Archivo de la categoría: Neoclásica

Las improvisaciones de Nils y Olafur

NilsandOlafur

Que se junten dos talentos semejantes para crear música es algo digno de elogio. El islandés Ólafur Arnalds y el alemán Nils Frahm llevan años inmersos en sus respectivas carreras y consiguiendo el respeto y admiración unánime de público y crítica. Son dos de los principales valedores de la aproximación de la música neoclasicista al gran público a través de la electrónica.

Son noticia al haber reeditado su primera colaboración, Stare de 2012, pero además por lanzar dos EPs más previstos para este otoño. Además, han dejado hacer al director Alexander Schneider y han obtenido un video de 45 minutos a partir de las interminables sesiones de grabación en los estudios de Nils en Berlín. Aquellas sesiones se prolongaban durante horas y dieron lugar a temas que presentan este mes en un trabajo llamado Loon (Erased Tapes, 2015)

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Lo mejor de 2014

St. Vincent picture
Cada año se hace más difícil concretar cuales han sido nuestros discos favoritos. Se hace cada vez más y más música a pesar de las innumerables crisis del sector. Y el talento cada año parece crecer en pos de la creatividad y la búsqueda de ese elemento diferenciador que haga al artista sobresalir del resto.

Se nos quedan fuera montones de grandes artistas, muchos de ellos emergentes, que pueden disfrutar en la lista de singles y en las entradas que vamos publicando con más o menos frecuencia.

Estos han sido los 40 discos favoritos de ROCKAST de 2014. Y aquí la lista completa vía Spotify.

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Best New Music 2014

Deers

20 horas de música y más de 300 canciones con los mejores artistas emergentes de 2014, junto a la mejor nueva música que se está haciendo en la actualidad.

Todo al alcance de un click. Que no se lo cuenten.

@rockasting

 

Peter Broderick – Teatro del Arte, Madrid.

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Teatro del Arte, Madrid
Son Estrella Galicia
13/10/2014

Si es cierto aquello de que la primera impresión es la que cuenta, sin duda la que nos ha dejado esta noche el músico de Portland ha sido ciertamente inmejorable. Peter Broderick es un multi-instrumentista curtido en muchas batallas, que por primera vez se presenta en directo con banda completa en nuestro país. Podría ser un decir cuando él mismo es una banda andante, imitando incluso la trompeta con la boca en alguna ocasión. Pero viene bien acompañado con tres músicos con los que ha grabado su último disco, el EP “(Colours Of The Night) Satellite” (Bella Union, 2014). Especial mención para su percusionista, el cual lleva una colección de artilugios considerable, que le sirve para llevar firme el timón en muchos de los temas. La banda le aporta peso en muchas canciones, especialmente aquellas que empiezan en clave de folk y terminan en jam session de distintos estilos. Un acierto que esperemos sea un proyecto a largo plazo.

La sueca-japonesa Sumie ha sido la encargada de telonear a Broderick, interpretando sus delicados temas, que se bastan con su guitarra acústica y su voz como instrumento adicional. Broderick, que interpreta los dos últimos temas de Sumie, aparece como por arte de magia en el escenario para cantar a capella “Sideline, mientras anima a los últimos rezagados a tomar sus asientos, antes de sentarse él mismo a finalizar el tema en un piano situado en una esquina de la sala. El Teatro del Arte proporciona una intimidad que le viene como anillo al dedo a la música de Broderick. La sala resulta muy familiar, con un silencio casi sepulcral. Apenas tiene capacidad para unas 100-150 personas, que se disponen alrededor de un funcional escenario situado a ras de suelo.

El concierto deja latente la extremada versatilidad del músico, mezclando géneros que van desde el folk, al funk o el soul, pasando por el jazz, el blues, música hablada, bases de hip-hop, momentos para la psicodelia e incluso algo de post-rock. Si alguien pregunta por innovación que llame por esta puerta. Hay momentos para cantar con el público, como en la interpretación de su ultimo single, “Colours Of The Night”, o dejando a un lado los micrófonos para aprovechar la buena acústica de la sala, como es el caso de “With The Notes In My Ears” o “Below”, con todos los músicos en primera fila en pie haciendo coros a Broderick y su guitarra acústica. Su música tira de raíces americanas clásicas, pero sin apego alguno por mezclar para conseguir un abanico musical realmente único.

Aprovecha para presentar temas de su último EP pero también para deleitarnos con alguna versión personalísima, como el “Get On With Your Life” de Stina Nordenstam, u otra canción de la americana Shelley Short, con Sumie a las voces devolviéndole el favor inicial. El cantante incluso acepta bises y se anima con el primer tema que le lanzan desde la primera fila, “Hello To Nils” incluido en el álbum “How They Are” de 2007.

