Mumford & Sons y el folk universal.

Hay un tiempo dentro del más difícil todavía en que lo más sencillo parece lo más efectivo. En el mundo de la música sucede lo mismo. Siempre hay periodos de tiempo que por cualquier circunstancia parecen vacíos o incompletos musicalmente hablando. Ésto puede ser, tecnicamente, finales de enero, cuando las discográficas están más pendientes de cerrar cuentas que de prensar nueva música. Pero emocionalmente aparecen en cualquier escenario, cualquier momento de lucidez involuntaria que te lleva a pensar que nada te llama minimamente la atención desde hace tiempo.

Es entonces cuando algo se manifiesta naturalmente. Pasa cada cierto tiempo y suele venir acompañado de algún sonido que teníamos en cuarentena. En éste caso, con un puñado de semanas grises y algo tediosas, llega hasta el Rockast un secreto a voces: Mumford & Sons. Una banda en sus twenties, que parecen más bien los vecinos estilo Ned Flanders de Kings Of Leon que vástagos del prolífico West London. Ésta es una banda que en principio sólo pensaba en divertirse haciendo la música folk y country que les gustaba, sin entrar en ningun momento en ese deporte tan británico de las batallas de bandas.

Los tipos se valieron del boca-oreja para prender la mecha del éxito en apenas 6 meses. Telonearon a Laura Marlin o Noah and the Whale, aprovechando en éste caso los links creados en la fábrica de talentos que es el King’s College de Londres. Aunque actualmente están abriendo, casi incomprensiblemente, para Maccabees en su pequeña gira en UK.

La penúltima revuelta del folk más sincero se hace fuerte y gana enteros en cada vez más frentes. Locutores, revistas y cantantes parecen rendirse a ellos. Grandes números en países anglosajones, sobre todo en Australia, con # 1 incluído y votada mejor canción su Little Lion Man les avalan. Razón no les falta. Después de escuchar imparcialmente su álbum, Sigh No More, notas como tan pronto toman el testigo de Fleet Foxes como se sientan en el diván de Damien Rice o la silla giratoria de Michael Stipe. Sin despeinarse ni pedir perdón por ello. Con temas en ocasiones un poco depres pero reales. Sinceros por que también cuentan con la baza del productor Markus Dravs, artífice entre otros del Neon Bible de Arcade Fire, que les llevó por la senda correcta sacandoles lo mejor de su directo para plasmarlo casi tal cual en el álbum.

Mumford & Sons tienen también la suerte de subirse a un pequeño tren conducido por Grizzly Bear, Fleet Foxes o incluso por los interesantísimos Leisure Society, todos ellos ganadores indirectos de la parsimonia general que sufre el rock actual. Un tren por cierto, que cada vez cuenta con más viajeros de segunda dispuestos o no a saltar a la alta velocidad.

D.

Lo nuevo de The Hold Steady

Una de las bandas más excitantes que han surgido en los últimos años y que puja por quedarse con un trocito de los fans de Dave Matthews Band o Weezer entre otras bandas, es The Hold Steady.

Aunque les ha costado lo suyo que les tomaran en serio, después del soberbio Boys and Girls In America y de Stay Positive, nos deleitan con el adelanto de su esperado nuevo álbum, un tema llamado Heaven Is Whenever, disponible a partir del 3 de Mayo. Ésto se llama Hurricane J.

Pero ahí no queda todo. Tambien hemos tenido acceso a un segundo tema llamado Rock Problems, un gran tema con mucha fuerza y energía que te puede despegar del asiento.  Definitivamente te gustarán si eres asiduo de los clásicos y del rock puro y duro.

Por riffs y buen rollo que no falte.

Salud.

D.

Lo que Florida es al surf.

Aunque el tiempo no acompañe, el previo más significativo del verano más ansiado es Astro Coast, el debut de los americanos Surfer Blood, unos chavales de Florida de 20 veranos que traen su aparente positivismo con una version de Beach Boys para la nueva decada. Y decimos aparente positivismo porque a pesar de venir de la vacacional y pija Palm Beach y de hacer la música refrescante  que hacen, ellos mismos no se sienten agusto con la etiqueta que les han endosado, y ni tan siquiera les hace especial gracia lo del surf… Lo suyo es algo más oscuro que claro.  La primera impresión de su sonido entonces lleva a confusión, ya que su música no es precisamente lo feliz que aparenta a primera escucha. Los chicos crecieron en un sitio no apto para ninguna clase de rock, y más bien adecuado para actividades más tradicionales de niños de papá. Pero estudiaron en un lugar donde surgieron algunos artistas y bichos raros, y posiblemente esa mezcla de ambientes es lo que debe haber influido en los caracteres de unos chicos que a pesar del éxito  conseguido en sólo 6 meses, no piensan ni  mudarse a Brooklyn. Aún así, el caso es que hay muchas bandas que hacen surf rock, pero la diferente interpretación que han realizado éstos tipos es lo que les está permitiendo extenderse como la pólvora, gracias sobre todo al rústico e infalible boca-oreja, justificado en todo caso por la calidad del LP en cuestión.

