios escritores y apuesta por una jugada arriesgada, como era la entrega de una sola copia del disco completo para que saliera una crítica un mes antes de la aparición del álbum. La elegida fue Rolling Stone – ¡sorpresa! – cuya opinión favorable crea efecto dominó entre webs y blogs, que se apresuran a engordar la expectación con las referencias a la única crítica escrita hasta entonces.

Arcade-Fire-Reflektor

TELEVISIÓN.

La crítica de Rolling Stone había aparecido el día 27 de Septiembre. Pero tan solo 2 días después, toda una eternidad digital, llegaba el momento de la estocada. La banda nunca ha sido amiga de cosas convencionales,  por eso sus actuaciones para Saturday Night Live o el show de Jimmy Kimmel iban a ser sonadas.
Para el primero crearon todo un mini-show de 30 minutos alejado del formato que suele ofrecer el veterano programa, contando con cameos de Bono, Ben Stiller, James Franco o Zach Galifianakis entre otros. 30 minutos en la NBC. TV nacional de costa a costa. Que tire la primera piedra. Una actuación con mucha inversión patrocinada también por los grandes cameos, que provocaría la ira de capos y PR’s de la industria musical.
Mientras tanto, ofrecen conciertos benéficos, actúan infiltrados como The Reflektors sobre falsos escenarios que aparecen a espaldas del público, y se pasean por la costa Oeste tomando prestada la mítica torre de Capitol Records en Hollywood, en esta ocasión para el show de Kimmel.

INTERNET Y POST-LANZAMIENTO

Reflektor consigue su objetivo. Es número uno en EEUU con 140.000 discos vendidos en su primera semana, frente a los 156.000 que necesitó The Suburbs, con una campaña infinitamente más austera. Aunque recuerden lo que nos hizo sentir el maravilloso experimento para el videoclip de We Used To Wait y la interacción con Google Maps.

Televisiones marcadas, Arcade Fire Entertainment, sigue su hoja de ruta ofreciendo destellos distanciados que tuvieran su respuesta e impacto en el universo digital.

Tal es la progresión que días más tarde, no contentos con esto, su aparición en los YouTube Music Awards también daría que hablar. Sin porros en directo pero con Win haciendo de Kanye West interrumpiendo la presentación al premio que iba para Taylor Swift y tirando incluso el micro al suelo en un bonito paripé. Si bien su libro oficial era otro. La presentación del videoclip de Afterlife fue un paso más allá, logrando la emoción de los presentes y los espectadores de todo el planeta, dando una vuelta de tuerca al concepto de videoclip. Una auténtica delicia, protagonizada por una sublime Greta Gerwig y dirigida en directo por Spike Jonze. Para quitarse el sombrero.

Aunque haya un equipo detrás, lo cierto es que cada idea sale de la propia banda. Hacía falta algo para superar los lanzamientos de Eminem, Kate Perry, Pearl Jam o Lady Gaga y no morir ahogado antes de alcanzar la orilla. Y eso la banda y los que mueven sus hilos lo sabían. Por eso toda esta parafernalia milimétricamente orquestada para impactar sin llegar a atosigar al consumidor más fino.

PUESTA EN ESCENA

Con el disco recogiendo números uno, la banda se lanza a su presentación en directo. La apuesta es muy parecida a lo que hemos visto en las televisiones. En esta ocasión la banda solicita amablemente al respetable que se vista para la ocasión. El resultado en Brooklyn y Londres es una colorida fiesta con el público vestido al más puro estilo de sus últimas actuaciones y adornados con todo tipo de complementos, como si de un Pre-Uvas en la Puerta del Sol se tratase, amén de los clásicos disfraces de bananas, hot-dogs, conejos y otros atuendos invocadores de diversión absoluta. Incluso se ha podido ver a Win enmascarado cantando Reflektor con un grupo de mariachis. La inmersión y complicidad con el público parecen ser una máxima para la nueva puesta en escena, muy al estilo de los shows pre Neon Bible, con la banda paralizando el tráfico o empezando / terminando los conciertos entre los asistentes.

