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Peter Broderick – Teatro del Arte, Madrid.

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Teatro del Arte, Madrid
Son Estrella Galicia
13/10/2014

Si es cierto aquello de que la primera impresión es la que cuenta, sin duda la que nos ha dejado esta noche el músico de Portland ha sido ciertamente inmejorable. Peter Broderick es un multi-instrumentista curtido en muchas batallas, que por primera vez se presenta en directo con banda completa en nuestro país. Podría ser un decir cuando él mismo es una banda andante, imitando incluso la trompeta con la boca en alguna ocasión. Pero viene bien acompañado con tres músicos con los que ha grabado su último disco, el EP “(Colours Of The Night) Satellite” (Bella Union, 2014). Especial mención para su percusionista, el cual lleva una colección de artilugios considerable, que le sirve para llevar firme el timón en muchos de los temas. La banda le aporta peso en muchas canciones, especialmente aquellas que empiezan en clave de folk y terminan en jam session de distintos estilos. Un acierto que esperemos sea un proyecto a largo plazo.

La sueca-japonesa Sumie ha sido la encargada de telonear a Broderick, interpretando sus delicados temas, que se bastan con su guitarra acústica y su voz como instrumento adicional. Broderick, que interpreta los dos últimos temas de Sumie, aparece como por arte de magia en el escenario para cantar a capella «Sideline«, mientras anima a los últimos rezagados a tomar sus asientos, antes de sentarse él mismo a finalizar el tema en un piano situado en una esquina de la sala. El Teatro del Arte proporciona una intimidad que le viene como anillo al dedo a la música de Broderick. La sala resulta muy familiar, con un silencio casi sepulcral. Apenas tiene capacidad para unas 100-150 personas, que se disponen alrededor de un funcional escenario situado a ras de suelo.

El concierto deja latente la extremada versatilidad del músico, mezclando géneros que van desde el folk, al funk o el soul, pasando por el jazz, el blues, música hablada, bases de hip-hop, momentos para la psicodelia e incluso algo de post-rock. Si alguien pregunta por innovación que llame por esta puerta. Hay momentos para cantar con el público, como en la interpretación de su ultimo single, “Colours Of The Night”, o dejando a un lado los micrófonos para aprovechar la buena acústica de la sala, como es el caso de “With The Notes In My Ears” o “Below”, con todos los músicos en primera fila en pie haciendo coros a Broderick y su guitarra acústica. Su música tira de raíces americanas clásicas, pero sin apego alguno por mezclar para conseguir un abanico musical realmente único.

Aprovecha para presentar temas de su último EP pero también para deleitarnos con alguna versión personalísima, como el “Get On With Your Life” de Stina Nordenstam, u otra canción de la americana Shelley Short, con Sumie a las voces devolviéndole el favor inicial. El cantante incluso acepta bises y se anima con el primer tema que le lanzan desde la primera fila, “Hello To Nils” incluido en el álbum “How They Are” de 2007.

Peter Broderick en Madrid

Quizás Broderick no tenga el reconocimiento que se merece. Y seguramente el boca a oreja pueda ser uno de sus grandes aliados, pero apuesto a que cada persona que tiene oportunidad de verlo no duda en repetir y atraer más fieles. Su interpretación, o performance, que parece que la primera se queda corta, es muy original, es atrevida e innovadora. Su música está muy lejos de ser comercial, con un tímido intento quizá en este último EP, pero lo que transmite con todo su talento, su naturalidad innata y la imagen que deja tras un espectáculo en directo no son muy comunes.

Esperemos que el lleno que ha habido esta noche sirva para poder ver en más ocasiones a un músico excepcional con apego a salirse de las normas convencionales.

El futuro de SXSW

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Las alarmas no han tardado en saltar. Tras un reporte de la agencia Populous, que cuenta entre sus clientes con la Fifa, la Super Bowl o el Comité Olímpico Internacional, todos el entorno que rodea el legendario festival hace un análisis de los problemas más llamativos del festival.

El reporte viene a raíz del horrible siniestro del pasado año, cuando un individuo atropelló mortalmente a dos personas y dejó 24 heridos. La organización del festival, que siempre se ha tomado muy en serio el feedback que recibe de artistas, asistentes y lugareños, ha decidido replantearse su modus operandi antes de que sea demasiado tarde. Para ello,  ha encargado  a una prestigiosa agencia que contemple todas las variables presentes y futuras para la viabilidad del macro evento más importante de Austin.

Esto es lo que sugiere Populous y que está empezando a levantar ampollas:

“Si SXSW no puede mantener el éxito y el crecimiento en el futuro, como cualquier negocio, eventualmente tendrán que tomar decisiones acerca de si pueden o no seguir existiendo en su formato y ubicación actual. Es muy posible que SXSW no tenga otra opción que trasladar los conceptos de oferta su evento a otras ciudades para sostener su modelo de negocio. Esto sería un asunto muy serio para todas las partes teniendo en cuenta el significativo impacto financiero significativo y el retorno que SXSW ofrece a la comunidad, así como la contribución a la marca y el Valor de la Ciudad (PR)”

Aunque los mismos fundadores, de la voz de Roland Swenson han afirmado que no contemplan el traslado de SXSW fuera de Austin, la reflexión en torno al tema cobra mucho sentido.
El plan de seguridad incluye cacheos en las entradas de 6th Street, y otorgar a la organización un mayor control sobre las zonas comunes de la ciudad y los actos no oficiales. También contempla la creación de una denominada  “Zona Limpia” que si bien no se ha especificado en que consistiría con exactitud, sería parecido a lo que acontece en eventos como la Super Bowl, quedando bloqueados todos los actos ajenos a la organización de SXSW en un amplio radio de acción. En términos cuantitativos, imaginen la desaparición de los míticos eventos de Hype Hotel, Fader o la práctica totalidad de los eventos de Rainey Street.

El informe, objetivo aparentemente, apuesta por mantener la “equidad de los esponsors”, viendo injusto que algunas marcas paguen cantidades astronómicas por patrocinar grandes eventos, veáse Doritos con Lady Gaga, por ejemplo, mientras otras puedan obtener buenos ingresos patrocinando pequeños eventos en establecimientos de menor capacidad, véase Spotify House, o Dr Martens en el Bar 96 de la mencionada Rainey Street.

La pelota está en el tejado de la propia organización. Empeñada históricamente en hacer un festival lo más organizado posible, escuchando a todas las partes y haciendo crítica constructiva de cada edición, ha llegado el momento en que deben decidir si restringen los eventos no oficiales, con el beneplácito de los mandatarios de la ciudad, o si consideran alejarse a una zona cerrada y acotada al estilo clásico de cualquier festival. En el primer caso, dar portazo a los actos no oficiales supondría mermar drásticamente el espíritu de SXSW. Pero en el segundo caso también, ya que SXSW es la calle, sus gentes, el bullicio y el hecho de que cada rincón de la ciudad tenga una banda tocando a cualquier hora del día y de la noche.

El corporativismo que mece la cuna de SXSW parece estar moviendo sus hilos para no encontrarse con competencia desleal. Por el momento las advertencias y sugerencias vienen en forma de distinguidos reportes, pero ya se ha abierto el debate en Texas y los cambios pueden tener consecuencias ya en la próxima edición.

SXSW se pregunta qué quiere ser viendo en que se ha convertido. Difícil lograr un consenso que deje satisfecho a todas las partes.
La historia dará que hablar.

David Bernardo

 

«There’s a lot of things that are not quite as they seem» Interview with Band Of Skulls

Band Of Skulls

It’s been an intensive journey for Band Of Skulls. Their new album evokes bluesy rock at its best and shows an increasingly distinctive sound. They have released “Himalayan” (Psycollective / [PIAS] 2014) this year and it has received very positive reviews from critic and fans.

Tired of being compared to QOTSA or White Stripes, the new album confirms they’re one of the most interesting bands in the british rock nowadays.

We got the chance to talk to Emma, Russell and Matt at their last visit to Spain during last edition of the DCode festival.


How are you? How is the tour going on?

Emma – Good. Yeah. We had a bit of time off but we’ve been touring from February this year, really.

Because now you’re playing until November I think and then going to Australia?
Russell – Yeah it never stops.

I think Himalaya it’s a pretty loud record. I don’t know if you agree but, Was that your intention after releasing Sweet Sour?

Emma – The loud sound.
Russell – Yeah I guess we compare our work with the other work we’ve done. So yeah we listened to the other records before we went into this new album. I guess we have to try to better ourselves, you know. I think this record’s quite a good combination of all the elements of the band. It almost sits in the middle of the other two records.

Your live performances are very powerful, were you trying to reflect that energy in the album?
Russell – Yeah, to a certain amount, but it is difficult. Making records is a different thing completely to playing a gig. But we try and keep the records not too, what’s the word? We try to keep them free. So when we record we might try and take a whole take and we don’t use any click tracks or anything if we can help it. We recorded all of the backing tracks together, which was a first for us really.

Are you still all involved in the writing process? Do you think is something important in order to keep a band together?

Russell – It takes a long time but it does produce really great songs I think. It’s the way we work. It just takes a long time for everyone to show their ideas and then we all start working on everything all at once. When we first start making a record there’s hundreds of ideas and we have to then edit them down into probably twelve songs.

Is there something in this album you’re particularly proud of, that for instance, you couldn’t hear in previous albums?

Russell – Particularly proud? No.

What makes this album special?

Emma – I think every record is special. We worked with Nick Launay for the first time. He produced this album. He mixed Sweet Sour so that’s how we got to know him. But he came in and brought his head and his ideas with it, which was a really great process and we learnt a lot. We were pushed and we pushed ourselves to follow through new ideas.

How’s been working with producer Nick Launay?

Russell – There’s freedom to try new ideas. Also it gave us the feeling that we could work with other people. We started to realise what elements are us and we can recognize what elements other people bring in. We learnt a lot. We understand our band a bit more after this record I think.

Do you kind of, get rid of pressure with the 3rd album?

Russell – Different kind of pressure.

Matt – There’s always pressure but it’s pressure we but on ourselves. Not from an outside kind of point of view. We want to make something we’re 100% proud of. That’s a big pressure in itself. So we were very pleased at the end of the process when we could sit and listen to this record and be 100% proud.

Russell – And having three records now has almost taken the pressure off. At our gigs, we’ve got enough songs now to make our show how we’ve always wanted it to be I think. But then you’ve got this responsibility of all this other music. It gets difficult to choose the songs to play.