Peter Broderick en Madrid

Quizás Broderick no tenga el reconocimiento que se merece. Y seguramente el boca a oreja pueda ser uno de sus grandes aliados, pero apuesto a que cada persona que tiene oportunidad de verlo no duda en repetir y atraer más fieles. Su interpretación, o performance, que parece que la primera se queda corta, es muy original, es atrevida e innovadora. Su música está muy lejos de ser comercial, con un tímido intento quizá en este último EP, pero lo que transmite con todo su talento, su naturalidad innata y la imagen que deja tras un espectáculo en directo no son muy comunes.

Esperemos que el lleno que ha habido esta noche sirva para poder ver en más ocasiones a un músico excepcional con apego a salirse de las normas convencionales.

Esto es Austin.

Rockast viaja a la capital mundial de la música.

Rockast viaja a la capital mundial de la música.

South By Southwest (SXSW) es uno de los eventos musicales más grandes del año y del que menos información se proyecta más allá de sus fronteras. Su primera edición se celebró en 1987, aunque congrega ya 3 grandes divisiones para dinamizar el crecimiento que ha supuesto en estos últimos años. Así,  SXSW Film, SXSW Music, y SXSW Interactive, tienen lugar durante 10 días de Marzo en Austin, la capital del estado de Texas. También promueven nuevos eventos como SXSWedu, dedicado a las últimas innovaciones en el campo de la educación, SXSWeco, con el medio ambiente como leitmotive principal, y una edición en Las Vegas llamada SXSW V2V (Vegas To Vegas), cuya conferencia gira en torno al mundo de las startups.

Pero vamos a hablar a grandes rasgos de la idiosincrasia del festival de música. El SXSW es un singular evento en el que además del recinto oficial, el Austin Convention Centre, la ciudad se vuelca con el festival y cada rincón de Austin es un escenario improvisado o no, a disposición de las bandas de todo el mundo que hacen acto de presencia en Texas. El festival de música dura 5 días con sus respectivas noches. Es significativo porque los actos empiezan a las 9 de la mañana y duran hasta bien entrada la tarde, cuando convergen con todas las actuaciones de los locales de la ciudad. Más de 100 en total.

Más de 2000 artistas pasan oficialmente por el festival. Las bandas tienen que costearse prácticamente todos los gastos para llegar allí, especialmente si no cuentan con el apoyo de una discográfica detrás, si bien la organización les da a elegir entre 100 y 250$, o un “Music Badge” (cuyo precio original son 750$) con acceso a todos los actos musicales de la semana. Los artistas tienen un acto oficial dentro del festival, denominado showcase, de unos 40 minutos de duración, no obstante las bandas suelen aprovechar para tocar el resto de su estancia en Austin en fiestas y bares de la ciudad, ofreciendo habitualmente entre 2 y 6 actuaciones más durante la semana del festival. Algunas son semi-secretas, con line-ups e instrucciones anunciadas con pocos días de antelación, y otras pueden terminar en escenarios improvisados en jardines particulares o en las clásicas camionetas pick-ups acondicionadas sobre la marcha en el mejor escenario posible en mitad de cualquier calle.

El festival está enfocado a bandas noveles que quieren ser descubiertas, aunque el escaparate de marcas es tan alto que muchas veces eclipsan a los propios artistas. Ha sido a veces criticada la presencia de bandas contrastadas, a lo que la organización se defiende argumentando que forman parte del crecimiento del festival. Pero lo cierto es que más de uno ve una pérdida importante de encanto e identidad en la aglomeración en que se va transformando año a año.

Amén de las bandas noveles, con muchas de ellas tocando 2 conciertos por día durante toda la semana, hay artistas que aprovechan el festival para promocionar sus álbumes, aprovechándose de la confirmación instantánea que provocan sus nombres. Esto ha sucedido con Vampire Weekend, Yeah Yeah Yeahs o Flaming Lips. Además hay bandas veteranas que aprovechan para rascar nuevos fans e impulsar sus discografías, como es el caso de Blondie este año, o The Zombies el anterior.

Las entradas consisten en “badges” o acreditaciones. Se pueden comprar hasta con un año de antelación, y los precios van de los 400 a los 800$ para los Music Badges, hasta los 1800$ que pueden llegar a costar los Platinum Badges, que dan acceso total a SXSW Music, SXSW Film y SXSW Interactive. Todo ello con su correspondiente entrada garantizada a las conferencias, congresos, panels y ferias, donde se  cita el 75% de la industria musical mundial. Así pues no es un festival al uso como Coachella o Glastonbury. SXSW está ideado en las bandas noveles pero el plato fuerte está en el bolsillo e ideas de la industria discográfica y las empresas que de algún modo se pueden vincular a esta. Cabe destacar que el festival deja en la ciudad más de 200 millones de dólares, y lo convierte en el principal referente  de Austin.