Pero la campaña suma y sigue. Los anuncios de algunas fechas festivaleras no se harían de rogar, como su confirmación para el Primavera Sound, y en apenas unos días podremos escuchar al grupo en la banda sonora de Her, la nueva película de Spike Jonze con el gran Joaquin Phoenix como protagonista.

Un dato importante se escondía en la esperada confirmación de gira. Resultaba interesante saber si la banda se desdeciría de sus palabras curando su alergia a los estadios con el remedio de Live Nation. Aunque de momento no ha sido así. Arenas y grandes pabellones para el comienzo norteamericano.

En cualquier caso, no hay duda de que estamos ante una de las bandas más talentosas de los últimos 10 años. Hay que tener en cuenta que mantener un nivel de atención tan alto no solamente se consigue con la fuerte promoción y respaldo de una grande. Es evidente que si no hay calidad, el disco por si solo no va a echar volar.

El álbum es una Obra de Arte en sí misma, que no una obra maestra. Un aquí y un ahora. Y por eso merece todo el despliegue mencionado.

David Bernardo.

reflektor logo

El evangelista del soul.

st. paul and the broken bones 3

«He visto el futuro de la música, y se llama St. Paul and the Broken Bones«. La entrecomillada es Roseanne Cash, y nos gusta pensar que la hija de Johnny Cash no puede no tener razón. 

Sin embargo, a pesar de un piropo tan halagador, a Paul Janeway no le gusta mirar a la cámara. Al menos de momento prefiere mirar a su grupo y dejarse llevar por el soul diabólico que emana de sus venas.

Hace tan solo un par de años, este contable de Birmingham, Alabama, tocaba por diversión con su amigo de la infancia Jesse Phillips por los cafés de la ciudad. Fue precisamente en uno de esos pequeños shows de versiones, en el que el dueño de los cercanos Ol Elegante Studios les animó a acercarse a su estudio de grabación.  Cinco miembros después sumados a la causa, el resultado es un pequeño EP llamado “Greetings from St. Paul and the Broken Bones” que puede encontrar en el Bandcamp de la banda.

Con la mecha digital encendida, John Mayer los elige para telonear uno de sus conciertos, lo que supondría para la banda realizar algunas actuaciones más en grandes ciudades como NY, Chicago o St. Louis.

Lo que puede marcar la diferencia entre su música y otras bandas arraigadas de Alabama, es su modus operandi. Y posiblemente su enorme fe. Aparte de colgarse otras etiquetas como mod, R&B o psicodelia, estos tipos practican un soul irracionalmente emocional. Ni mucho menos nuevo, pero tiene peso y mucha fuerza. Además de contar con un frontman que posee una voz prodigiosa y una presencia que llena de ipso facto cualquier sala.

Janeway creció como cantante en una iglesia Pentecostal y de verdad cree en cada palabra que sale por su boca.  Obviamente su apuesta tira de espíritu gospel, y la interacción con cada uno de los presentes es máxima. Por eso es difícil no comulgar con su particular Evangelio. Él no es un cantante de soul al uso de este siglo. Su intención es ponernos la piel del revés. Y vaya si lo consigue:

Cita influencias de James Brown, Tom Waits, Sam and Dave o el directo de Springsteen entre sus referencias. Tienen su debut listo, si bien su lanzamiento ha sido pausado hasta que pase la clásica marea de lanzamientos de otoño, véase, finales de año.
Ha sido grabado a la vieja usanza: en directo y en analógico, como no podría ser de otro modo para capturar la energía de sus directo. Para la producción, han contado con su amigo Ben Tanner, teclista de Alabama Shakes, banda con la que irremediablemente guardan muchas semejanzas.