Band Of Skulls

«Everyone is putting synthesizers on a record because they feel they have to»

I reckon Band Of Skulls is a band that don’t complicate too much when recording an album, but are you tempted to add digital sounds, synthesizers or something like that?
Russell – We have lots of things on are records and we always have done. We just never talk about it so no one ever says, “there’s a synthesizer there.” If you really listen there’s a lot of things that are not quite as they seem. That’s what making records is. It’s not the powerful live thing. It’s making an experience for your headphones. So we’re really open minded in the studio. We use small, subtle sounds that just make the record more interesting. And just under a hundred guitars.

Emma – It’s all for the good of the song. It’s got to benefit the song somehow if we’re going to use a different instrument. There’s got to be a reason for it.

Matt – Yeah. Anyone putting synthesizers on a record because they feel they have to, because everyone else is, that’s a very bad way to approach making records.

In fact, you’re pretty difficult to label or to tag you in a specific style. Is that the secret to survive in the music industry today?

Russell – The secret really is to be yourself and then if someone criticises your music you go, “OK we’re just being ourselves”. You’re not trying to be of a certain style or era or fashion. And then when people do like what you’re doing you can feel 100% proud because it’s your work. That’s probably our secret. We believe in our music because it really is from us. There’s no other thing going on.

The album has been out for only few months, but do you already have an idea of how do you want to sound like in the next album?

Russell – It comes naturally. I think in the next few months we’ll start talking about it. You always learn from making a record and then touring that record. So I think we’ve learnt a bit more about ourselves by playing these songs live. We tried to write quite challenging songs this time. They weren’t easy to play. It might be nice to play some more natural songs. Songs that come a bit more naturally. We’ll have to see though. Who knows?

I want to ask you something. Talking with Liam from The Courteeners, he said that it comes down to one person, in the UK to get on Radio 1. Is it really that hard? Is it something that you worried about or do you consider yourselves more of a word of mouth band?

Russell – We definitely started out as a word of mouth band. But we have also had some moments of being played on the radio. And it’s true, it’s a very small amount of people that can say yes or no to which music goes on the radio. The trick is not to be too disheartened if this particular moment is not yours. You just have to carry on working and it comes around again. You can’t have the same ten songs on the radio all year long. Just go and write another song.

Also, I’d like to ask you about your covers, they look very psychologic.

Emma – They’re kind of abstract. It’s a collaboration usually. We came up with a theme that we wanted from the beginning and that’s fed through all three albums. So the first was a painting of mine, the second was a sculpture we had made by someone else and the third was a computer generated image of the sound waves of Himalayan, the song. So we just tried to keep a theme.
Russell – The covers are much more difficult than the music. Coming up with another idea to beat digital soundscapes is going to be… who knows?

What about the name of the album?

Russell – It was something to aim for. There was a lyric and then a song. And then Emma came in with the title, put it in the pot for consideration like we do with everything. It felt like a good thing to call the record that we hadn’t finished. It gave us something to aim for. You can’t make a record call Himalayan and it be damp. It has to be proud of itself. So that’s when the record got even louder – when it got it’s title.
And last quesiton. Are you happy?

Emma – Yeah

Russell – We’re in Spain so if today we weren’t happy it would be bad. So we’re very happy. And why not?

DB

«Ahora todo el mundo pone sintetizadores en los discos» Entrevista con Band Of Skulls

Band Of Skulls

El tercer álbum de Band Of Skulls no debería pillarnos de sorpresa. Los de Southampton continúan en “Himalayan” (Psycollective / [PIAS] 2014) un intenso viaje cargado de rock blusero y ganchos directos evocativos a la época del glam. Sus intensas giras con Queens Of The Stone Age o Muse, parecen haberles servido para encerar un sonido que empieza a ser rápidamente reconocible. Cansados de las comparaciones con White Stripes, QOTSA, o BRMC, vienen a presentar un nuevo disco que arriesga sin escatimar en riffs y les coloca en una cómoda posición entre el mejor rock británico del momento.

Hoy tenemos la oportunidad de hablar con el trío aprovechando su paso por España. Emma Richardson, Russell Marsden y Matt Hayward nos explican sus impresiones del nuevo álbum, la industria británica y sus secretos en la composición.


¿Qué tal estáis? ¿Cómo está yendo el tour?

Emma: Bien, tuvimos algo de tiempo libre pero realmente hemos estado de gira desde Febrero este año.

Estáis de gira hasta Noviembre y luego Australia ¿Verdad?

Russell: Sí, esto nunca se detiene.

Pienso que Himalaya es un álbum que suena muy potente. No sé si estáis de acuerdo, pero ¿era esa vuestra intención después de lanzar Sweet Sour?

Emma: El sonido tenía que ser fuerte.

Russell: Sí supongo que comparamos nuestro trabajo con los otros álbumes que hemos hecho. Escuchamos los otros discos antes de ponernos con este álbum. Supongo que tenemos que intentar superarnos a nosotros mismos. Creo que este disco es una buena combinación de todos los elementos de la banda. Se encuentra entre los otros dos álbumes.

Vuestros directos son muy potentes, ¿Intentabais recoger esa energía en el álbum?

Russell: Sí, hasta cierto punto, pero es difícil. Hacer discos es algo completamente diferente a los directos. Pero intentamos que los discos no sean… ¿Cómo es la palabra? Intentamos que se mantengan libres. Así que cuando grabamos podemos probar y hacerlo todo en una toma sin metrónomo si lo podemos evitar. Grabamos todas las bases juntos, lo que ha sido algo nuevo para nosotros.

¿Seguís componiendo los tres juntos? ¿Ayuda de alguna manera a mantener la banda unida?

Russell: Lleva mucho tiempo, pero sí que hace que de verdad se produzcan grandes canciones yo creo. Es la manera en que trabajamos. Solo que lleva más tiempo para todos el mostrar las ideas y luego comenzar a trabajarlo todo a la vez. Cuando empezamos a hacer un disco siempre hay cientos de ideas y tenemos que editarlas y dejarlas en 12 canciones probablemente.

¿Hay algo de este álbum de lo que estéis particularmente orgullosos?

Russell: Particularmente orgullosos no…

¿Qué hace especial este álbum?

Emma: Yo creo que cada disco es especial. Hemos trabajado con Nick Launeay por primera vez. Él ha sido quien ha producido el álbum. Había mezclado “Sweet Sour” así que así es como le conocimos. Pero vino y se trajo su cabeza y sus ideas, lo que resultó en un gran proceso del que aprendimos mucho. Nos presionaba y nos presionábamos a nosotros mismos para conseguir nuevas ideas.

¿Cómo ha sido trabajar con Nick Launay?

Russell: Hay libertad para intentar nuevas ideas. También nos dio la confianza de saber que podíamos trabajar con otra gente. Empezamos a darnos cuenta de los elementos que son nuestros y los que ha traído otra gente. Aprendimos mucho. Entendemos nuestra banda un poco más después de este disco.

¿Se sacude uno la presión al tratarse del tercer álbum?

Russell: Es un tipo de presión diferente.

Matt: Siempre hay presión, pero es presión que nosotros mismos nos imponemos. No desde un punto de vista del exterior. Queremos hacer algo de lo que estemos 100% orgullosos. Eso es ya una gran presión en sí mismo. Así que estábamos encantados al final del proceso, cuando nos pudimos sentar a escuchar el disco y estar orgullosos al 100%

Russell: El hecho de tener tres discos ya nos ha quitado casi toda la presión. En los conciertos ahora tenemos suficientes canciones para hacer el espectáculo como siempre hemos querido que fuera. Pero luego tienes toda la responsabilidad para toda esta otra música. Se vuelve difícil qué canciones elegir para tocar.

Band Of Skulls

«Hay muchas cosas que no son lo que parecen»

Creo que Bands Of Skulls es una banda que parece que no tiende a complicarse demasiado a la hora de grabar añadiendo sonidos digitales, capas y sintetizadores.

Russell: Tenemos muchas cosas en nuestros discos y siempre las hemos tenido. Nunca hablamos de ello así que nunca nadie dice “hay un sintetizador ahí”. Si te fijas bien hay muchas cosas que no son lo que parecen. De eso se trata al hacer discos. No solo es el tema de directos potentes. Es el hecho de hacer una experiencia para tus auriculares. Tenemos la mente realmente abierta en el estudio. Utilizamos pequeños sonidos, imperceptibles que consiguen hacer el disco más interesantes. Y unas cien guitarras.

Emma: Todo es por el bien de la canción. Tiene que ser en beneficio de la canción de alguna manera si vamos a usar un instrumento diferente. Tiene que haber una razón para ello.

Matt: Sí, todo el mundo está poniendo sintetizadores en los discos porque sienten que lo tienen que hacer, porque todo el mundo lo hace, y es una mala estrategia para hacer discos.

De hecho, sois bastante complicados para etiquetaros en un estilo. ¿Es ese el secreto para sobrevivir en la música hoy en día?

Russell: El secreto realmente es ser tu mismo y luego si alguien critica tu música puedes decir “Vale, estamos siendo nosotros mismos”. No estás intentado ser de un estilo, de una era o de una moda. Entonces cuando a la gente le gusta lo que haces te puedes sentir orgulloso al cien por cien porque es tu trabajo. Ese es probablemente nuestro secreto. Creemos en nuestra música porque viene de verdad de nosotros. No hay nada más.

“Himalaya” ha salido hace solo unos meses, pero tenéis en mente ya alguna idea de cómo queréis que suene el próximo álbum?

Russell: Surge de forma natural. Creo que en los próximos meses empezaremos a hablar sobre ello. Siempre aprendes de hacer un disco y salir de gira con ese disco. Así que creo que hemos aprendido un poco más sobre nosotros al tocar esas canciones en directo. Hemos intentado escribir canciones más exigentes esta vez. No eran fáciles de tocar. Puede ser bonito tocar canciones más naturales esta vez. Canciones que surjan manera más natural. Tenemos que ver eso, ¿quién sabe?

Quería preguntaros algo. Hablando con Liam Fray de los Courteeners, me comentaba que en Reino depende de una sola persona salir en BBC Radio 1. ¿Es realmente tan duro? ¿Es algo que os preocupe u os consideráis una banda de boca a boca?

Russell: Definitivamente empezamos como una banda de boca a boca. Pero hemos tenido algunos momentos en los que nos han puesto en la radio. Y es verdad, hay una cantidad muy pequeña de personas que pueden decir sí o no a qué música sale en la radio. El tueco está en no desanimarte si este momento en particular no es el tuyo. Solo tienes que seguir trabajando y volverá de nuevo. No puedes tener las mismas diez canciones sonando en la radio todo el año. Tienes que ir y escribir otra canción.