Uno de los platos fuertes como decíamos, son las conferencias. Y la más popular es sin duda la que ofrece el conferenciante estrella, que en estos últimos años ha contado con la presencia de Bruce Springsteen, Dave Grohl o Bob Geldof, Pero para que se hagan una idea de la dimensión que tiene el evento, el honor de ser el conferenciante estrella ha llegado a contar con ilustres como Johnny Cash, Neil Young, Carl Perkins, Nick Lowe, Lou Reed, Robert Plant, Little Richard, Quincy Jones, Steve Earle o Daniel Lanois. Estamos en EEUU y de montar espectáculos de calidad saben unos años.

Toda la parafernalia del South By Southwest es digna de ser analizada en profundidad, con sus pros y sus contras, pero no debemos olvidar que hay muchos artistas que han conseguido sino salir de aquí como artistas consagrados, si dar el impulso definitivo a sus carreras a partir de este festival. Así tenemos a los hermanos Hanson, que fueron fichados en 1994, a John Mayer en el año 2000, a The Polyphonic Spree o James Blunt, o más recientemente actos ya tan familiares como José González, Odd Future, Alabama Shakes, The Lumineers, Alt-J, Japandroids, Haim, Grimes, Icona Pop o Guards sin ir más lejos.

Esto es Austin. Estamos en la denominada capital mundial de la música en directo e incluso las cosas pequeñas se hacen a lo grande. Solo queda disfrutar al máximo y dejarse llevar por el espíritu de la música como cuando abrimos nuestros primeros vinilos.

Saludos desde Austin.

Dave.

Sigue nuestra Especial Playlist: SXSW 2014 Resume // ROCKAST

 

Austin greetings

ROCKAST viaja a Austin en Marzo a la mayor celebración musical del mundo. En breve toda la información del festival y todas sus innumerables nuevas bandas.

De momento, les dejamos nuestra Playlist con los mejores nuevos y no tan nuevos artistas del festival. Más de 15 horas y 200 artistas a tan solo un click:

SXSW 2014 Resume // ROCKAST

Los 400 mejores videoclips de 2013.

GIG

Un premonitorio MacPhisto ya lo anunciaba a bombo y platillo en una de las giras más espectaculares de todos los tiempos, realizada ya hace 20 años. La mítica Zoo TV de U2 utilizó toda la tecnología que tenía a su alcance para denunciar la saturación mediática que se producía entonces. Imaginen. O recuerden. 1992.

Han pasado 20 años y cualquier comparación en esos términos con la realidad actual es casi irrisoria. Con la vida emepecuatrizada y la aparición de más artistas que días tiene el año, se tiende a desvirtuar lo esencial para quedarnos con detalles secundarios. La música en los grandes headquarters de las 3 grandes discográficas comienza a ser concebida por y para una gran masa que devora y tritura a la misma velocidad. Música que entre por los ojos y no por los oídos.  Pero no hemos venido con la camiseta de viejo gruñón.

Al contrario. Como sugería MacPhisto, utilizando la tecnología disponible y a las puertas del ansiado paso al streaming de YouTube, -que hará temblar los cimientos llorones de Spotify and company- hemos querido destacar los videos y temas que más nos han llamado la atención de lo que ha caído en nuestras manos en 2013. Los géneros van del jazz espacial, al rock psicodélico, new-wave, alt-country o sencillo y efectivo pop. 400 videos y 27 horas de música resultona para mentes abiertas.
¿Dónde estaba usted en 2013?

Best 400 music videos of 2013  (1st part)

Best 400 music videos of 2013 (2nd part)

“I can change the world with my music” Exclusive interview with NILS FRAHM

Nils Frahm pics

We have the honour to talk with one of those musicians we especially love in ROCKAST. Because he’s not like the others. He’s not a rock star, but creates more emotion than most of them. German pianist Nils Frahm is one of those few artists extremely inspiring and talented who is always working in different projects and record production. He broke his thumb in an accident, but that didn’t mean he was going to rest as the doctor suggested. He kept going playing piano with just 9 fingers, and made a collection of beautiful peaceful songs, in a record he gave away. To his surprise, this no-record called Screws was inmediately loved by fans and critics. It’s an pleasure for us to talk with an outstanding artist in and out of the stage.

We catch the musician on his way to Brussels to perform at the Ancienne Belgique.

“Music is the highest art to create feelings.”

Hi Nils, How are you? What project are you involved with at the moment? Or what do you have in mind to do in short term?

Well, lot of things. Lot of things. I’m working on a live album right now, which will hopefully come out this year. I’m also working on collaborations, with the German singer Anne Müller, and I’m also working on my new solo album.

I’ve seen you’ve recently produced Sara Neufeld (Arcade Fire) debut album.

Yeah that was fun. She’s on tour now in Germany and Europe. She’s fantastic.. I’m working in the production of a Swedish songwriter doing her debut on Bella Union, and also, I’m doing the production for Sleeping Dog, a Belgium singer songwriter, and some more. These days I’m finishing the rework of Juno 12’’. I’m also going to US and Canada and some Europe dates now.