El disco será lanzado por la local Single Lock Records y si Dios quiere, – y Letterman, Kimmel, Rolling Stone y un par de padrinos más-, tendremos fenómeno para rato. Los ingredientes están ahí y la suerte está echada.

st. paul and the broken bones 2

«Ya no hay industria musical» Entrevista con Editors

Editors-02

Lunes aparte, hace un bonito día de sol en la capital, y nada puede estropear una gran noche de rock. Una de las mejores bandas salidas del Reino Unido en los últimos 10 años visita la ciudad. Como casi todo lo que sale de allí, vienen criticados de casa y preparados para la clásica absolución europea. Aunque los gentlemen de Birmingham están curados de espanto. Con bajas importantes en la formación, pero con la cabeza más alta que de costumbre. Presentan su cuarto disco, The Weight Of Your Love ([PIAS], 2013), posiblemente su mejor trabajo junto al enorme debut que les encumbró, en una Riviera, que a pesar de pecar de acústica, logra sonar sorprendentemente bien gracias a la maña de los técnicos de sonido.
Después de los belgas Balthazar (apunten y disparen), el nuevo line up de Editors hace acto de aparición para marcarse el mejor concierto de los últimos 3 que habían soltado en la capital. Más tarde insistirían en que no logran reflejar en estudio la energía del directo, pero nada más lejos de la realidad. Cuentan con un directo poderoso que conecta con facilidad con una sala entregada y llena hasta la bandera. Está visto que Madrid no entiende de lunes.

Antes del concierto, hablamos con Russell Leetch y Justin Jockey, que no se cortan en hablar de sus debilidades, de la salida de su guitarra original, sus escarceos con los sintetizadores, Spotify, Gravity, y hasta de su heroína española, Anni B Sweet.

¿Qué tal estáis? Estuvisteis hace poquito en España en la grabación de Un Lugar Llamado Mundo con otros artistas. ¿Cómo resultó aquello?

RUSSELL: ¡Estuvo bien! De hecho estábamos allí para colaborar. Había muchas colaboraciones entre artistas. Solo que no nos sentíamos muy a gusto haciéndolo. Nos lo pidieron bastantes veces. Había una chica encantadora, ¿cómo era su nombre? Anni B Sweet. Es muy buena. Me encantó. ¿Todavía no lo han puesto? Hice una introducción en español muy mala.

Habéis tenido un verano intenso con muchos festivales europeos. ¿Cómo os sentís? ¿Estáis más cómodos que con vuestro conciertos en solitario?

RUSSELL: Depende. Algunos festivales están fuera de este mundo y puedes tener grandes actuaciones, y lo mismo pasa con algunos conciertos. Los conciertos que hacemos cada noche son muy parecidos. A veces te puedes sentir realmente bien y otras veces no tanto.

«Llegamos a un punto en que no queríamos hacer cierto tipo de música»

The Weight Of Your Love suena ligeramente diferente a vuestros trabajos previos, con un sonido más expansivo y profundo que antes. ¿Hacia dónde creéis que está evolucionando vuestro sonido? ¿Cómo creéis que evolucionará en futuros trabajos?

RUSSELL: En este disco, incluso desde el principio, queríamos que hubiera un cambio con lo que estaba haciendo la sección rítmica. Estábamos muy aburridos de las 6 cuerdas solamente.

JUSTIN: Y del disco.

RUSSELL: Sí, ese tipo de cosas. Debemos saber lo que mejor funciona. Llegamos a un punto en que no queríamos hacer cierto tipo de música. Intentamos grabar con Chris en la banda, y no funcionó, asi que contamos con Elliot y Justin para ayudarnos.

¿Traéis al directo la sección de cuerda?

RUSSELL: ¿La sección de cuerda? No, no, no. Ya estamos gastando mucho en la gira (risas)

¿Veis este disco como el final de un ciclo o el comienzo de algo nuevo?