¿Qué hay de las portadas? Parecen muy psicológicas.

Emma: Son algo abstractas. Normalmente son una colaboración. Salió un tema que queríamos desde el principio y es lo que se ha ido alimentando a lo largo de los tres discos. Así que el primero era un cuadro mío, el segundo era una escultura que nos hicieron, y el tercero es una imagen generada por ordenador de las curvas de sonido de “Himalayan”, la canción. Intentamos mantener una temática.

Russell: Las portadas son mucho más difíciles que la música. Conseguir otra idea que supere los paisajes digitales a va a ser… ¿Quién sabe?

¿Y el nombre del álbum?

Russell: Era algo que teníamos como objetivo. Había una letra y luego una canción. Y luego Ema sugirió el título y lo puso sobre la mesa para considerarlo como hacemos con todo. Nos pareció buena idea llamarlo así a un disco que no habíamos terminado. Nos dio un objetivo que teníamos que conseguir. No puedes hacer un disco llamado Himalaya y que sea una decepción. Tiene que estar orgulloso en sí mismo. Y es ahí cuando el disco se volvió incluso más potente, cuando le pusimos el título.

Última pregunta. ¿Sois felices?

Emma: ¡Claro!

Russell: Estamos en España así que si hoy no somos felices eso sería triste. Somos muy felices, ¿Porqué no serlo?

DB

 

“Necesitábamos arreglar algunas cosas que estaban rotas» Entrevista con Drive-By Truckers.

Drive-By Truckers Pic

Son una de las bandas de rock más sofisticadas que ha parido América en los últimos 20 años. Habituales en esa vistosa etiqueta del Alt-Country en los últimos tiempos, Drive-By Truckers llevan haciendo ese bluesey rock tan característico desde hace ya casi veinte años.a

Probablemente no se hagan ya más famosos ni guapos de lo que ahora son, pero cuando hablamos de música no podemos escatimar adjetivos. Han sufrido varios cambios en la formación, algunos notorios como la marcha de Jason Isbell, pero  al final no parece ser un síntoma que les afecte en lo musical. English Oceans ([PIAS] 2013) no iba a ser una excepción, y después de algunos otros proyectos, los Truckers vuelven sonando más fuertes que nunca.

Hoy tenemos la oportunidad de volver a hablar con Patterson Hood, con quien hablamos hace un año y medio, cuando vino a presentar su disco en solitario de la mano de Craig Finn de The Hold Steady y Will Johnson.

¿Qué tal Patterson, cómo estás?

Bien, estoy en Athens, Georgia. En mi casa. Hemos hecho algunos conciertos y nos vamos de nuevo mañana.

Ya ha salido English Oceans, vuestro nuevo álbum, que ha supuesto probablemente el mayor espacio entre discos. ¿Sentíais que necesitabais más tiempo que en los discos anteriores?

Sí. Necesitábamos el tiempo desesperadamente. Hemos trabajado muy duro para este disco. Con un éxito tan rápido necesitábamos recargarnos de nuevo, investigar y arreglar algunas cosas que estaban rotas en la banda. Todo el mundo estaba realmente preparado el año pasado. Ha sido mágico.

English Oceans suena más a puro Rock & Roll que la mayoría de los álbumes anteriores. ¿Era algo buscado? ¿Cómo te sentiste una vez que terminasteis el álbum?

Este disco es mi favorito de todo lo que hemos hecho en por lo menos los diez últimos diez años. Estoy muy emocionado por eso. Hemos disfrutado mucho saliendo ahí fuera y tocándolo en directo. Tengo mucha confianza en él. Funciona muy bien en directo.

«Cada vez que hemos tenido cambios en la formación, hemos resurgido con algo nuevo”

La banda ha tenido durante su trayectoria varios cambios en su formación original, pero siempre habéis demostrado que sabéis sobreponeros y seguir haciendo discos de calidad. ¿Es algo que al final terminas por aprender y controlar? ¿O es duro cada vez que un miembro deja la banda?

Sí, Cooley y yo llevamos tocando juntos 29 años, tenemos esta banda desde hace 18 años… Hemos hecho cerca de 2000 conciertos y doce discos… ¿Sabes? La gente se puede cansar, y a veces tienen que continuar con otras cosas. Pero creo que es genial que hayamos mantenido el núcleo del grupo unido tanto tiempo. Y parece que cada vez que hemos cambiado hemos surgido con algo nuevo.

¿Merece la pena el tiempo que pasas en los escenarios, todo el tiempo que se pasa en el bus de la gira, entrevistas, promoción, etc…?

Eso es la parte más dura. La promoción y las entrevistas son la parte dura (risas). Me encanta estar de gira, y estoy disfrutando de los conciertos como nunca lo he hecho. Y todavía me encanta grabar.

Patterson, cuando terminas un álbum se lo pones a tu familia para obtener su aprobación, ¿Sigues haciendo ese ritual?

Sí, siempre toco para mi esposa y mis hijos. Son muy comprensivos con todo lo que hago. No sería capaz de hacerlo si no estuvieran ahí.

¿Veremos otro álbum conceptual como Southern Rock Opera?

Lo dudo. Todos los discos tienden a fluir libremente, todos tienen un tema que recorre todo el álbum, a veces más obvio en unos que en otros. Pero no creo que volviera a hacer un álbum así de nuevo. Nunca se sabe, pero no apostaría por ello.

«La perseverancia es el secreto del éxito»

¿Resulta más fácil tocar en solitario que hacerlo con Drive-By Truckers?
Me encanta tocar con Drive-By Truckers. Y me divierto haciendo los conciertos en solitario también, pero echaría de menos a los Truckers si no pudiera tocar con ellos. A veces es bueno hacer un descanso y hacer otras cosas, pero yo siempre quiero volver con los Tuckers. Nunca se sabe, pero no apostaría por ello.

Lleváis juntos casi 20 años. ¿Alguna vez pensaste que tendrías una banda durante todo este tiempo?

Si hubiera sabido que íbamos a estar en la banda tanto tiempo, hubiera puesto más cuidado en cómo íbamos a llamara. Hubiera elegido un nombre mejor.

¿Cambiarías algo de tu carrera?

No tengo demasiados arrepentimientos. Hemos intentado cosas a veces que no han funcionado. Pero no me arrepiento de intentarlas, porque he aprendido de ellas. Yo por lo menos tengo que aprender de mis errores, y los discos que no han funcionado tan bien como otros provienen de intentar hacer algo bien o diferente. A veces funciona, a veces no. Estoy muy feliz con el último. Pienso que este es una de las cosas que parecen que realmente funcionan.

Sois una banda que trabaja duro. Después de todos estos años, ¿Podrías decirnos si hay algún secreto para el éxito?

Perseverancia. (No duda ni un segundo) Nosotros seguimos trabajado. Seguimos trabajando hasta que lo conseguimos. Al final, me encanta tocar con estos chicos. Y eso es lo que me hace seguir adelante.

“No me arrepiento de intentar cosas que no han funcionado, porque he aprendido de ellas”

Patterson, internet ha multiplicado las posibilidades de la música en gran medida. ¿Se hace más difícil clasificar la buena música de la mediocre?

Sí, es más duro. Hay cosas buenas y malas, como en todo. Hay cosas que puedes encontrar ahora que no tenías la posibilidad de encontrar antes. Pero también tienes que escarbar más hondo entre la basura para encontrarlo.

Ponéis mucha intención en las portadas de vuestros discos. English Oceans no iba a ser una excepción.

Sí que lo hacemos. Wes Freed, el artista que ha dibujado casi todas ellas, es uno de mis artistas favoritos también. Particularmente me encanta la última.

¿Qué podemos esperar de vuestro concierto en Primavera Sound?

Va a ser realmente bueno. La banda nunca ha estado tan bien como ahora. La mayoría de la gente que ha visto a la banda últimamente, en este tour, está diciendo que está mucho mejor de lo que nunca ha estado.

Última pregunta, siempre preguntamos esta cuestión a todos los músicos que entrevistamos, y ya nos contestaste cuando viniste en tu gira en solitario hace un año y medio que eras muy feliz. Pero, como músico, después de todos estos discos, directos, felicitaciones y tiempos más duros, ¿Qué es lo que te hace feliz? ¿Qué te mantiene haciendo música?

Soy feliz en la banda, tocamos realmente bien juntos, lo estamos pasando bien y nos las arreglamos. Mi familia está sana y la vida en general está bien.

David Bernardo

«I can’t regret trying things that didn’t work» Interview with Drive-By Truckers

Drive-By Truckers Pic

One of the finest rock bands America has given to the world is back to present their 12th album. Nowadays they seem to fit into what we call Alt-Country, but they’ve been making bluesy rock and roll for 2 decades now.

They probably won’t become more famous or handsome than they are now, but when it comes to the music you can’t save good adjectives. Drive-By Truckers have suffered some important changes to the line-up, but they always prove to know how to move on and get the best out of the band with every new release. English Oceans ([PIAS] 2013) is no exception, and after spending some time on other projects, they’re back and they’re as powerful as they’ve ever been.

Today we had the chance to talk with Mr. Patterson Hood, with whom we already spoke about a year and a half ago when he visited Spain with his friends, Craig Finn from The Hold Steady and Will Johnson. Today, he talks about music, life, and the career of the Truckers.


Hi Patterson, how you doing? 

I’m fine thanks. I’m in Athens, Georgia, at my house. We’ve made some dates and we’re leaving again tomorrow.

So English Oceans is already out, and it is probably the biggest gap between albums. How was the moment when you put the band together and decide to put out a new album? Did you feel that you need more time than the previous albums?

Yeah we needed the time really badly. We worked really hard for this new record. With such a quick success we needed to recharge, research and fix few things that were broken in the band. Everybody was really ready last year. It was kind of magical.

What were you’re feelings when you finish recording English Oceans? I think it sounds more rock and roll than most other albums, don’t know if that was something you wanted before making the record.

It’s my favourite thing of what we’ve done in at least 10 years.I’m very excited about it. It’s been a lot of fun trying out and playing it live too. I’m very confident with it. It works really well as a live show.

«If I had known we were gonna be stuck with the band so long, I’d have picked a better name»

The band has had some changes on the line-up, but you proved you always stand up and keep making quality records. Is it something that at the end of the day you just got to learn to manage? Or does it get really hard whenever a member has left the band?