You’re working as producer quite often lately. But, in this area, what do you think we are missing in music nowadays? What do you like to try that you don’t see when listening music?

I don’t think there’s so much music missing. I mean, there’s still so much music that I love and I admire.  But usually that’s music from the past. I observe myself listening to a lot of old music. Maybe it has something to do with… I don’t know, honesty? Or people who record good sounding records, like recorded in a session, which is always very pleasure to listen to. I feel like this old skills of crafting a record has slowly disappeared because of the digitalization of music production. And people get used to scratch on their work from the computer, editing all the failures now, and edit way too much of the material and in the end things often become kind of plain. To be honest, I focus so much on the past right now. I’m listening to old classical records, jazz records, and all kind of crazy music. For me is important that I feel something really human and quite unique in somebody’s music. I think some of the bedroom recordings made these days are good and some are just not. Music in the past was usually produced in high quality studios done by really great technicians and producers. We should try to keep up the standard of music production and not let it go down. I feel like since I’m aiming for certain kind of perfection, I’m at the right spot to help people catching their vision of what they want to do, and I learn so much about all the recording techniques and I’m happy to help.

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 I’d like to talk about the noise possibilities. I’ve heard somewhere, that the most beautiful sound is the silence. So that’s why Screws sounds so minimalist?

That’s what they said about ECM master chief, “the most beautiful sound next to silence”, is Manfred Eicher music.(laughs). It is kind of a celebration of the silence. And the celebration of the countless and quietness. My expertise is that we try to push the loudness, there are many loud records out there, like Metallica’s, I don’t remember the title of the record. I feel like we’re pushing the possibilities of noise to a degree when all is possible and you can add anything to it. We have such a noisy and aggressive music out there that I feel that the most radical statement you can do is to make something really calm and quiet. Because then people wonder why is so calm, why is so quiet, maybe at least became impressed of people’s hearts and ears is actually dramatically quiet and dramatically calm. But without being just ambient music. I don’t want to see my music as something you only listen to in a background. I also want to tell a story, or read a poem in a music way. I feel like people can focus on the content of music, and the micro-universe of little detail sounds, tiny details and noise sounds, since I take care of all this little sounds like noise and mechanical sounds as a piano, and nothing is totally by accident. I really sculpture these sounds. I feel like there’s still enough musical information, but it’s on the edge. It’s so little, especially on Screws. There are so little efforts, so little noise, so little volume, so little everything, that is almost disappearing of the whole thing. That’s why I was curious about how little can you do and still feel like is music.

Also Screws was supposed to be a gift for your fans, but it has been very well received. Did you expect that?

No, totally not. I felt that it was so little music like I said, that I didn’t want to charge people for it. But when you give somebody, like you go somewhere and pick a tiny flower, and you give it to somebody, people will appreciate the gift, take the little flower and treat it like a gift, they won’t just throw it away. If people would have bought, there certainly would have been people who would have said, “well compared to the last record this is not so good because bla blab bla, it’s so minimalist, I like Felts better because there’s so much going on…”  I can already hear the criticism. But it sounds good for me this way. For me it was also a gift to myself because it kept me going in the time I broke my thumb, and I felt like maybe I could never really play piano again. I couldn’t play more because of my broken finger. But it was giving me all my hope and passion for music back. It gave me so much that I already feel like I got everything I wanted from this record, so the only thing I could do was to share this with my friends. It was a very spontaneous idea. I didn’t think of any critics of it because it wasn’t my next release really. I made it everything for free so people can’t really criticize like it’s a new album because… c’mon! I’m just improvising with my fingers but I feel like it’s my favourite record that I’ve ever done. Momentum of quietness and calmness and serenity. But also harmless. I heard something new when I play it, and I probably wouldn’t experience if I didn’t have the accident. So now I know that I can play that way. I’m very grateful. It’s all mono, one microphone, piano, and tape machine. That’s it. It’s so efficient and economical in that sense.

“The more pressure I have, the better my music is.”

 I think your music is very visual, as the note that follows the previous note seems like the only one in the world that could go there, pretty much like books, Do you think your music is more open to the listener imagination that pop music?

It might be. It’s visually inspiringly for sure. Lot of people ask me if I’m interesting in making music for films. I’m already doing this. But just without the movie. The movie people see, is what they see in their heads. They’re kind of directing their own movie at the moment they’re listening to my music. I think this is the potential my music has. It creates pictures, is like reading a book. My music is more like reading a book than watching a movie. Is up to the imagination of the listener what they feel, see or sense.
It’s the highest art to inspire certain kind of pictures or feelings. I try to have as much control as possible. I can write a piece and I know that people will think of water. I can write a piece and I know that people will think of love. It’s incredible that you can kind of connect certain images or reactions to the music.