Lo realmente destacable en lo que traemos es que se trata de una banda extremadamente joven y con un talento desmesurado ya en su primer trabajo. Una carga de sonido positivo no tan descarada como The Pains Of Being Pure At Heart pero igualmente valida para mentes más realistas.

El disco tiene obvios ecos a PavementWeezer lejanos, Sonic Youth o Pixies. O a los más inmediatos Shins sin ir más lejos. Algún ligero toque africano como bien sabe explotar Vampire Weekend, influencias de The Cure,e incluso momentos muy cercanos a Arcade Fire en temas como Harmonix. La convivencia de tiempos de guitarras y voces le da un juego ganador.  La producción, realizada por ellos mismos (concretamente por el cantante, John Paul Pitts,  es soberbia. Guitarras afiladas pero concisas, y reverberación vocal para contar el estilo californiano al modo de ver de la soleada Florida. Temas playeros que recogen la esencia del rock sureño más clásico y desenfadado. Y funciona, porque engancha como pocos.

El primer single es el completo Swim, aunque hay un puñado de positivos como el tema que abre, Floating Vibes, Take It Easy, Harmonix, la instrumental e inadvertida Neighbour Riffs,  la rápida Fast Jabroni, la suave Anchorage con riff molón incluido y guiño a Dinosaur Jr,  o el temazo que cierra mentando a Obama, Catholic Pagans.

Un imprescindible en la discoteca de 2010. En Mayo en el Primavera Sound de Barcelona.

Rock en guardia, electrónica de vanguardia.

Desconozco si debe llamarse fenómeno al caso de los mancunians Delphic. Una banda que algunas voces intentan desinflar por el marketing que supuestamente han recibido. Marketing que por otro lado apenas se percibe fuera de las islas británicas.

Delphic son sin duda una de las revelaciones de 2010. Son 4 tipos que se intentan marcar la enésima fundición de rock y electrónica desde la gastada perspectiva indie. Y todo para llegar a un público acomodado en los ritmos de Friendly Fires, Cut Copy o sus vecinos Foals. Como si la electrónica quisiera ser el nuevo rock.

¿Dónde está entonces la emoción de algo que ya está inventado? Pues precisamente reside en la facilidad para hacer temas bailables, energéticos, y más innovadores que lo que hayamos escuchado antes, sin caer del lado de la electrónica o el dance más clásico. Y hacerlo de modo que suene lo más original posible, sin caspa, para poder hacerse un hueco entre los ritmos más actuales. Ésto es, groso modo, lo que hizo Bloc Party, Justice, o los Klaxons, bandas de las que ahora beben los de Manchester.

Después sólo queda dar al play y disfrutar del viaje. El álbum se llama Acolyte y en conjunto tiene un ritmo frenético. De esos pocos que no importa repetirlo de nuevo apenas finaliza el último tema. Es la elegancia de la música más vanguardista. Un buen álbum para conducir. Delphic es una banda de rock que se codea con la electrónica, y no al revés. No tratan de repetir beats sin sentido, sino de acomodar su estilo y darle si hace falta la forma de post-rock que pueden tener temas como Acolyte.

Me parecen formidables los Red Light, el propio Acolyte, Halcyon o el tema que cierra el disco, Remain, que casualmente no fueron temas elegidos como singles, de momento. Y eso que éstos, Counterpoint, Doubt o This Momentary son tambien grandísimos temas. Ésto habla de la calidad del disco. Sin dejar un momento de respiro. Sus paisanos de New Order seguro están gratamente sorprendidos. Y es que ésto, es la definición del sonido más de moda.

Un disco que hace llamamientos a remixes se mire por donde se mire.

El 26 de Febrero actúan en Barcelona.

Salud.

D.