Yeah, Cooey and I we’ve been playing together for 29 years now. And we’ve had this band for 18 years now. We’ve played close to 2000 shows live. We’ve made 12 albums, so you know, people kind of get tired, and sometimes have to move on… But I think it’s pretty great that we’ve kept the core of the band together so long. And seems like each time we change we come up with something new.

Does the time you spend on stage worth all the time spent on the bus, promotion, etc…?

That’s the hard part. The promotion and interview it’s the hard part. I love touring, and I like the live shows as much as I ever did, and I still love recording.

Patterson, I’ve heard that whenever you finish and album you need to get the approval of your family, are you still doing it?

Yeah I always play for my wife and the kids. They pretty supportive with what I’m doing. I wouldn’t be able to do it if they weren’t.

I’m sure you got ask this question a lot but I have to ask, will we see another conceptual album like «Southern Rock Opera».

I doubt it. They all tend to kind of have a little bit of loose flow or sometimes a theme that runs through them, sometimes more obvious than others. But I don’t think I would ever do another full-on one again. You never know, unless you get inspired by something, but you never set out to.

«I don’t regret trying things that didn’t work, because I’ve learnt from them. 

Is it easier playing solo that playing with a Drive-By Truckers? Could you choose between one of the two or both options have its time and moment?

I really love playing with Drive-By Truckers. And I enjoy doing the solo shows too, but I would miss the truckers if I wasn’t able to do that too. Sometimes it’s good to take a break and go out to do the other, but I always want to go back with the Truckers.

You’ve been together for almost 20 years. You ever thought you were going to have a band this long?

No, I would have picked a better name. If I had known we were gonna be stuck with the band so long, I would have put more care into what we named it.

Would you change anything from your career?

I don’t have too many regrets. We’ve tried things sometimes that didn’t work.
But I can’t regret trying them, because I learned from them. I at least have to learn from my mistakes, and the records that haven’t worked as well as others, they all came from a place of trying to do something good or different. Sometimes it works, sometimes they don’t. I’m very happy with the last one. I think this is one of the things that has seemed to really work out.

You are a really hard-working band, after all these years, can you tell if there’s a secret for success?

Persistence. We just keep working. We just keep working until we get it right. At the end of the day I love playing with these guys. That’s what makes me keep going.

Patterson, internet has multiply the music choices a lot. Is it getting harder to classify the good music from the average?

Yes , it is getting harder. There’s good and bad to it, like with anything else. There’s things you can find now that you wouldn’t have been able to find but you also have to dig deeper through bullshit to find it.

You put a lot of effort in your covers right?

Yes I do. Wes Freed, the artist that has drawn almost all of them is one of my favourite artist. I love working with him and love what he does. I particularly love the new one.

What can we expect from your concert at Primavera Sound?

It’s gonna be really good. The band has never been better than it is right now. I think most people who have seen the band lately on this tour have been saying that it’s as good as it’s ever been.
We did it in 2006 and it was great then. But it’ll be better this time.

 Last question, I always ask this question to every musician I interview, and you actually already answered me this question a year and a half ago, so I have to change it a little bit. I asked if you were happy and you said that you were. But, as a musician, after all the records, live shows, compliments and hard times, what’s the thing that makes you happier? What keeps you doing this?

I’m happy with the band, we’re playing really well together, we’re having fun and getting along. My family is very happy. I’m happy that the band is a good place. We’re playing really well together and having fun and getting along. My family is overall healthy and life is overall good.

David Bernardo

«En España nos tratan de puta madre» Entrevista con Arizona Baby

Arizona Baby. Foto: Paola Bragado

Arizona Baby. Foto: Paola Bragado

Lo cierto es que Austin siempre tiene cuerda para rato. Antes de venir al SXSW, uno de nuestros objetivos era conseguir saludar a los vallisoletanos Arizona Baby. Una banda artesanal, que desde 2003 ha sabido marcar la diferencia con un estilo muy particular que juega con las raíces de la música americana. Uno se extraña al saber que es la primera vez que vienen a un festival y unas tierras que parecen venirles como anillo al dedo.
Actúan dentro de los programas de Sounds From Spain, iniciativa que se ha encargado de traer a algunos de los mejores artistas nacionales a la auto-proclamada capital mundial de la música en directo. Tienen un nuevo EP bajo el brazo llamado “It Is Called Work”, además de un nuevo disco en la recámara que verá la luz en los próximos meses.

Además de Austin, también han aprovechado para presentar su directo en Chicago y Nueva York, con directos de altura que consiguen peinar para atrás a los yanquis.
El segundo día oficial del South By Southwest empezaba fuerte. El buen hacer de los organizadores de Sounds From Spain ha conseguido traer una velada con paella, sangría y buena música. Charlamos con Rubén Marrón y Javi Vielba unos minutos después de su actuación.

“I’m gonna do it my way, no matter where anyway”, como cantáis en “The Truth” y terminais tocando en SXSW. ¿Cómo surgió la oportunidad de venir al SXSW y la gira por varias ciudades de EEUU?

En este caso ha sido una cosa de inscribirse en el festival, y ser admitido dentro del cartel y del programa de festejos. El año pasado estábamos admitidos con Corizonas, pero nos coincidió con la gira de México, el Vive Latino… Y este año nos sacamos la espinita con Arizona Baby. Esto es una inversión por parte de las bandas cuando vienen aquí. En general, todos los músicos que vienen realmente están invirtiendo un poco en su carrera, haciendo aquí conexiones, contactos con gente del negocio aprovechando que es una mezcla de festival y feria profesional. Nos parecía muy interesante para expandir un poco los horizontes del grupo, y ya de paso hemos aprovechado para armar un poquito de gira con otras fechas en NY y Chicago

¿Qué es lo que más os ha llamado la atención del festival?

A mí me ha llamado la atención que es un poco como el Día de la Música de Valladolid, que llevamos montando varios colectivos allí desde hace ya 6 años, pero a lo bestia. Es todo como muy a la melé, todo muy “hazlo tú”, nadie te lo va a hacer, te enchufas, te afinas, te buscas la vida, si hay ampli hay ampli, si no hay ampli no hay, aquí hay que tocar y esta es la hora, y hay que acabar a esta hora y es así.
El ambiente parece como el recinto de un festival pero hecho ciudad. Con garitos por todos lados, puestos de comida, bebida. El ambiente es genial. Es increíble. Pero lo que sientes como músico es como volver a tus raíces, cuando tocabas, cargo con el ampli, lo pongo ahí, tal… y venga, p’alante. Y mola mucho porque eso también te obliga a que no se te caigan los anillos. Aquí hay que dar el callo y salir airoso con lo que haya, y si suena mal da igual, aquí hay que tocar.

«Mucha gente en el mundo está mirando a España como un lugar donde pasan cosas»

¿Puede ser SXSW y Texas el escaparate ideal al hacer un tipo de música que se acerca mucho a lo que hacen en estas tierras?

Uno de ellos. Yo creo que nuestra música puede estar en muchos escaparates. Hemos tocado en festivales de todo tipo y es nuestra intención seguir haciéndolo. Pero bueno, este festival en concreto es un poco como nosotros, que le hace un poco a todo. Entonces sí que puede ser bastante ideal para nosotros en concreto, aparte por estar en EEUU, que es un país muy grande y es una puerta muy interesante. A ver si podemos flanquear el umbral y seguir profundizando.

¿Cuales son vuestras expectativas de tocar aquí y después la gira?

Pues pasarlo bien tocando estos días, que a la gente le guste, y conocer a cuanta más gente mejor. Y luego llegamos directamente a Chicago este domingo y luego la gira a lo bestia de Arizona por España, adelantando lo que será el nuevo disco, que ya estamos grabándolo, y también presentando un EP que presentamos ahora el día 25 de Marzo, un mini EP de canciones de trabajo, It Is Called Work, una cosa muy bonita que hacía tiempo que queríamos hacer.

¿Merece la pena para una banda española venir a Austin?

Como mínimo una vez sí que merece la pena. Aunque solo sea por la experiencia vital que esto supone. Es más la experiencia personal. Las expectativas de trabajo nunca se sabe. Realmente si te apetece la experiencia ven. Si te vas a mosquear porque no saques algo nuevo en claro, igual no es tan bueno que vengas porque puede ser un poco complicado. Puede ser contraproducente. Es decir, puedes conocer gente como puedes no conocerla, entonces eso ya cada uno, es la vida misma. Es bonito eso, este festival está tan enfocado a lo “hazlo tu mismo” que te obliga también a hacer lo mismo en el apartado extra musical.

«Las instituciones no se vuelcan con la música»

¿Da envidia sana cómo tratan a los músicos en EEUU?

No, en España nos tratan de puta madre. Yo creo que el trato a los músicos es muy bueno. Aquí el trato es fantástico, es muy bueno, pero en España hay veces que hasta te miman. En Londres no hay facilidades, solo les falta escupirte a la cara. Hemos tocado mucho, y es como la dinámica de EEUU pero la gente es mucho más borde. Es una experiencia un poco más agridulce en ese sentido, también es interesante. No nos podemos quejar de cómo está el rollo en España. De hecho yo creo que mucha gente en el mundo está mirando a España como un lugar donde pasan cosas y donde van a pasar más cosas, porque realmente la situación socio-política es de tal momento chungo que, siempre ha pasado, en momentos de crisis sabes mejorarte, y eso la gente no es tonta y lo sabe, y va a salir, está saliendo, está ahí.

¿Os imagináis que se volcase Valladolid con la música como hace ésta ciudad?

Bueno nos volcamos los músicos de la ciudad, las instituciones no lo hacen. Por ahora es un poco inimaginable siendo honestos, pero tampoco me parece una utopía. Creo que gobierne quien gobierne son cosas de sentido común. ¿Queremos ser humanos o queremos ser máquinas? ¿Qué queremos ser? ¿Animales, vegetales, minerales? Quiero decir, si queremos ser humanos, nos hace falta música, nos hace falta cultura, nos hace falta educación, arte, sanidad. Nos hace falta una política socio-cultural sólida. Y que sea no a corto plazo, si no a largo plazo. Algo que sea una cuestión de sembrar y de hacer algo de verdad en condiciones. Y creo que se puede. Ojalá se pueda.

«La filosofía del Open Mic Pucela es muy parecida al SXSW»

Si volvieran a dejar tocar en Valladolid, ¿Enchufaríais el Open Mic o lo dejaríais a pelo como está ahora?