RUSSELL: Absolutamente. Hay una nueva formación. Muchas canciones son viejos temas que teníamos desde hace mucho tiempo. Para mí, volver a trabajar en estos temas de nuevo me resultaba extraño, porque era la 3ª o 4ª vez que lo hacíamos. Pero entonces nos ayudó el hecho de que cuando teníamos algo nuevo, como los nuevos temas que Tom había escrito, se convertían en los temas principales del álbum, como Honesty, The Phone Book, A Ton Of Love, o The Weight.

«Si quieres un producto, vas al mercado y lo compras. Así funciona. Pero si estás en una banda y alguien quiere tu producto, tiene muchas maneras de conseguirlo»

Han pasado 4 años desde vuestro último disco. ¿Existe el periodo perfecto para cada álbum o vivimos demasiado deprisa?

RUSSEL: Bueno ahora hay muchas bandas por todo el mundo, con mucha música ahí afuera, así que es duro que las cosas se mantengan.

¿Qué pensáis de la industria musical?

JUSTIN: Ya no existe una industria musical.

RUSSEL: Todavía hay algunas grandes discográficas y están invirtiendo en Spotify y servicios de streaming. Me gusta la idea de los servicios de streaming, pero siempre hay algo detrás. Creo que hay una cosa que es que el artista, y generalmente mucha gente, si quieren un producto, van a un mercado y lo compran. Y así es como se hace. Pero cuando estás en una banda y alguien quiere comprar tu producto, hay muchas maneras de conseguirlo. Es complicado. Y es duro. Muchas bandas necesitan algo para demostrar que vale la pena comprarles. No puedes estar en una banda nueva y decir “oh somos muy buenos” porque nadie te prestará atención. Hay muchas bandas. Muchos artistas haciendo su música.

JUSTIN: Ya no les dan incluso tiempo para lanzar el segundo disco.

«Intentamos grabar con Chris en la banda, pero no funcionó.»

Estuvisteis a punto de separaros el pasado año. ¿Qué es lo que os hizo seguir adelante y poner a un lado vuestras diferencias?

RUSEEL: Bueno, Tom, Ed y yo mismo queríamos continuar la banda, pero necesitábamos algunos otros músicos que nos ayudaran. Principalmente por lo que quedaba de 2012, pero también sabíamos que teníamos solamente 6 manos y necesitábamos  otros músicos.

¿Temíais que la salida de Chris significara la pérdida de un sonido distintivo?

RUSSELL: Sabíamos que iba a pasar de todas formas. Pienso que fuimos bastante valientes con esa decisión. En cualquier caso nosotros siempre queríamos que Chris impulsara sus sonidos. Y le empujamos a que usara los sintetizadores en el tercer disco, con lo que conseguimos un sonido diferente.

¿Qué es lo que hace falta en una banda para funcione?

RUSSEL: La comunicación es lo principal en una banda. Es bastante sencillo.

JUSTIN: Si trabajas realmente duro, funciona.

«Nuestros álbumes de estudio podrían ser mejores».

Justin, llevas apenas un año como guitarrista ¿Cómo te encuentras en la banda? ¿Te dejan mostrar tus ideas?

JUSTIN: Sí, hice algunas partes, compuse algunos riffs… Inicialmente vine para tocar un par de conciertos y con el tiempo estoy escribiendo y lanzando ideas.

Respecto a la composición, ¿creéis que es posible escribir así de oscuro si no estáis de humor?

RUSSELL: Generalmente la composición se inclina hacia cosas oscuras y tristes de todas maneras. Es el tipo de personalidad que tenemos. Si vamos a iTunes y alquilamos un video no va a ser uno de comedia romántica. Sería un thriller oscuro. Por cierto, tengo ganas de ver la película de Gravity.

Si pudierais tocar en cualquier lugar donde quisierais, cualquier festival en la historia… ¿Dónde sería?

RUSSELL: La verdad es que todavía hay muchos grandes festivales. Pero me gustaría que fuéramos a tocar a Sudamérica.