So how is the creative process? Are you very perfectionist or do you prefer to improvise?  Do you ever think about the listener when composing music?

I do actually. I wouldn’t do music without people listening. It’s not that I only do this for myself, of course. I love playing music for myself too, but when I work on an album I want it to be something that people love. That doesn’t mean that I want to do it as flat as possible so everybody loves it. I consider that my music will be listened for many people, and I want it to be very good. That gives me a lot of motivation. The more pressure I have, and the more people listening to my music, I feel like, the better my music is. Playing live, for example. I know that the people are there. The concert wouldn’t be the same without the people. They give me certain feedback. They create a certain atmosphere in the room, and it comes back to me onstage. There’s a feedback between the audience and myself. The audience is a very big part of my music, and very big part of my motivation.

“We’re doing something pretty radical and unique”

I read that you like to work pretty late on the day. So the pianist life demands to sacrify somehow, the social life?

Yeah, I definitely sacrify my private life for doing this. In the past I couldn’t have a relation because I’m always on tour. I don’t see my friends and my family very much. I’m alone a lot. Even though I’m with people, I feel quite isolated sometimes. It comes to a point that there’s so much silence around me, and silence in myself that you really can listen to this quite pieces I play. It’s a certain kind of mind-set you have to enter before you can do this. You can’t do this in a noise part of Brooklyn. You just need to find this surrounding which is so quite and calmed that you enter a door where these very quite tunes and quite charm I’m playing, become something loud and powerful I guess. And this is what I expect from my listener too. When I play quite, I feel that people become quite as well, and they stop making noise with their hands and stop moving. After a while I realize that I’ve transformed the room into a different place where these very quite notes can still be heard, because everybody’s ready for it. But you need time for it. For me, to produce this music I need to be alone a lot. To be my myself

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We’ve seen your name in lots of modern music pages, or even indie music pages, and you’re playing Primavera Sound next week. Why do you think these modern music pages turn to your music or Olafur?

Because of the feeling that we’re doing something pretty radical and we’re not compromising ourselves. Sounds stupid when I say that, but this is what other artists do. They do what they need to do. I don’t try to do this or that to be loved. I just want to share something really honest, something which confirms me and my vision is that I can change the world, and people’s attitude with my music. I think people see that this quite radical and unique, and musicians don’t try to create some kind of pop phenomenon or whatever. They trust themselves and play classical instruments, and they still attract a young audience, and that keeps me going. And when I’m playing at a festival I’m never fitting in. Primavera is a rock indie festival, and I’m playing piano. And when I play at a jazz festival, I’m not the jazz guy,  and the people see it like something different and interesting. Same happens in classical contexts. When people play Mozart and I play my own music. When I play for young people is always odd, but at the end they’re really surprised for what they’ve experienced. And then they go on their blogs and don’t know how to labelled me. I feel very free. I could make an electronic album next. I could also play with a band. I could play piano and synthesizers shows, or classical shows. Even if I decided to be a songwriter.

Have you ever thought of adding voice to your compositions? Have you ever been offered that possibility? What do you think about it?

Yeah I’m also working on some choir ideas right now. Nothing myself, I don’t really like myself singing. But more in a way of, turning voices into sound, and sounds into voices.

“Melancholy is the happy side if being depressed”

Last time I saw you in concert was in Madrid last summer, in a free concert were the sponsor was also giving beer for free. I remember you invited a person from the crowd to play with you, and it was amazing, everyone was blown away. Do you always invite a person from the crowd to improvise with you?

No no no. It’s quite a long time since I don’t do it. Just if I feel comfortable with it. It depends. I can sense what is going on in the room, and if people need something different. It’s not only about playing piano, but make it a wonderful show. In the end is about the whole evening, and what the people think of it. People think it’s kind of brave to do so. Because it could be very horrible. But it’s never horrible. The intention of inviting somebody is wonderful and a loving thing. People might not really listen to the wrong notes we’re hitting. They just hear it with an open heart, because they think it’s a wonderful moment, it’s generous and it’s brave. These are all emotions that we as human beings feel and they’re conscious about love and peace, and they will go home and will feel better.

Are you happy?

Often. Often. I’m never scared of the future. No scared of the present or the past. But I’m a very melancholic person too and sometimes I get very frustrated about the world out there. Sometimes I shut everything down and listen to myself. I think melancholic is the happy and artistic side if being depressed. Without the art I wouldn’t be happy. The piano is like medication for me.

David Bernardo

“Puedo cambiar el mundo con mi música” Entrevista exclusiva con Nils Frahm

Nils Frahm pics

La música y el músico que traemos hoy no requieren prisa.
Porque de un tiempo a esta parte, parece reivindicarse en silencio, y sin atisbo de importancia, la música clásica contemporánea de la mano de algunos de los mejores pianistas de los últimos tiempos.
Sus nombres no son ni mucho menos conocidos por el gran público. Y difícilmente lo serán nunca. Estos pianistas contemporáneos se alejan del concepto clásico del piano para experimentar desde el minimalismo, la electrónica, o el post-rock, acercando este instrumento a un público cada vez más joven y con gustos musicales más cercanos a la música independiente que a la clásica.