The Leisure Society y el nuevo folk

Nick Hemming y Christian Hardy son las cabezas visibles de Leisure Society, una banda compuesta junto con The Willkommen Collective, unos tipos de Brighton que le dan al folk como pocos.  Después de varios proyectos, ambos cruzaron sus caminos en Londres para conseguir un álbum que de momento ya tiene una nominación a los premios Ivor Novello por su single The Last Of The Melting Snow.  

Ésta noche hemos tenido la oportunidad de verles presentar su trabajo en la sala Moby Dick de Madrid, en lo que ha sido su segunda estancia en España, y previo paso por Barcelona también. Un gran directo que ha dejado a propios y extraños con un gran sabor de boca. Un directo, en el que a pesar de venir solamente 6 miembros de la banda, multiplica su álbum y medio varias veces y muestra toda la energía que realmente tienen dentro. En sus temas más acústicos han logrado ‘vaciar’ el local hasta volúmenes inaudibles. Pero es cuando han decidido dar una vuelta de tuerca y dar más potencia a todos sus instrumentos cuando hemos visto el nivel de ésta banda. No solo con las versiones de Gary Newman (Cars) o los Beatles (Something) si no con algunos temas de su álbum The Sleeper y con la generosidad de algún que otro tema nuevo.  

La crítica les acaricia con timidez cual respuesta británico-indie a folkies americanos como Grizzly Bear, y Brian Eno les ha piropeado comentando que es la banda que más entusiasmo le origina. Al igual que Guy Garvey de Elbow. En The Sleeper, escuchamos pequeños y grandes temas pop minimalistas sin llegar al absurdo ni el aburrimiento, y un sutil folk despeinado sin importancia.  

Su estilo se empapa de artistas como Brian Wilson, los propios Beatles o Sufjan Stevens. Ese aire que vienen tomando bandas como Fleet Foxes sin ir más lejos, y que sin ánimo ni poses de grandes estrellas/formatos, van haciéndose poco a poco un hueco en las vidas de muchos caminantes. Buenos y cercanos tipos Christian y Nick que han charlado entre bambalinas con nosotros al finalizar el concierto. Les gustaría repetir pronto aunque lo dudan si no es formando parte de algún festival veraniego.  

  

Desde aquí les deseamos toda la suerte. Ellos la buscaron, y ellos la merecen.  

Salud.  

D.  

Danger Mouse + The Shins = Broken Bells

Efectivamente, éste año verá la luz el proyecto del polifacético músico y productor Danger Mouse (Gnarls Barkley, Gorillaz, The Good The Bad & The Queen etc…) y James Mercer, voz cantante de los fantásticos Shins.

El álbum ha sido un gran secreto hasta que se ha filtrado en la red. Ambos artistas admiradores de sus respectivos trabajos, se conocieron en un festival y decidieron trabajar juntos. Despierta curiosidad el mero hecho de ver a dos personalidades tan fuertes de la música mezclando su ingenio. El mezclador del polémico The Grey Album (aquella mezcla del White Album de los Beatles y el Black Album de Jay Z) parece haber encontrado al fín tiempo para retomar un álbum que lleva en el horno desde 2008.

Por su parte, James Mercer, después de despedir a su batería y sustituirlo por Joe Plummer de Modest Mouse, ha seguido grabando con The Shins y curiosamente se espera el álbum para principios de 2010, aunque viendo como van los tiros, seguramente lo acaben retrasando unos meses, ya que el álbum de Broken Bells está previsto para el 9 de Marzo.

Su primer single viene tintado de soul y es este resultón The High Road.

Salud

D.

DEP, Jay Reatard

El fantástico músico garajero de Memphis ha muerto la pasada noche a las 3,30 de la mañana mientras dormía. Aún no se sabe la causa de su repentino fallecimiento. Una noticia que nos deja  helados, sobre todo al saber que sólo vivió 29 primaveras.

Jay Reatard es un músico independiente y prolífico como pocos, que ha sacado desde los 15 años la friolera de más de 60 títulos entre álbumes, ep’s, singles y demos, los 2 últimos en solitario, el resto con bandas como The Lost Sounds, The Reatards,  The Final Solutions The Bad Times o Angry Angles. Su último álbum apareció el año pasado, denominado Watch Me Fall

Sus peleas y cabreos en los escenarios también serán recordados a la par que sus temas.

Lástima lo poco conocido que era en España, que no quita la grandeza de un músico excepcional.

DEP, Jay.

El año de Yeasayer.