«Capturar las partes imperfectas de lo que eres, es lo que hace realmente grande una pieza de música.»

8 años desde vuestro debut, 4 grandes álbumes, grandes giras… Pero si pensáis en alguna debilidad que tengáis como banda, ¿Cuál sería? ¿En qué os gustaría mejorar o qué os gustaría probar?

Creo que nuestros álbumes de estudio podrían ser mejores. Es duro capturar la energía que tiene la banda. Y en eso es en lo que estamos trabajando siempre. Una vez que te metes en el estudio piensas, “esta pieza de música tiene que ser absolutamente perfecta”, pero capturar las partes imperfectas de lo que eres es lo que hace realmente grande una pieza de arte.

Y última pregunta. ¿Sois felices?

AMBOS: ¡Oh sí, sí que lo somos!

DB

«There’s no music industry anymore» Interview with Editors.

Editors 0

I admit that despite the tiny size of this site, sometimes you get to breathe deeper on certain moments and situations. When you try to look up the Foos header picture and see the pull-down menu with the eyes of a stranger, sometimes you’re surprised and get to see something actually, beautiful. Something made with love and passion. I’m telling you, with lot of passion. And loads of hours.
It’s not about having one’s feet on the ground. We know what we are. And we don’t know how long this beautiful project will last. That’s why we want to enjoy the thing we enjoy most while it lasts, and share it with you. Please excuse the speech but today, my friends, is one of those days.

It’s a beautiful cold and sunny day in the capital of Spain, and one of the most important bands of the UK over the last 10 years is visiting town.  They’ve been hardly criticised not only in the UK but also outside, and despite the problems they’ve had lately, they still throwing a hell of a show each night. And what’s more, they’re pretty alive. This is the 3rd time I’ve seen the Birmingham gentlemen and it’s by far, the best concert they’ve given. The sound is incredibly good in a venue famous for its awful acoustics. The band has 2 new members and you can’t tell the difference. They are presenting their 4th album, The Weight Of Your Love, a truly great comeback for all those suspecting a big fall to the music industry floor, a hard floor from which you don’t get up easily.
As you probably know by now, we’re talking about Editors.

We catched up with Russel Leetch and Justin Lockey, before the show, and this is what they told us.

How are you guys? I saw you were collaborating on a new TV show with some Spanish artists a couple of months ago, for the Spanish television, how was it?

RUSSEL: It was good! We didn’t actually collaborate. There were a lot of collaborations going on.  We just… we didn’t feel very comfortable doing that. We got asked quite a few times to do it. There was a lovely girl, Anni B Sweet. She’s very good. I loved it. It hasn’t been aired yet has it? I did an introduction in a very bad Spanish.

You have had an intense summer tour with loads of European festivals. How does it feel? Do you feel more comfortable playing festivals or do you prefer your own gigs?

RUSSEL: It depends.  Some festivals are out of this world and you can have great ones, and same with gigs. It’s different. I mean, the shows that we do each night, are pretty much the same.

«We got to a point that we didn’t want to do a certain kind of music»

The Weight Of Your Love sounds slightly different to your previous works, with deeper and darker sounds, more expansive than before. Where do you think your sound is heading to? How do you think you will evolve within the next records?

RUSSELL: In this record, even from the beginning, we wanted to have a shift in what the rhythm section was doing. We were quite bored of the 6 strings…

JUSTIN: Disco…

RUSSELL: Yeah, that type of thing. We should know what is working better. We got to a point that we didn’t want to do a certain kind of music. We tried to record with Chris in the band, and it didn’t work out, so we’ve got Justin and Elliot as well to help us.

Are you bringing the string section with you on tour?

RUSSELL: No, no, no. We’re already spending too much on tour (laughs)

Do you feel this record like the end of something or the beginning of something new?