Hablamos de esa escuela que se ha formado sin siquiera proponérselo, y que está compuesta entre otros por Nils Frahm, Ólafur Arnalds, Peter Broderick o Dustin O’Halloran. Nombres que empiezan a aparecer con fuerza en revistas, webs y blogs de música independiente de todo el mundo.

Aprovechando que Nils Frahm viene a tocar al Primavera Sound, hemos querido charlar con el alemán para saber como son los puntos de vista de un artista con un aura especial. Un fuera de serie que hace imposibles, dejando auditorios enteros boquiabiertos mientras toca simultáneamente más pianos que manos tienen sus brazos. Tremendamente inspirador para muchos artistas, Frahm es un workaholic que no se detuvo ni cuando un desafortunado accidente en su pulgar casi le deja sin volver a tocar. Al contrario. Tal fue su frustración, que decidió no escuchar los consejos de su médico y grabó un compendio de temas improvisados (Screws) que ofrecería de forma gratuita, y que se convertiría en uno de los no-álbumes mejor recibidos. De camino a Bruselas para su próximo concierto, esto es lo que nos cuenta:

¿Qué tal Nils? ¿En qué estás trabajando ahora mismo?

Bueno en muchas cosas. Muchas cosas. Ahora mismo estoy trabajando en un disco en directo que espero que salga este año. Estoy colaborando con la cantante alemana Anne Müller, y también estoy trabajando en mi próximo lanzamiento en solitario.

He visto que recientemente has producido el álbum en solitario de Sara Neufeld de Arcade Fire.

Sí, fue muy divertido. Ahora está en Alemania y Europa de Tour. Es fantástica. También estoy trabajando en el debut de una cantautora sueca de Bella Union, y en la producción de Sleeping Dog, un cantautor belga, y algunos más. Durante estos días estoy trabajando también en el rework 12’’ de Juno. Y me voy a Estados Unidos y Canadá de gira, además de algunos conciertos en Europa ahora.

“Para mi es importante sentir algo realmente humano en la música”

Estás trabajando mucho como productor últimamente. ¿Crees que en este área nos estamos perdiendo algo en la música hoy en día? ¿Qué te gustaría probar que no veas cuando escuchas un disco?

No creo que nos estemos perdiendo mucha música. Todavía hay mucha música que amo y admiro. Pero normalmente es música del pasado. Escucho mucha música antigua. Quizás tiene algo que ver con la honestidad. O con las personas que graban discos que suenan bien, como los grabados durante una sesión, que siempre es un placer escucharlos. Creo que el viejo oficio de crear un disco ha desaparecido lentamente debido a la digitalización en la producción. Creo que la gente se ha acostumbrado a hacer todo el trabajo desde sus ordenadores. Ahora editan todos los fallos, editan demasiado y al final queda un poco vulgar.

La verdad es que me concentro mucho en el pasado ahora mismo. Estoy escuchando viejos discos de música clásica, discos de jazz, y todo tipo de música rara. Para mí es importante sentir algo realmente humano y bastante único en la música. Pienso que algunos de los discos caseros que se hacen hoy en día son buenos, pero otros sencillamente no lo son. La música en el pasado normalmente se producía en estudios con mucha calidad y los hacían técnicos y productores realmente buenos. Deberíamos de intentar mantener el estándar en la producción musical y no dejar que disminuya. Yo siento que al pretender cierto tipo de perfección, puedo estar en el lugar adecuado para ayudar a la gente visualizar lo que quieren conseguir. Y aprendo muchísimo de todas las técnicas de grabación y soy feliz de poder ayudar.

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Me gustaría hablar de las posibilidades del ruido. En algún sitio escuché que el sonido más bonito es el silencio. ¿Es por eso que Screws (2012) y Felt (2011) son tan minimalistas?

Eso es lo que dijeron del jefe de la ECM (Edition of Contemporary Recordings, reputada discográfica alemana), “el sonido más bonito junto al silencio” es la música de Manfred Eicher (risas).
Es como una celebración del silencio. Y una celebración del sosiego y lo incontable. Mi experiencia me dice que intentamos impulsar el volumen alto. Hay tantos discos ruidosos ahí afuera, como Metallica, no recuerdo el nombre del álbum. Creo que impulsamos las posibilidades del ruido a un nivel en el que todo vale y puedes añadir cualquier cosa. Tenemos un ruido y una música tan agresiva que siento que lo más radical que podemos hacer es hacer algo realmente calmado y tranquilo. Porque entonces la gente se preguntaría por qué es tan silencioso. Y puede que para impresionar el corazón o el oído de la gente necesites algo dramáticamente silencioso y calmado.