Yeasayer es una movida rara. De esos grupos que otrora no llegarían al mainstream pero que lo harán éste año. De Brooklyn, claro.  Es abstracto e innovador, sin llegar al nivel de frikismo de otras pseudobandas encumbradas sin muchos meritos. Porque tienen melodías e ideas cuasi psicóticas bien montadas. Porque agitando la locura en la batidora musical, consiguen una música cuanto menos única, cuanto más curiosa. No resulta apabullante la convivencia en sintonía de la música electrónica, con las armonías vocales, sintetizadores, toques funky, soul, folk, con suaves ritmos africanos y descaro y talento por bandera. Entre tantas posibles etiquetas mejor intentar entender aquella con la que ellos mejor se sientan: «middle eastern-psych-pop-snap-gospel». (Órdago).

Una banda que parece haber dado con la tecla correcta sin pasarse una ápice. Y sin parecerse abiertamente a nadie en particular. Los chicos de Yeasayer tienen todo para ser la banda del momento en cualquier momento. Cuando?  Posiblemente éste año. Es como si llevaran el espíritu de Talking Heads a la espalda.

Su segundo trabajo se llama Odd Blood y promete más que su primer lp, All Hour Cymbals. Aunque entre uno y otro colaboraron en la fantástica recopilación de indie americano Dark Was The Night, con una ecléctica Tightdrope.

Odd Blood, fue filtrado hace cosa de un mes en la red y aparecerá el próximo 9 de Febrero en las tiendas. Ambling Alp es su primer single, pero tiene cositas como One, la enorme Madder Red, I remember, Love Me girl… Un álbum con una gran primera escucha, pero que con paciencia muestra todo su potencial, pulido en pequeños detalles.

Empezamos pronto con lo que será seguro uno de los discos a destacar de 2010. Una banda que está dibujando la música de los próximos años.

En Marzo visitan España en una gira en pequeñas salas. No pierdas la oportunidad de verlos.

Una banda para degustar. Esperamos que los disfrutes.

Salud!

El tiro de gracia del Rock

Hay una banda ahí afuera que hace un rock especial. Una banda con savia nueva que se echaba de menos y que hace mucha falta. Una banda que mira a sus raíces y las explota cual labrador su tierra. No importan las tendencias sino el sentimiento y convencimiento de dejarte el alma en lo que haces. Así se presentan los vecinos de Springsteen llamados concretamente The Gaslight Anthem. Sólo ellos podían ser los agitadores del rock más auténtico y aún no olvidado.

La influencia de Springsteen salta a la vista pero no es el único, la vena de Joe StrummerTom Waits, Buddy Holly o los Pretenders también está presente, incluso su sonido se acerca a los maravillosos Against Me! o the Cure por algunos momentos. Un rock vintage, afilado, unos riffs vertiginosos y unas letras evocadores de otras épocas y con ecos a Springsteen a veces demasiado cercanos (Meet Me By The River’s Edge).

Brian Fellon lleva la voz cantante en el proyecto. Un tipo al que su madre alimentaba con Cheerios y Born To Run, y que desde su management definen como un benévolo dictador. Sin embargo, Fellon no duda en destacar que la mejor fortaleza de la banda es la manera que tienen de tocar juntos sin comunicarse, aunque no vea a sus compañeros como amigos precisamente. Dice que nunca han tenido un mal concierto. Algo tendrá que ver los ensayos que religiosamente hacen de Lunes a Viernes y de 9 a 5, como si de una oficina se tratase.

Young boys, young girls, ain’t supposed to die on a Saturday night…

Su último álbum, The ’59 sound aparecido hace algo más de 1 año, es un clásico desde la primera escucha. Un sonido que bebe del punk y rockabilly, y que tiene en la pasión su mejor arma. Así el álbum abre como un huracán y un Mary en Great Expectations, seguido de The ’59 sound, tema en el que Fallon se pregunta si en los últimos momentos de la vida de un joven amigo suyo, tuvo la oportunidad de escuchar su canción favorita…  Old White Lincoln tiene un tono de voz que por momentos nos evoca a Brandon Flowers, Miles David & The Cool, y una humilde The Backseat… son solo algunas joyas de un álbum que destila optimismo y talento a raudales.

Realmente faltaba en el panorama musical una banda con la rabia y las ganas que desbordan The Gaslight Anthem. Se pasaron por el BBK Live el año pasado y será dificil verlos de nuevo por aqu, pero esperamos confirmaciones de festivales.

Creo que éste debe ser el resultado que buscan las bandas emo cuando hacen música.

Salud.

D.

El último songwriter maldito.