RUSSELL: Absolutely. There’s a new line-up. A lot of songs are old songs that we had a long time. So for me to rework these songs again was a bit of a weird thing because it was the 3rd or the 4th time that we were doing it. But then it helped when we had something fresh, like the new songs Tom had written, that they became the highlighted songs of the album, like, Honesty, The Phone Book, A Ton Of Love or The Weight.

«If you want a product, you go to the market and you buy it. When you’re in a band, there’s so many ways you can get the product. It’s confusing, and it’s hard»

It’s been 4 years since the last album. Is there a perfect period of time for releasing an album or are we speeding up too fast nowadays?

JUSTIN: Well now there are lots of bands around the world, with a lot of music out there, so is hard for the things to stick.

So what’s your opinion of the music industry?

JUSTIN:  There’s no music industry anymore.

RUSSEL:  There are still some big major labels out there and they invest in Spotify and streaming services. I like the idea of streaming services, but there are always things behind. I think one thing is as an artist and generally a lot of people, if they want a product … like if you go to a farmers market, you buy it.  That’s how you do it. When you’re in a band and someone wants to buy your product, there’s so many ways you can get it. It’s confusing, it’s hard. A lot of bands do need something to show that they’re worth buying. You can’t be a new band and say oh we’re great because no one will pay attention. There are a lot of bands. There’s lot of artists doing their music.

JUSTIN: Even there’s no time for them to release a second record.

 

«We tried to record with Chris in the band, but it didn’t work out»

I read that you were close to split up. What makes you want to go ahead and put aside your differences?

RUSSELL: Well, myself, Tom and Ed wanted to continue the band. We needed some other musicians to help us.  Primarily for what was left of 2012, but also we knew that we were only six hands, and we needed other musicians.

Were you afraid that Chris departure would mean a lost of a distinctive sound?

RUSSELL: We knew it was happening anyway. I think we were quite brave in that decision. We always wanted Chris to push on with his sound anyway. And we pushed him to use synthesizers on the 3rd record which made a different sound.

What does a band need in order to have good vibes going on? Like, are there any essential factors to make the band working as a band?

RUSSEL: Communication is the main thing with a band. It’s quite simple.

JUSTIN: If you work really hard at it, it works out

«Our studio albums could be better»

What do you think Justin Lockey and Elliott Williams have added to the band?

JUSTIN: Yeah! I came up with some parts, made some riffs…. Initially I played a couple of shows and by the time I got into writing and pitching ideas.

Regarding the composition, do you reckon is it possible to write about sad things if you’re not in that mood?

RUSSELL:  It generally leans toward a darker and more miserable stuff anyway. It’s the type of personalities we are. If we go to Itunes and we rent a video is not gonna be the romcom section. It would be a dark thriller. I want to go to see Gravity by the way.

If you could play anywhere you wanted, where would it be?

RUSSEL: To be honest there are still a lot of great festivals. But I would like to go and play in South America.

«Capturing imperfect parts of what you are is what makes a really great piece of art.»

8 years since your debut, 4 great albums, tours around the world… But what would you think are your weakness as a band? Is there something you would like to improve or to try?

RUSSELL: I think that our studio albums could be better. It’s hard to capture an energy that the band has. And what’s what we’re always working on. Once you get in the studio you think this piece of music has to be absolutely perfect, but capturing imperfect parts of what you are is what makes a really great piece of art.

And last question. Simple one. Are you happy?

BOTH: Oh yes! Yes we are.

DB

Argentina devuelve el Rock.

El Mató A Un Policía Motorizado fotos

Son varias las generaciones que crecieron despertándose con la sintonía de La Jungla de José Antonio Abellán cuando todavía se podía escuchar Cadena 100. En un tiempo en que las mañanas eran de Abellán y las tardes de Rafael Escalada. Cuando escuchar aquella emisora era sinónimo de descubrir grandes bandas de aquí y de allá. Y mucho de allá, y de muy buena calidad. Recuerdo descubrir tanto a Ratones Paranoicos como a Súper Ratones prácticamente a la vez y pensar en qué tenían los músicos argentinos con los roedores. Ese rock argentino tan habitual en la radio fórmula entonces junto a conocidos como Fito, Ariel, Andrelo, o Fabulosos Cadillacs, cayó en el olvido en detrimento de músicas más huecas. Con Internet en plena ebullición resultaba entonces menos frustante y más gratificante empaparse de la buena historia de Soda Stereo, Babasónicos o Charly García y seguirles la pista.