El Open Mic lo dejaremos a pelo. Porque me encanta. El Open Mic Pucela en formato totalmente desnudo creo que es super especial. Es algo que funciona independientemente de modas o tendencias, de si gustan más DJ’s o los conciertos de rock. El Open Mic es tan especial que no hay posibilidad de bajón o subidón. Es algo que está ahí y punto. La gente va, se reúne, toca… De hecho la filosofía detrás de un Open Mic es muy parecida al SXSW; me parece que estos showcase que hay son realmente como una sesión de Open Mic, solo que con más amplificación y un poquito más de medios, pero realmente es un espíritu muy similar, es de llego, me enchufo, toco, lo pasamos lo mejor que podamos, compartimos el momento, la música y la experiencia.

¿Cuales son vuestros próximos proyectos? ¿Cómo va el disco en solitario como El Meister?

Bien, lo he terminado de grabar hace unos meses, ya está para mandarlo a fábrica, está sonando algún adelanto ya en las radios, y espero que lo pueda sacar lo antes posible.

A los niños se les suele preguntar que si quieren más a papá o a mamá. Javi, si tuvieras que elegir a papá y mamá entre Arizona Baby, Corizonas y El Meister…?

Arizona es nuestra banda. Es gracias a lo que estamos aquí. Arizona Baby nos ha dado tanto que obviamente siempre te vas a inclinar más a Arizona Baby porque Rubén y yo hemos trabajado mucho desde la base en esto, y estamos muy orgullosos de lo conseguido hasta ahora y para nosotros es algo que nos da la vida. Pero Corizonas es la ostia para nosotros. Flipas. Es casi como el niño adoptado desde pequeñito, que por supuesto que es hijo tuyo, aunque realmente no lo sea, pero lo vas a querer igual que a tu hijo. Cuando vamos de gira con Arizona Baby, es como que vamos la familia de comida de Domingo, pero cuando vamos con los Corizonas es como que nos hemos juntado todos de bautizo o de boda ¿sabes? Como que nos hemos juntado todos los primos, los tíos… Es genial. Además con Corizonas muchas veces viene la gente de Sex Museum, y es como una gran familia, y para nosotros formar parte de la familia de las dos bandas que más admiramos de España desde críos, porque hemos aprendido tanto de ellos antes de ser amigos y desde que somos amigos más todavía, es genial, es como tus hermanos mayores, es una pasada.
¿Os veremos por los festivales españoles este verano?

Sí. Os vais a hartar de vernos. Además vemos que la gente repite. Que nos han visto en un festival anterior y no solo repiten sino que además se traen a sus amigos.

«Estamos viviendo la película que siempre has querido que alguien dirija»

ABABY

¿Cuál es el concierto que más os ha gustado?

Uff… Hay muchos y muy especiales. Tanto de Arizona Baby como de Corizonas. Prefiero no destacar ninguno porque me parecería injusto. Pero sí que es muy importante por ejemplo, nosotros siendo de Valladolid, ir a Joy Eslava, y que te digan, “todo vendido y hay gente fuera”… E ir con Corizonas el año después y que te digan lo mismo. O la primera vez que fuimos a Barcelona al Sidecar, la cola que vimos, y que te venga el promotor diciendo: “Mira lo tengo a reventar, ya no puedo meter a más”. O cuando llegamos al Azkena Rock Festival, y Thin Lizzy tiene que retrasar el comienzo de su concierto porque estaba todo el mundo viéndonos a nosotros. Cosas así que dices, ¡joder!
Nosotros somos muy fans de bandas que eran bandas del pueblo. Aquí hay gente tanto de España como de EEUU y tantos sitios, y ves que hay artistas por ahí que dices, joder, son gente que conecta con la gente, y eso lo admiramos mucho.

Ah, y también estuvimos de gira con Chris Isaak. Eso para nosotros es la ostia. Es uno de nuestros ídolos. Sobre todo porque había varias posibilidades, y el manager de Chris Isaak nos eligió a nosotros.

«Chris Isaak nos dijo que se iba a dejar barba y que su próxima banda la llamaría California Baby»

¿Cómo es en persona?

Un gentleman. Un auténtico caballero. Nos trató genial. Él y su equipo de gente, su banda encantadora… Y nos hizo un dibujo. Nos hizo un dibujo de despedida, porque él dibuja, y para despedirnos el último día, al acabar la gira, nos mandó una carta a través de su manager con un dibujo que nos hizo muy bonito. Además dijo que se iba a dejar barba y la próxima banda la llamaría California Baby. Muy amable, muy simpático. Fue un lujo para nosotros.

Javi, ¿Es cierto que te compras las guitarras por cómo te quedan?

Es importante estar a gusto con la guitarra que tocas. Por muy buena que sea una guitara, si no es bonita…

Y última pregunta, ¿Sois felices?

Mucho. Sí sí sí. Para nosotros esto es increíble. Estamos viviendo la película que siempre has querido que alguien dirija.

David Bernardo

Una semana en South By Southwest.

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SXSW, Austin, Texas. «3 is the magic number» que cantaba De La Soul. El festival que más páginas ha generado en las últimas dos semanas no es un festival al uso. South By, como lo conocen los locales, no tiene grandes escenarios, ni zona de acampada. No venden abonos propiamente dichos ni tampoco existe un llamativo cartel oficial.  SXSW es una feria con 28 ediciones a sus espaldas que comprende 3 divisiones principales, concretamente SXSW Film, SXSW Music, y SXSW Interactive. En cada una de ellas están presentes algunos de los mejores profesionales y empresas de cada sector, que durante diez días discurren por allí mezclándose con artistas, turistas y lugareños abrumados.

Últimamente han aparecido también las vertientes de SXSWedu, dedicado al desarrollo de nuevas tecnologías en materia de educación, SXSWeco, enfocado al medio ambiente, y SXS V2V (Vegas To Vegas), que supone realmente una prolongación del SXSW Interactive y que pone su empeño principalmente en las start-ups.

No existe una gran proyección del festival más allá de sus fronteras, a excepción del Reino Unido en los últimos tiempos o México por cercanía. Curioso en en macro-evento en el que el 85% de la industria musical de EEUU se encuentra esa semana en Austin, y que provoca un impacto de 218 millones de dólares en la ciudad.

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Las confirmaciones oficialesse suceden a un ritmo vertiginoso, en tandas de 500 a 800 artistas hasta llegar a más de 2000. La mayoría son bandas noveles que apenas cuentan con un disco en el mercado o en Bandcamp. El espíritu de la organización es mantener un perfil bajo, por eso cada año procuran hacer una crítica constructiva, escuchando los comentarios y sugerencias de todos los involucrados. Es raro ver bandas realmente potentes hasta que la fecha del festival no está próxima. Es entonces cuando hay algunas pocas novedades ruidosas que siempre se agradecen. Aunque no son el leitmotive del festival. En esta edición contamos con Soundgarden, St.Vincent, Coldplay o Damon Albarn, pero también con las famosas sorpresas de última hora, que este año vinieron de la mano de Jay Z, Kanye West o hasta Lady Gaga, que terminó protagonizando un espectáculo de dudoso gusto con la artista Millie Brown vomitándole encima.

Es obvio que es un evento completamente inabarcable para un ser humano. Incluso para varios. Pero ahí radica precisamente uno de sus encantos. Cuando llegas a un recinto oficial y escuchas a artistas que no conoces, hay una alta probabilidad de descubrir nuevos talentos y gente con ganas de hacer grandes cosas. Porque hay una cosa que impera en todo Austin y es la calidad de los artistas. No crean que por la cantidad se ve mermada la calidad. Nada más lejos de la realidad. Pero la cantidad sí que hace que los planes en SXSW se hagan y deshagan a golpe de “tweet” y de la generosidad del patrocinador.

El festival es uno de los más queridos del mundo por su manera de marcar la diferencia. Hemos pensado y hemos preguntado a músicos y gente local y nadie recuerda haber visto nada parecido en ninguna otra ciudad del mundo, a pesar de que ya cuenta con algunas hermosas hermanas camino al North West.

Los bares.

La música es un elemento que fluye por toda la ciudad a cualquier hora del día o de la noche. Se vive y se siente allá donde vayas. Las calles se convierten en un hervidero de gente portando sus badges – la acreditación oficial- y pulseras, o buscando cualquier garito en el que hayan hecho RSVP con antelación para poder entrar. Es por eso que el festival se celebra principalmente en la calle y en sus infinitos bares, que se vuelcan con el evento incluso con conciertos programados para las horas en que no tienen actos oficiales.

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La mayoría de actos oficiales suelen comenzar a partir de las 7 de la tarde, pero ya desde el mediodía podemos disfrutar de infinidad conciertos de artistas que pueden o no haber sido invitados al festival, pero que multiplican sus conciertos para aprovechar al máximo su estancia en Austin. Y es que hay algo en lo que coinciden los artistas, y es que South By Southwest te baja totalmente a la realidad de tus inicios. Puedes tener cierta notoriedad en tu país de origen, incluso en EEUU, pero en Austin vas a cargar con tus bártulos a cuesta entre local y local, y montar y desmontar escenarios en tiempos de pit-stop.

Los locales compiten por ver cuál es el más pintoresco, pero hay una calle que se lleva la palma. Verán, hace apenas dos años, Rainey Street era una típica calle norteamericana. Con amplias aceras, con sus casitas de madera, sus porches, y sus respectivos jardines en la parte de atrás. Entonces a alguien se le ocurre una idea genial y monta un bar en una de las casas que había en venta. Algo sencillo. Modificando lo justo su interior y con apenas un letrero y unas clásicas luces navideñas en el porche. Se pueden imaginar el efecto dominó que produjo la idea. Al año siguiente los bares se multiplicaron y los pocos vecinos que quedaban estaban en jaque. Muchos se aferraban a irse y hasta el año pasado, según nos cuentan, se podía ver a algún vecino en el porche de sus hogares mientras la calle fluía al ritmo de la música.

Las fiestas.

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O quizá deberíamos decir “las marcas”. South By también es conocido como el festival del “branding”. Prácticamente la totalidad de los conciertos están estupendamente patrocinados por grandes o pequeñas marcas. Por ello es habitual encontrarte con la fiesta de Spin Magazine, con un día entero patrocinado por Vans en una pequeña carpa construida para la ocasión, la Red Bull Sound Select, que patrocinaba 4 días en el The Belmont, Dr Martens en 96 Bar, o una de las más famosas patrocinadas por The Hype Machine, y celebrada en una suerte de nave industrial en miniatura denominada Hype Hotel para la ocasión.

La parte positiva para el público es que algunas de ellas ofrecen comida y bebida gratis durante las actuaciones que están patrocinando. La negativa, que esto hace congregarse todavía a más gente de lo habitual y entrar a algún recinto puede ser una misión larga y frustrante. Sobre todo cuando el local de mayor capacidad de la ciudad difícilmente sobrepasa las 2000 personas de aforo.