Hace unos meses que éste gran trovador del rock merecía una reseña. Y aprovechando que el concierto benéfico Light Of Day pasó por España el pasado Domingo, no hemos visto mejor ocasión.

Hablamos de Jesse Malin. Un genio desconocido por siempre jamás, con mucho talento y exitoso en lo estrictamente musical, e injustamente falto de suerte en lo puramente comercial. Apartado del mundo punk desde la separación de D Generation, el chico sabe el camino que quiere echarse a andar y se marca desde el principio un discazo como The Fine Art Of Self Destruction (2003), con la producción genuina del brillante Ryan Adams que ya colaboró con él en una especia de proyecto secreto como era The Finger el año anterior, entonces bajo los seudónimos de Warren Peace (Adams) e Irving Plaza (Malin). Malin hace música sincera y directa, con gran carga energética y emotiva.

Joe Strummer, Jesse Malin y Ryan Adams.

Con influencias a Ryan Adams, Springsteen, Young o Steve Earl. Sus directos son explosivos con una intereactividad conocida por cualquiera que haya tenido la suerte de dejarse caer en alguno de sus directos. Nadie como él hace sentarse a todo el respetable en el suelo para cantar Solitaire o Death or Glory de los Clash, buscando siempre voces solistas y acompañantes entre la sorprendida audiencia.

Gran debut con temas como Queen of the Underworld, o el tema-huida y una de sus mejores canciones Wendy, pasando por Solitaire, Riding On The Subway o Almost Grown. Un cambio significante después de ver cómo se las gastaba con D Generation.

En 2004 lanzaría el aclamado The Heat, lo que sería una autoconfirmación del cuasi Springsteen wannabe de que su carrera en solitario iba muy en serio, y ésta vez sin la producción de Adams, si bien aparece en el disco. No se puede negar que es evidente que su relación profesional ayudó en todo momento al bueno de Jesse. Sin ir más lejos, se pueden observar ligeros paralelismos con el Rock n Roll de Adams y el The Heat de Malin. 2 discos de 2 artistas con mucho en común y con un rock muy similar en cuanto Adams quiere acercarse a éste palo. No obstante, dice un viejo rumor de un larguilucho heavy escocés que ambos eran sus únicos amigos en la escuela. The Heat, de todos modos es un disco para degustar de principio a fín, cargado de guitarras, pasión y buen rock suave. Sin la rabia de Rock & Roll pero igual de sincero.

No será hasta 2007, cuando se junta a personalidades como Springsteen, Adams, Josh Homme o Jakob Dylan para lanzar Glitter In The Gutter, junto a The Heat su mejor álbum. A pesar de ser acusado de pretencioso en éste álbum, lo cierto es que contiene una fila de grandes y divertidos temas, más cercanos al pop en ocasiones que harán las delicias de cualquiera dispuesto a escuchar. Amén del tema con Bruce, Broken Radio, tenemos joyas como Prisoners of Paradise, Lucinda, Black Haired Girl, Tomorrow Tonight, Little Star… Más que pretencioso, es un rock que en algunos oídos puede empalagar como puede empalagar Roy Orbison. Sobre todo si se le da más vueltas de lo normal.

Recientemente vendría un disco de covers: On Your Sleeve, con algunas grandes versiones de sus artistas favoritos y que acostumbra a deleitarnos en directo como Everybody’s Talkin, Do you remember Rocn & Roll Radio, You can make them like you etc… También publicó un directo desde su NY natal llamado Mercury Retrograde.

En definitiva, un artista que dificilmente será mucho más grande de lo que ya es, y al que tuvimos ocasión de ver en el reciente Light Of Day en Madrid. Un gran concierto no sólo de Jesse, sino del dinosaurio Willie Nile, Joe D’urso y el fenomenal acompañamiento en todo momento de Los Madison, gran banda que veremos de nuevo en directo en solitario en Febrero.

Mención aparte merece el desaprensivo y poco profesional de Dave Bielanko, cantante de Marah. El tipo en cuestión, no dudó en abandonar la sala por su propio pie y por la puerta de entrada cuando vió en el 2º tema que alguno de los monitores no sonaba como él deseaba. Incluso después de la atención del técnico de sonido que subió al escenario a intentar subsanarlo. Algo puede que tuviera que decir las cervezas que estaba bebiendo en el bar contiguo a la sala, y que le hicieron también arrasar con todo lo que encontró por el camerino compartido aquél día…

Siempre nos quedarán grandes músicos capaces de conectar y agradar como pocos.

Grande Jesse.

Salud.

D.