Con ello uno dejó el rock argentino aparcado, siguiendo siempre al maestro Cerati y Andrelo, pero sin indagar más allá. Hasta este año. En algún momento cayó en mis manos un álbum llamado La Dinastía Scorpio que me hizo volver 15 años atrás y sentir esa emoción cargada de alegría y triunfalismo que era siempre el chute de rock argentino.

El autor, Él Mató A Un Policía Motorizado, es una banda de La Plata, poco conocida en nuestro país, que han lanzado 3 EP’s y que han venido a España a presentar su segundo álbum, por varias ciudades. El disco es un compendio de grandes temas de rock sin paliativos, fácilmente adictivos, con guitarras al más puro estilo Pixies o Weezer, y momentos más Planetas como en Nuevos Discos. Sus letras quedan abiertas a múltiples interpretaciones hábilmente conseguidas y que son jaleadas en directo como si de un partido en la Bombonera se tratase.

La banda cerraba este fin de semana en Madrid su gira, con 2 llenos absolutos en Moby Dick, posiblemente la mejor sala en cuanto acústica se refiere en la capital, madera mediante. Estuvimos en el concierto del Viernes en una sala completamente abarrotada que no entendía de derbis y tan solo cantaba el gol de Diego Costa a 300 metros de allí, cuando algún despistado lo gritaba haciendo caso de algún chivatazo digital.

el-mato

La noche empezó con algún problema en el sonido que quedó arreglado en las primeras canciones, aunque la banda dejó claro que estaba dispuesta a lanzar su electrizante show desde el minuto uno y no dejarnos caer hasta el final. Tema tras tema el personal gozaba de lo lindo sabiendo lo poco que se prodiga esta banda en nuestro país, algo que empezará a ser más habitual viendo la bestia que llevan dentro. El hecho de ver a la gente bailar, botar, reír, corear y desgañitarse entre canción y canción con el miedo de que el concierto llegue a su fin, y formar parte activa de todo el cóctel, demuestra que son los ingredientes de la receta del concierto perfecto. Él Mató, como los conocen en Argentina, tiró de temas de su último álbum donde destacaron Mujeres Bellas Y Fuertes, Mas o Menos Bien o Yoni B, aunque también hubo tiempo para ya clásicos como Navidad En Los Santos, Amigo Piedra, Mi Próximo Movimiento, o una inconmensurable Chica Rutera que el personal se encarga de cantar antes durante y después de la actuación.

Genial banda que va a tener difícil poner fin de verdad a la gira como decía el cartel, viendo el éxito que ha supuesto sus conciertos. “Ahí estamos. Poco a poco” nos comentaba Santiago Motoriado, voz cantante y alma de la banda cuando le preguntamos cómo era posible que no tuvieran más notoriedad y más presencia en nuestros festivales.

Si necesitan de un buen disco de rock en castellano y no quiere que le den gato por liebre, no lo dude, La Dinastía Scorpio y Él Mató A Un Policía Motorizado son la mejor novela que se puede escuchar este año.

Salud.

DB

 

El día de Kurt.

KV1

El pasado 6 de Junio, Michael Nutter, alcalde de Philadelphia, anunciaba el premio Liberty Bell para uno de sus vecinos más ilustres. Además de concederle este importante galardón, también le concedían nada más y nada menos que un día en su honor: El 28 de Agosto.  Este día será desde ahora el Día de Kurt Vile. En agradecimiento, el artista ofrecerá un concierto gratuito en el famoso City Hall de su tan americana ciudad.