Los showcases.

Los conciertos, denominados showcases, son recitales de unos 35-40 minutos de duración donde el artista tiene que montar su propio equipo, y hacer la prueba de sonido con el técnico de la sala en los 20 minutos que le deja el artista anterior. Seguramente nunca se han visto pruebas de sonido tan concurridas como en Austin. Pueden parecer a simple vista conciertos cortos, pero cuando estás en un festival con tal salvajada de bandas, es todo un alivio. Los artistas seleccionados tienen al menos un bolo oficial, aunque la mayoría terminan tocando entre 4 y 8 veces durante la semana en los diferentes locales. Para algunos resulta especialmente complicado entrar, como para los conciertos encuadrados dentro del iTunes Festival, que este año se celebraba por vez primera fuera de Londres, y para los cuales debías de registrarte con tu acreditación para entrar en un sorteo de las entradas. Más ridículo resultaba ver a Lady Gaga, con el patrocinador animando al personal a realizar estúpidas yincanas para poder ganar la oportunidad de entrar en el siniestro bombo

Siempre resulta más saludable no pensar en los conciertos que te has perdido, porque si eso supone un quebradero de cabeza en cualquier festival, imaginen uno en el que constantemente coinciden más de 50 conciertos simultáneamente.

Damon Albarn

Damon Albarn

Los artistas.

Según ellos los más perjudicados por la aglomeración en que se está convirtiendo el festival. Y sus razones tienen. Mandan una maqueta a la dirección de SXSW en la que se juegan el ser o no seleccionados para el festival. El mandar la maqueta ya implica un pequeño desembolso de unos 30 dólares aproximadamente. ¿La recompensa? Si son seleccionados, tendrán su acto oficial en SXSW y recibirán una pequeña compensación económica de entre 100 y 250$ dependiendo de si es un artista solo o una banda. También pueden elegir una pulsera oficial que les dará acceso a todos los actos del SXSW Music, pero siempre detrás de los portadores de los badges, esto es, la gente del business que pueden pagar entre 400 y 1800 dólares por badge. Una política que nos produjo la estampa surrealista de conocer en las colas a bandas como Quilt o Waylayers.

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En muchos casos se quejan de que en los locales están más pendientes de los carteles publicitarios que de los propios artistas. Esto es la ciudad-anuncio, así que sus argumentos son bastante razonables. Además, la organización no paga desplazamientos ni alojamiento, pero ofrece asesoramiento para conseguirlo.

Lunes 10 de Marzo de 2014. 

SXSW 6th Street pictures

Hemos aterrizado en Austin la noche del sábado. Nos espera una suerte de diluvio que afortunadamente no se repetirá en el resto de la semana. Una vez conocidos nuestros anfitriones americanos y probadas sus sanas costumbres con la primera comida del día, nos disponemos a patear la ciudad en busca de sus deliciosa oferta de comida tex-mex y sus amigables gentes. El Domingo ha sido la primera toma de contacto, donde conocemos la famosa 6th Street, una pintoresca alineación de locales musicales en su gran mayoría, donde se darán cita tanto los actos oficiales como los extra-oficiales. También tiene cines, hamburgueserías, tiendas de souvenirs y hasta una pizzería hard rock.

Vamos hasta Rainey Street, una calle con las típicas casitas americanas de madera que en los últimos 2 años han ido mutando lentamente hasta convertirse en bares, con sus respectivas luces de navidad encendidas 24 horas, y sus jardines en la parte de atrás convertidos en improvisados escenarios para la ocasión. Terminamos en el Javelina, donde entramos a medio concierto de The Hillbenders, un quitento del Springfield de Missouri que hacen bluegrass y que consiguen que varias parejas se animen a bailar enfrente del escenario. Más tarde tocarán The Continuums, haciendo un rock sureño que por momentos recuerda a Kings Of Leon.

Sweedish Bootcamp Invasion Austin Tx

Ya el Lunes optamos por ver la Swedish Bootcamp Invasion, que ha traído a un buen puñado de artistas suecos, amén de barra libre de comida y bebida durante todo el evento.

Sweden twelve points, La Suède douze points. El lugar es un gran jardín con un escenario junto a la carretera, unas pequeñas gradas y un par de barras a modo de chiringuito playero. Durante el día desfilarán actos como Mire Kay, Simian Ghost, INVSN, Solander, o Mary Onettes, con su efectivo pop atmosférico presentando su nuevo EP, “Portico”.

De allí nos vamos al Mohwak, un garito con gradas junto al escenario y en la parte superior, donde tocan together Pangea, una banda punk garage, Wild Cub, indie pop americano de manual que gusta al personal, y Chet Faker, un músico electrónico australiano que ha conseguido despuntar  en su país, y empieza a hacerse un nombre a través de remixes y diversos premios.

Charlie XCX at The Mohawk, Austin, TX.

Charlie XCX

 

El turno más tarde sería para Cymbals, unos británicos un tanto insulsos cuya música recuerda muy mucho a Foals. Pero la noche tenía un nombre, y ese era el de Charlie XCX, más conocida por haber escrito y regalado el mega hit “I Love It” a Icona Pop. Sus colaboraciones con otros artistas habían sonado durante los últimos tiempos pero en SXSW demostró que su ascenso no tiene fin. Sus temas tienen gancho comercial y su camino tiene la misma meta que M.I.A. o Rihanna. Tiene fuerza, tiene temas, y tiene bonitas coreografías que atenuaron el efecto llamada de la lluvia que había traído la banda anterior.

Salimos a cenar algo a una de las múltiples caravanas de comida que hay en la ciudad. Hay pizzas, tacos, burritos, cheesesteaks y toda clase de comida rápida que puedas imaginar. Estoy con mi amigo David R. Moldes de Vanishing Point, que conoce a Nacho Vigalondo y consigue colarnos en la fiesta que el director está montando con motivo de la presentación mundial de su última película, “Open Windows”. Un señor garito en la primera planta de un local de moda de la misma 6th Street, con barra libre de comida y bebida, donde de buenas a primeras tengo la oportunidad de conocer a la actriz Sasha Grey y al actor Elijah Wood. Surrealista. Pero les dije, esto es Austin, y aquí cualquier cosa puede pasar.


Martes 11 de Marzo de 2014.

Se supone que hoy comienza oficialmente el festival. Así que previo paso del Austin Convention Centre para recoger nuestras acreditaciones, nos acercamos de nuevo a la Rainey Street para tomar algo. Sorpresa. Resulta que si los programas oficiales funcionan de noche, los bares tienen programaciones no oficiales para amenizarnos la tarde. Y aquí la tarde comienza a las 12 del mediodía. Bien.

Nos sentamos en el jardín del Blackheart donde los conciertos ya han comenzado. Toca una banda que se llama Heeney, con un sonido punk rock parecido a Parquet Courts que gusta al personal. También una banda llamada Inner Oceans, con apego al sintetizador y algo pasados de vueltas en efectos vocales que destaca por la belleza de su bajista. Una de las cosas más resultonas del SXSW. Amigos, pongan una bella bajista en su banda. Se verá mejor. Es así.

And The Kids

And The Kids

 

Si bien la mejor banda que vimos allí fueron And The Kids, un trío de Massachusetts armados con ukelele eléctrico, teclados y poderosas armonías vocales que dejaron boquiabierto al personal. Las chicas no están oficialmente en el cartel pero vienen de la mano de una banda amiga local como son los Mother Falcon, una banda de 18 miembros que hacen folk sinfónico de esos que emocionan hasta al más reticente.

La noche empieza a caer y decidimos acercarnos a la guarida británica. Patrocinada por la BBC, se han hecho con el Latitude 30 Bar durante el festival para traer a sus actos más rompedores. El evento está presentado por el mítico Huw Stephens, el famoso locutor de la BBC Radio 1, que haciendo gala de la clásica amabilidad británica, nos dedica un momento de conversación en el que agasajamos a las bandas presentes y apalabramos una entrevista para Rockast una vez pasada la vorágine del festival.

Wolf Alice

Wolf Alice

Por allí pasan esta noche un par de bandas a las que seguimos desde hace tiempo, y de las que ya hemos hablado en diversos secciones de Emergentes en Rockast. La primera de ellas es Wolf Alice, cuyo auto-denominado psychofreak pop-rock resulta ser más sucio y más rockero que en su versión de estudio. Portada de NME de esta semana, parece que ni siquiera les falta lanzar su debut para llegar alto. Gran interpretación de Bros con una Ellie Rowsell sensacional.

La otra gran banda que queríamos ver eran unos tipos de Manchester llamados Bipolar Sunshine, el nuevo proyecto de Adio Marchant. Mezcla soul, funk, rock, gospel y hasta rap, y aún así suenan a una mezcla de Mike Skinner de The Streets y TV On The Radio. Tiene hits inmediatos como Love More Worry Less, Where Did The Love Go o Rivers, uno de los mejores temas que hemos escuchado este año.

Bipolar Sunshine

Bipolar Sunshine

También tocan Prides, un dúo electrónico muy interesante de Glasgow que pone la sala del revés con buenos ritmos y un batería energético como pocos.

La mañana siguiente tenemos cita con los artistas españoles en Sounds From Spain, así que es hora de recogerse.

Miércoles 12 de Marzo de 2014. 

Arizona Baby, SXSW

El Miércoles 12 era uno de los eventos que teníamos marcados en rojo desde hace semanas. Por 7º año consecutivo se celebraba el evento de Sounds From Spain, organizado por el ICEX, Fundación SGAE y Promusicae entre otros. Este evento trae todos los años una selección con los mejores artistas españoles, así como empresas del sector. En esta ocasión, tuvimos la oportunidad de ver los conciertos de Soledad Vélez, chilena de voz prodigiosa asentada en Valencia, Lori Meyers, Fuel Fandango, los vallisoletanos Arizona Baby, el rock de Betunizer, y la clase del maestro Kiko Veneno.

Los conciertos se celebraron en una carpa justo enfrente del Convention Centre, asi que el bullicio general, sumado a la paella y vino gratis (lo del vino se lo pensaron 2 veces, o se terminó antes de empezar el evento) hicieron que la velada matutina se convirtiera en una fiesta.