Pero sin ser solamente música ambiental. No quiero ver mi música como algo que solo escuchas de fondo. También quiero contar una historia, o leer un poema musicalmente hablando. Creo que la gente se puede concentrar en el contenido de la música, y ese micro-universo de sonidos, pequeños detalles y ruidos. Cuido de todos estos pequeños sonidos como los ruidos y los sonidos mecánicos como los del piano, y absolutamente nada suena por accidente. Realmente esculpo esos sonidos. Creo que hay mucha información musical. Pero es tan diminuta, especialmente en Screws. Hay tantos pequeños esfuerzos, tantos pequeños ruidos, tan poquito volumen, y tan poco de todo que parece que desaparece del todo. Por eso tenía curiosidad de ver cómo de minimalista lo puedes hacer y sentir que todavía es música.

Screws se creó como un regalo para los fans, pero ha sido muy bien recibido. ¿Te lo esperabas? ¿Lo podrías considerar entonces como un disco y colgarlo junto al resto de tu discografía?

Definitivamente no me lo esperaba. Sentía que era una música tan pequeña como he dicho, que no quería cobrar a la gente por ello. Pero cuando regalas algo, como si fueras a cualquier sitio y cogieras una pequeña flor y se la dieras a alguien, esa persona agradecerá el regalo, lo cogerá, lo tratará como un regalo, y no lo tirará. Si la gente lo hubiese comprado, seguro que habría algunos que dirían, bueno, comparado con su último disco éste no es tan bueno por esto y por esto, bla bla bla, es muy minimalista… A mi me gusta más Felts porque hay muchas cosas en ese disco. Ya puedo oír las críticas. Pero a mi me gusta como está. Fue un regalo también para mi mismo porque hizo que siguiera tocando cuando me rompí el pulgar y pensé que nunca más volvería a tocar el piano. No podía tocar más por que tenía el dedo roto, pero me devolvió toda mi esperanza y mi pasión por la música. Me dio tanto que sentía que ya tenía todo lo que quería de ese disco, así que lo único que podía hacer era compartirlo con mis amigos. Fue una idea muy espontánea. Nunca he pensado en las críticas porque realmente no era mi siguiente trabajo. Lo hice completamente gratis así que la gente realmente no puede criticarlo como si se tratase de un álbum nuevo. ¡Venga ya!… Solo estoy improvisando con mis dedos, pero siento que es mi disco favorito de todos los que he hecho. Un impulso de placidez, de calma y de serenidad. Es inocente también. Escucho algo nuevo cada vez que lo toco, y probablemente no lo experimentaría si no hubiera tenido el accidente. Así que ahora sé que puedo tocar de esa manera. Estoy muy agradecido. Es todo en Mono, con un micrófono, un piano y una grabadora de cassette. Ya está. Es muy eficiente y económico en ese sentido.

“Tengo la sensación de que cuanta más presión tengo, y más gente escucha, mejor es mi música”

Creo que tu música es muy visual. Parece que cada nota que sigue a la anterior es única y que no existe otra en el mundo que pueda sustituirla. Parecido a lo que sucede con los libros. ¿Crees que tu música está más abierta a la imaginación del oyente que la música pop?

Puede ser. Es visualmente inspiradora, eso seguro. Mucha gente me pregunta si estoy interesado en hacer música para películas. Y ya lo estoy haciendo. Pero sin la película. La película que ve la gente, es la que ven en sus cabezas. Es como si ellos mismos la dirigieran en el momento en que escuchan la música. Creo que ese es el potencial que tiene mi música. Crea imágenes. Es como leer un libro. Mi música es más como leer un libro que ver una película. Lo que sientan o vean depende de cada persona. Es el arte más grande para inspirar cierto tipo de sentimientos. Intento tener tanto control como sea posible. Puedo escribir una pieza y saber que la gente pensará en agua. O puedo escribir una pieza y saber que la gente pensará en el amor. Es increíble como puedes asociar ciertas imágenes o reacciones a la música.

¿Cómo es el proceso creativo? ¿Piensas en la persona que va a escuchar el disco cuando compones?

Lo hago, de hecho. No haría música sin gente que lo escuchara. Por supuesto no es que solamente lo haga para mí. Me encanta tocar música para mí también, pero cuando trabajo en un álbum quiero que sea algo que a la gente le guste. Eso no quiere decir que lo vaya a hacer tan simple que le guste a todo el mundo. Considero que mi música va a ser escuchada por mucha gente, y quiero que sea muy buena. Eso me da mucha motivación. Tengo la sensación de que cuanta más presión tengo, y más gente escucha, mejor es mi música.