Kurt Vile es un músico nacido y criado en un suburbio de Philadelphia. Ensimismado con la música desde que su padre le regaló un banyo en lugar de una guitarra, empezó grabando cassettes y sobreviviendo alternando trabajos basura en Philladelphia y Boston, donde vivió hasta que su novia se sacó el graduado. Dos años más tarde volvió a casa y formó The War Of Drugs con su amigo Adam Granduciel, una banda que logró destacar más allá de sus círculos inmediatos. En 2008 sería cuando empieza su carrera en solitario. Una carrera que cuenta ya con 5 álbumes y un reconocimiento a veces inversamente proporcional a su enorme talento. Las apariencias engañan con un tipo tremendamente hogareño al que no le gusta hablar de sus propias canciones. Tampoco se le caen los anillos para aceptar los cambios en las reglas de juego del negocio de la música. Ni para reconocer la irrelevancia de los ideales punk en unos tiempos donde tuvo que vender su Baby’s Arms al Bank Of America para mantener a su familia.

Vile es un músico atípico, que dificilmente encaja en alguna casilla de la música actual. La idiosincrasia de su música se sitúa en un peldaño que en estas décadas de la inmediatez nos hemos apresurado a extinguir. Wakin On A Pretty Daze es un remanso de rock lo-fi de medios tiempos que bien podría encaramarse a los Tops de los 70.  Cuenta con acordes fugaces, tan suaves como inesperados. Serpenteantes en ocasiones y guiados por una voz perezosa que no ha sido provocada por los efectos de la marihuana.  La ausencia casi total de estribillos, marca de la casa, y las melodías hipnóticas e imprevisibles, dan pie a la evasión más absoluta. Una rara belleza escondida entre líneas cuya labor de búsqueda reside en el propio oyente.

KV2

Cabe señalar, ñoñerías fuera, que una de las cosas que hace este disco más especial, es todo el cariño y el amor que desprende. Vile, de 33 años, se casó hace 10 años con la que hoy es la madre de sus 2 hijas y ellas son la razón de todo su ser. Todos los temas son autobiográficos y no tiene problema en reconocerlo. Al fin y al cabo, la mayoría de los músicos deslizan de una u otra manera sus biografías a pesar de todas las aventuras que rondan sus cabezas.

Sus pequeñas piezas musicales proyectan una sombra muy alargada. La virtud soñada de hacer sonar sencillo lo que no es, parece algo innato en él. Las letras a menudo se basan en pensamientos entrelazados entre sí, donde la búsqueda constante y la falta de un manual vital dan rienda suelta a su imaginación. Si bien también tiene espacio para subrayar la angustia que le provoca salir de gira lejos de su hogar.

Las críticas han sido muy favorables a pesar de ser un álbum poco accesible. De los once temas que componen Wakin On A Pretty Daze, más de la mitad sobrepasan los 6 minutos. Un auténtico repelente de mass media. Con grandes temas que inician y finalizan el disco que suman casi 20 minutos.

Lo cierto es que Vile podría estar teloneando a Led Zeppelin o sentado junto a Neil Young algunas décadas atrás con estas mismas canciones y todo sería en blanco y negro y muy familiar. No hay ningún reproche. Aunque lo parezca, no está fuera de tiempo ni de lugar. Ni nosotros. Pero ha creado un disco de rock clásico tan formidable, y al mismo tiempo con un sonido tan propio en pleno 2013 que asusta. Aunque serán los años los que lo demuestren,  Wakin On A Pretty Daze cuenta con todos los ingredientes necesarios para convertirse en un clásico atemporal.

Hay personas que esperan la música, y otros a quienes la música espera por ellos. Sin prisa ni lastre. Si es usted de los afortunados del segundo grupo, recuerde que tiene una cita pendiente con el hijo predilecto de Philadelphia.