Muy buenas todas las actuaciones, con Arizona Baby abriendo las bocas de los yanquis y Kiko Veneno haciendo bailar a todo el pabellón. Tuvimos la ocasión de felicitar a las chicas de Digital Girl, una empresa de L.A. que consiguió que los 2 días de Sounds Of Spain salieran a pedir de boca. Y entre plato de paella y cerveza –mini vasos de sangría a 5 dólares no, gracias- pudimos también charlar un buen rato con Kiko Veneno, un tío grande donde los haya que desprende un aura de admiración allá donde vaya, y cuya entrevista verán pronto por aquí. Al igual que la que hicimos con Arizona Baby, una formación enorme que levantó pasiones en Texas entre los lugareños, en NY donde habían actuado esa misma semana, y seguramente en el bolo que tenían en Chicago a los pocos días.

No serían los únicos artistas españoles en Austin, ya que había un buen puñado de nuestros mejores artistas y algunos grandes noveles. Por allí pasarían L.A., en plena gira americana, Russian Red, Univers, Svper, Lost Tapes, Animic, Doctor Explosion, Animic, The Pepper Pots, Mujeres, Juan Perro, o las maravillosas Me and the Bees.

Kiko Veneno SXSW

Kiko Veneno

 

De ahí nos vamos a tomar una de «esas hamburguesas» a un bonito antro oscuro de la calle 6. Justo al lado está el Flamingos Cantina, donde resultan tocar nuestros queridos The Pains Of Being Pure At Heart. que se marcaron un gran concierto en el pintoresco garito de la calle 6. Una de las grandes virtudes del SXSW es que los artistas se encuentran más que disponibles a charlar entre bastidores. Así estuvimos hablando con Kip de los motivos de la nueva formación de la banda, ya que nos extrañó mucho ver a una teclista que no fuera Peggy. Por lo visto algunos miembros no podían dejar sus trabajos a jornada completa y han tenido que hacer algunos cambios. Contaban en las voces con otra asiática que es Jen Goma, de A Sunny Day In Glasgow, y con Kelly Pratt, que ha trabajado con Beirut, David Byrne o St. Vincent.

En el mismo escenario vimos la fuerza de EMA, que se atrevió con temas de su nuevo álbum y cuyo directo te hace repensar la oscuridad de sus temas de estudio.

EMA Austin SXSW 2014

Ese mismo día estuvimos en el mítico Stubb’s BBQ, una especie de rancho cerrado que es seguramente el recinto más grande de Austin en cuanto a locales se refiere. Esa noche tocaban varias grandes bandas. Para empezar, Perfect Pussy, una formación que dispara hardcore a cañonazos y que se ha convertido en uno de los hypes de la temporada. También los británicos Eagulls, que se esforzaban en ofrecer un buen set a partir de un post-punk con nervio, pero lo cierto es que después de Perfect Pussy lo suyo casi parecía música clásica… Más tarde Kelis haría su clásico R&B mezclado hasta en tres ocasiones con el «Feeling Good» de Nina Simone, y con una sorprendente puesta en escena con una banda compuesta por once músicos.

St Vincent

St Vincent

Al otro lado de la calle, en la puerta del Mohawks, un tarado huía de la policía y atropellaba mortalmente a tres personas. Un lamentable accidente que suponía el primer incidente grave desde el inicio del festival en 1987. Pero dentro de un abarrotado Stubb’s, ajeno por completo al accidente, el momento de la noche estaba a punto de comenzar. Era la hora de St. Vincent y se notaba en el ambiente. El show de Annie Clark es seguramente el mejor que hemos visto en todo el festival. La teatralidad que conlleva todo el espectáculo, la manera tan única que tiene de golpear la guitarra eléctrica, y el carisma de Clark sobre el escenario barren de un plumazo los conciertos anteriores. Y el posterior. Con una hora y cuarto de retraso hace acto de aparición Damon Albarn, con su clásica actitud pasota, que lejos de pedir perdón, culpa al resto de bandas y a la organización del retraso. Tiene una muy buena banda acompañándole pero su concierto resulta predecible y aburrido y a esas horas ya no todo puede valer.

Wild Cub en Mohawk, donde tuvo lugar el accidente.

Wild Cub en Mohawk, donde tuvo lugar el accidente.

Jueves 15 de Marzo de 2014. 

El Jueves nos acercamos al Flamingos Cantina de nuevo. Había un par de buenas bandas que tocaban allí y que por unos motivos u otros deseábamos ver. Los primeros eran Thumpers, el dúo londinense de Sup-Pop que más está dando que hablar de unos meses a esta parte. Indie rock a base de sintetizadores que logra convencer a la audiencia que entre cerveza y cerveza se anima a seguirles el ritmo. Los segundos que queríamos ver era la banda de Avi Buffalo, un tipo que lanzó un gran debut en 2010, pero que después se había dejado apagar durante 4 largos años. Sus melodías siguen igual de dulces pero su particular voz sonaba más aguda que de costumbre, llegando a desafinar en algunos momentos. Lo mejor, es que comentó que un nuevo álbum estaba de camino y hasta se atrevió a tocar algún tema nuevo.

Thumpers

Thumpers

De ahí pusimos marcha al Hype Hotel, un evento patrocinado por la web hypem.com que tenía el aliciente de añadir bebida y comida gratis a sus ya de por sí buenos conciertos. Llegamos justo al final de Painted Palms, una de las bandas más aplaudidas del festival. Pero nuestra intención era ver a Trust, quien pensábamos que era una única persona y resulto ser una banda, con teclados, samplers y batería, y a Future Islands. Los de Baltimore están a punto de presentar su cuarto álbum, detalle que suele causar sorpresa, pero lo cierto es que están a punto de desembarcar en lo más alto. La sola presencia de Samuel T. Herring en un escenario es algo digno de ver. Hacía mucho tiempo que no nos enfrentábamos cara a cara con un vocalista con tal personalidad, entregando el doscientos por cien, sintiendo cada nota y metiéndose la sala entera en el bolsillo con cada movimiento de baile. Tan pronto se pega en el pecho con fuerza o se zambulle entre el público, que baila como el Carlton Banks del siglo XXI mientras pone muecas a lo Jack Nicholson en «El Resplandor». Todo un espectáculo.

Future Islands

Future Islands

Dejamos el vodka Tito’s a un lado e intentamos acercanos a Rainey Street a ver al bueno de Kurt Vile, nuestro artista del año en 2013. La cola no es muy larga pero los badges entran primero, y eso hace que lleguemos a la última canción del bueno de Vile. Al menos en la cola hemos conocido a Shane Butler, guitarrista de Quilt, una banda de Boston que hace folk-pop psicodélico y que también estaba como loco por ver los acordes imposibles del “hijo de Philadelphia”.

Aún así nos vamos a otra casita-bar a unos metros, y conseguimos ver a Real Estate, una apuesta segura de rock de guitarra en un concierto que se hace corto. Son ya las 2 de la mañana y Austin está cerrando. Existen algunas opciones para volver a nuestra casa de acogida. Coger una bicicleta del servicio de bicis público de la ciudad, robar un taxi, o llamar al tele-taxi de España, que probablemente lleguen antes y te harán más caso que los taxistas efímeros de Austin.

Viernes 15 de Marzo de 2014. 

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Una de las localizaciones más alejadas, pero con los mejores tacos de la ciudad, se encontraba en la zona Este. Concretamente en el garaje de una casa en medio de un típico barrio residencial, donde el sello Portals trajo un puñado de buenos grupos como Empress Of, Clipping, Pure Bathing Waters o unos invitados de última hora que causaron sensación, como son Hundred Waters, cuyo folk electrónico y la voz angelical de Nicole Miglis hicieron rebosar el pequeño garaje.

Hundred Waters

Hundred Waters

Allí conocemos a los creadores de Rabbl como ellos mismos nos explican, “la Kickstarter para conciertos”. Están patrocinando el evento y están muy ilusionados. Además de los cambios de cartel de última hora, han conseguido traer a Hundred Waters,  y eso les proporciona un importante aumento de curiosos por conocer el misterioso antro fuera del jaleo que existe en la 6 y aledaños.

En una pequeña caravana que se encontraba a un paseo de la Café
casa, encontramos una tienda de discos, una pequeña pizzería y un puestecito que rezaba un cartel de “Deliciosos Nachos”, y vaya si lo eran. Seguramente los mejores que probamos en toda nuestra estancia. Por lo visto, este es un barrio más hispánico y tiene algunos sitios no muy conocidos donde hacen estas cosas que solo se publicitan gracias al “boca a oreja”. Cerca de allí también había una de esas maravillosas caravanas de comida, o «food trucks» compuesta por apenas 4 roulottes, pero con una de barbacoa que según nos confirman, ofrecen comida hasta que se quedan sin existencias, así que la hora de cierre la marca el hambre de los clientes y el buen tiempo. Allí de hecho nos tomamos el mejor café que probamos en Austin. Café con pezones por cierto.

También al Este se encontraba The Sailor Jerry House, un
amplio local con jardín, escenario, y caravanas de comida rápida, que ofrecía a su rebaño un delicioso granizado especial de la casa de ron, naranja y cereza amarga que suponía el complemento perfecto para las bandas punk que desfilaban por el escenario. Curiosa también la ruleta rusa de tatuajes que había dentro del bar, en la que si te atrevías a jugar te atrevías a tatuarte en directo lo que te saliera en la ruleta. Que se lo pregunten a las buenas de las Dum Dum Girls.

TATOO BAR

Una de las de las grandes sensaciones del festival han sido sin lugar a dudas los británicos Jungle. Los vimos de nuevo en el Hype Hotel.  Suponemos que el aterrizaje de su álbum debut está siendo detenidamente planeado después de construir una base de fans muy fuerte. Aunque se han movido el último año entre el anonimato y el lanzamiento de videoclips virales, dicen no hacerlo con ninguna doble intención. Lo suyo es una mezcla ganadora de funk, R&B, música electrónica con beats marcados y buenas melodías cuyo éxito es imparable. Se muestran además muy seguros sobre el escenario en todo momento.

También allí veríamos a Tourist, un productor londinense que lanza álbum este mes en el mismo sello que Disclosure, y que ya se le conocía por remezclar el tema que estos hicieron con Sam Smith.

Precisamente después pudimos ver a Sam Smith en la iglesia de St. David’s. Una iglesia donde en las inmediaciones de la capilla podías estar tomándote una fría cerveza a los ojos del Señor, pero que debías abandonar al entrar a la capilla. Aunque fuera a duras penas, verlo en una iglesia era posiblemente el lugar más adecuado para que el inglés hiciera alarde de sus dotes de crooner del soul británico.