El hecho de tocar en directo por ejemplo. Yo sé que la gente está ahí. Y el concierto no sería lo mismo sin la gente. Ellos me dan un cierto feedback. Crean una atmósfera en el auditorio que puedo sentir en el escenario. Hay una retroalimentación entre la audiencia y yo. El público es una gran parte de mi música. Y una gran parte de mi inspiración.

“Cuando toco en un festival, nunca encajo.”

Te gusta trabajar hasta bastante tarde por la noche. ¿Sacrifica su vida social un pianista?

Totalmente. Yo sacrifico mi vida privada por hacer esto. En el pasado no podía tener una relación porque estaba siempre de gira. No veo mucho a mis amigos ni a mi familia. Paso mucho tiempo solo. Aunque estoy con gente, a veces me siento bastante solo. Llega un punto en que hay tanto silencio a mi alrededor que puedes incluso escuchar estas piezas silenciosas que escribo. Es como una actitud en la que tienes que entrar antes de poder hacerlo. No lo puedes hacer en una parte ruidosa de Brooklyn. Imagino que necesitas encontrar un entorno que sea lo bastante tranquilo, para que al cruzar la puerta esos temas minimalistas y carismáticos se conviertan en algo llamativo y poderoso. Y eso es lo que espero de los oyentes también. Cuando toco temas tranquilos, siento que la gente se tranquiliza también. Dejan de hacer ruido con las manos y dejan de moverse. Después de un rato me doy cuenta de que he transformado el auditorio en un sitio completamente diferente, donde todavía se pueden escuchar las notas casi inaudibles. Porque todo el mundo está preparado. Y necesitas tiempo. Necesito estar solo mucho tiempo para crear esta música.

NF2

Nils, hemos visto tu nombre en importantes webs musicales más dedicadas a música indie, o últimas tendencias. Incluso tocas en el Primavera Sound en unos días. ¿Por qué crees que se fijan ahora en ti?

Por la sensación de que estamos haciendo algo muy radical, y de que no nos comprometemos. Suena estúpido cuando lo digo yo, pero es lo que hacen otros artistas. Hacen lo que tienen que hacer. Yo no hago esto o aquello para ser querido. Solo quiero compartir algo realmente honesto, algo que me autoafirme. Mi visión es que puedo cambiar el mundo y la actitud de la gente con mi música. Creo que la gente ve que es único y muy radical, y los músicos no intentan crear ninguna clase de fenómeno pop o lo que sea. Confían en si mismos y tocan instrumentos clásicos que todavía atraen a la gente joven, y eso es lo que me hace seguir adelante.
Cuando toco en un festival nunca encajo. Primavera Sound es un festival de rock indie y yo voy a tocar el piano. Cuando voy a un festival de jazz, no soy el chico del jazz, entonces la gente habla y lo ve como algo diferente e interesante. Lo mismo pasa en entornos clásicos. Cuando la gente toca Mozart yo toco mi propia música. Y cuando toco para gente joven es raro, pero al final se quedan sorprendidos por la experiencia. Y luego van a casa y escriben en sus blogs y no saben como etiquetarme. Me siento muy libre. El siguiente álbum podría ser electrónico. Podría también tocar con una banda. Podría ofrecer conciertos con piano y sintetizadores, o conciertos clásicos. Incluso podría decidirme por ser cantautor.

¿Alguna vez has pensado en añadir voz a tus temas?

Sí, estoy trabajando en algunas ideas con coros ahora mismo. Nada de mi mismo, no me gusto mucho cantando. Pero más bien en el sentido de transformar voces en sonido y sonido en voces.

“La melancolía es la parte feliz de la depresión”

La última vez que te vi en directo recuerdo cómo solicitabas la ayuda de un voluntario entre el público para que tocase contigo. ¿Lo haces siempre?

No no no. Hace mucho tiempo que no lo hago. Solamente si me siento a gusto. Depende. Puedo sentir lo que sucede en el auditorio y si la gente necesita algo diferente. No solamente es tocar el piano, sino hacer un buen show. Al final se basa en el concierto entero y lo que la gente piense de ello.

La gente es muy valiente por ofrecerse. Porque podría ser horrible. ¡Pero nunca lo es! La intención de invitar a alguien es maravillosa. La gente puede que no escuche las notas erróneas que tocamos. Escuchan con el corazón abierto, porque piensan que es un momento maravilloso. Es generoso y es muy valiente. Todas estas emociones las sentimos como seres humanos, y el público es consciente de ese amor y esa paz, y se irán a casa y se sentirán mejor.

Y la última pregunta. ¿Eres feliz?

A menudo. A menudo. Nunca tengo miedo del futuro. Nunca tengo miedo del pasado. No tengo miedo del presente. Pero soy una persona muy melancólica y a veces me frustro por el mundo que hay ahí afuera. A veces lo apago todo y me escucho a mi mismo. Creo que la melancolía es el lado feliz y artístico de la depresión. Sin el arte no sería feliz. El piano es como la medicación para mí.

David Bernardo.