Torres

Torres

Después de ver a Sam Smith, en el pequeño Lambert’s de la calle 2 vimos a Torres. Una auténtica gozada que aún te sorprende en 5º día de festival, sigue siendo ver a estos maravillosos artistas en lugares con encanto, diminutos y con 30 personas alrededor. Y la mitad de ellas hablando de sus cosas. Por lo visto lo del silencio en los conciertos es algo que no cambia mucho cambiando de país. Curiosa estampa ver a esta mujer a tus anchas cuando a 100 metros la gente hacia cola por ver a Pitbull tocar en el fashionista iTunes Festival. Pero para gustos colores, oiga. Esta singer-songwriter que sorprendió con un gran álbum homónimo el año pasado, vino acompañada de bajo y batería, y defendió la solidez y fuerza de unos temas viscerales, con una voz que en directo supone una auténtica gozada escuchar.

Y sí, eran otra vez las 2 A.M., así que tocaba caminar hasta el infinito, visto que los taxis que nos paraban no sabían donde se encontraba nuestra casa, ni tenían GPS. Si es que a veces cuanto mejor es peor.

Sábado 16 de Marzo de 2014. 

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El último día del festival las fuerzas empiezan a flaquear. Han sido ya 5 días con 14 horas de música cada uno y los artistas empiezan a sonar a sintonía de sala de espera de dentista. Nos decidimos por entrar en algún local en el que no hubiéramos entrado antes. Algunos locales como el Cheer Up Charlie’s tenían dos escenarios, uno dentro del local y otro fuera, de manera que cuando terminaba una banda tenías automáticamente a otra tocando cerca. Nos acercamos hasta allí y vimos a los americanos Boy & Bear, que tiran de rock clásico, con buenos riffs y una pose en ocasiones parecida a Dave Matthews Band, y a unos jovencísimos Oberhofer, que coqueteaban con el mathrock con tres guitarras eléctricas y mucho reverb. También a unos estupendos How Sad, australianos, que a pesar de lo diminuto del salón donde tocaban, tenían un indie rock contagioso que iba creciendo y que les valió para ser uno de los actos más aplaudidos de la tarde.

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También veríamos algún concierto punk de los que seguían poniendo en el Sailor Jerry House, para terminar en el Empire Control Room & Garage, donde estaban ya tocando Great Good Fine Ok, un dúo dentro del círculo de Passion Pit que realmente solo han lanzado 2 singles. No hay EP, ni hay disco. Del estilo también la sueca Tove Lo, hija de una oleada sueca que por momentos parece no tener fin. Nuevo pop de manual que ni chicha ni limoná.
Pero la noche tenía un nombre y era la de Haerts. Un quinteto de Brooklyn con miembros también de Reino Unido y Alemania, que con un EP han conseguido llamar la atención. Pop sencillo que recuerda un poco a Fleetwood Mac con una voz parecida a Gwen Steffani.

En definitiva, SXSW es un lugar al que se acude como los creyentes acuden a La Meca en acto de fe. Es todo el conjunto de pequeños detalles los que hacen de este festival una experiencia realmente única y diferente. Una fiesta de la música en todo su esplendor, que todo fanático no se debe perder.

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Esto es Austin.

Rockast viaja a la capital mundial de la música.

Rockast viaja a la capital mundial de la música.

South By Southwest (SXSW) es uno de los eventos musicales más grandes del año y del que menos información se proyecta más allá de sus fronteras. Su primera edición se celebró en 1987, aunque congrega ya 3 grandes divisiones para dinamizar el crecimiento que ha supuesto en estos últimos años. Así,  SXSW Film, SXSW Music, y SXSW Interactive, tienen lugar durante 10 días de Marzo en Austin, la capital del estado de Texas. También promueven nuevos eventos como SXSWedu, dedicado a las últimas innovaciones en el campo de la educación, SXSWeco, con el medio ambiente como leitmotive principal, y una edición en Las Vegas llamada SXSW V2V (Vegas To Vegas), cuya conferencia gira en torno al mundo de las startups.

Pero vamos a hablar a grandes rasgos de la idiosincrasia del festival de música. El SXSW es un singular evento en el que además del recinto oficial, el Austin Convention Centre, la ciudad se vuelca con el festival y cada rincón de Austin es un escenario improvisado o no, a disposición de las bandas de todo el mundo que hacen acto de presencia en Texas. El festival de música dura 5 días con sus respectivas noches. Es significativo porque los actos empiezan a las 9 de la mañana y duran hasta bien entrada la tarde, cuando convergen con todas las actuaciones de los locales de la ciudad. Más de 100 en total.

Más de 2000 artistas pasan oficialmente por el festival. Las bandas tienen que costearse prácticamente todos los gastos para llegar allí, especialmente si no cuentan con el apoyo de una discográfica detrás, si bien la organización les da a elegir entre 100 y 250$, o un “Music Badge” (cuyo precio original son 750$) con acceso a todos los actos musicales de la semana. Los artistas tienen un acto oficial dentro del festival, denominado showcase, de unos 40 minutos de duración, no obstante las bandas suelen aprovechar para tocar el resto de su estancia en Austin en fiestas y bares de la ciudad, ofreciendo habitualmente entre 2 y 6 actuaciones más durante la semana del festival. Algunas son semi-secretas, con line-ups e instrucciones anunciadas con pocos días de antelación, y otras pueden terminar en escenarios improvisados en jardines particulares o en las clásicas camionetas pick-ups acondicionadas sobre la marcha en el mejor escenario posible en mitad de cualquier calle.

El festival está enfocado a bandas noveles que quieren ser descubiertas, aunque el escaparate de marcas es tan alto que muchas veces eclipsan a los propios artistas. Ha sido a veces criticada la presencia de bandas contrastadas, a lo que la organización se defiende argumentando que forman parte del crecimiento del festival. Pero lo cierto es que más de uno ve una pérdida importante de encanto e identidad en la aglomeración en que se va transformando año a año.

Amén de las bandas noveles, con muchas de ellas tocando 2 conciertos por día durante toda la semana, hay artistas que aprovechan el festival para promocionar sus álbumes, aprovechándose de la confirmación instantánea que provocan sus nombres. Esto ha sucedido con Vampire Weekend, Yeah Yeah Yeahs o Flaming Lips. Además hay bandas veteranas que aprovechan para rascar nuevos fans e impulsar sus discografías, como es el caso de Blondie este año, o The Zombies el anterior.

Las entradas consisten en «badges» o acreditaciones. Se pueden comprar hasta con un año de antelación, y los precios van de los 400 a los 800$ para los Music Badges, hasta los 1800$ que pueden llegar a costar los Platinum Badges, que dan acceso total a SXSW Music, SXSW Film y SXSW Interactive. Todo ello con su correspondiente entrada garantizada a las conferencias, congresos, panels y ferias, donde se  cita el 75% de la industria musical mundial. Así pues no es un festival al uso como Coachella o Glastonbury. SXSW está ideado en las bandas noveles pero el plato fuerte está en el bolsillo e ideas de la industria discográfica y las empresas que de algún modo se pueden vincular a esta. Cabe destacar que el festival deja en la ciudad más de 200 millones de dólares, y lo convierte en el principal referente  de Austin.

Uno de los platos fuertes como decíamos, son las conferencias. Y la más popular es sin duda la que ofrece el conferenciante estrella, que en estos últimos años ha contado con la presencia de Bruce Springsteen, Dave Grohl o Bob Geldof, Pero para que se hagan una idea de la dimensión que tiene el evento, el honor de ser el conferenciante estrella ha llegado a contar con ilustres como Johnny Cash, Neil Young, Carl Perkins, Nick Lowe, Lou Reed, Robert Plant, Little Richard, Quincy Jones, Steve Earle o Daniel Lanois. Estamos en EEUU y de montar espectáculos de calidad saben unos años.

Toda la parafernalia del South By Southwest es digna de ser analizada en profundidad, con sus pros y sus contras, pero no debemos olvidar que hay muchos artistas que han conseguido sino salir de aquí como artistas consagrados, si dar el impulso definitivo a sus carreras a partir de este festival. Así tenemos a los hermanos Hanson, que fueron fichados en 1994, a John Mayer en el año 2000, a The Polyphonic Spree o James Blunt, o más recientemente actos ya tan familiares como José González, Odd Future, Alabama Shakes, The Lumineers, Alt-J, Japandroids, Haim, Grimes, Icona Pop o Guards sin ir más lejos.

Esto es Austin. Estamos en la denominada capital mundial de la música en directo e incluso las cosas pequeñas se hacen a lo grande. Solo queda disfrutar al máximo y dejarse llevar por el espíritu de la música como cuando abrimos nuestros primeros vinilos.

Saludos desde Austin.

Dave.

Sigue nuestra Especial Playlist: SXSW 2014 Resume // ROCKAST

 

Austin greetings

ROCKAST viaja a Austin en Marzo a la mayor celebración musical del mundo. En breve toda la información del festival y todas sus innumerables nuevas bandas.

De momento, les dejamos nuestra Playlist con los mejores nuevos y no tan nuevos artistas del festival. Más de 15 horas y 200 artistas a tan solo un click:

SXSW 2014 Resume // ROCKAST

Los 400 mejores videoclips de 2013.

GIG

Un premonitorio MacPhisto ya lo anunciaba a bombo y platillo en una de las giras más espectaculares de todos los tiempos, realizada ya hace 20 años. La mítica Zoo TV de U2 utilizó toda la tecnología que tenía a su alcance para denunciar la saturación mediática que se producía entonces. Imaginen. O recuerden. 1992.

Han pasado 20 años y cualquier comparación en esos términos con la realidad actual es casi irrisoria. Con la vida emepecuatrizada y la aparición de más artistas que días tiene el año, se tiende a desvirtuar lo esencial para quedarnos con detalles secundarios. La música en los grandes headquarters de las 3 grandes discográficas comienza a ser concebida por y para una gran masa que devora y tritura a la misma velocidad. Música que entre por los ojos y no por los oídos.  Pero no hemos venido con la camiseta de viejo gruñón.

Al contrario. Como sugería MacPhisto, utilizando la tecnología disponible y a las puertas del ansiado paso al streaming de YouTube, -que hará temblar los cimientos llorones de Spotify and company- hemos querido destacar los videos y temas que más nos han llamado la atención de lo que ha caído en nuestras manos en 2013. Los géneros van del jazz espacial, al rock psicodélico, new-wave, alt-country o sencillo y efectivo pop. 400 videos y 27 horas de música resultona para mentes abiertas.
¿Dónde estaba usted en 2013?

Best 400 music videos of 2013  (1st part)

Best 400 music videos of 2013 (2nd part)