Lo mejor de 2014

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Cada año se hace más difícil concretar cuales han sido nuestros discos favoritos. Se hace cada vez más y más música a pesar de las innumerables crisis del sector. Y el talento cada año parece crecer en pos de la creatividad y la búsqueda de ese elemento diferenciador que haga al artista sobresalir del resto.

Se nos quedan fuera montones de grandes artistas, muchos de ellos emergentes, que pueden disfrutar en la lista de singles y en las entradas que vamos publicando con más o menos frecuencia.

Estos han sido los 40 discos favoritos de ROCKAST de 2014. Y aquí la lista completa vía Spotify.

40. BOB MOULD – Beauty & Rain

Beauty & Rain supone la vuelta del ex Hüsker Dü después del aclamado Silver Age. Un álbum dividido en cuatro partes de tres canciones cada una, en las que explica su último año y lo que ha supuesto para él algunas experiencias dolorosas en su vida. Tiene mucho de melancolía y de rock directo de guitarras, véase “I Don’t Love Yoy Anymore” o “Hey Mr Grey”.

 

39. AXXA / ABRAXAS

Axxa / Abraxas suponen un soplo de aire fresco en el catálogo de Captured Tracks. Se aleja del sonido post-punk que suele caracterizar a las bandas de la discográfica de Mike Sniper, para ofrecer una psicodelia suave a base de guitarras y ritmos pegadizos. El disco ha sido producido por Jarvis Taveniere de los Woods.

 

38. ETERNAL SUMMERS – The Drop Beneath

Los de Virginia se aseguran autoetiquetarse como Dream Punk antes de que les preguntes. “The Drop Beneath” es un buen álbum que bebe de shoegaze y guitarras con influencias de Teenage Fanclub. Mientras las bandas más emergentes se debaten sobre qué dirección tomar, Eternal Summers consigue revitalizar el sonido noventero en temas con gancho como “A Burial”, “Gouge” o “Not For This One”.

37. POPSTRANGERS – Fortuna

Desde Nueva Zelanda y tan solo un año después de lanzar su debut, Popstrangers regresa con“Fortuna”, un álbum con ganchos clásicos Britpop y un interesante trasfondo de psicodelia. Los dos primeros singles han sido para un anti-himno como “Country Kills”, y una atmosférica “Don’t Be Afraid”.

 

36. CARIBOU – Our Love

Cuatro años después de Swim, Dan Snaith regresa con Our Love. El álbum se presentó con dos buenos singles como son “Our Love” y “Can’t Do Without You”, incluyendo el primero colaboraciones de Owen Pallett y Jessy Lanza. Snaith parece más cómodo que nunca en su proyecto de Caribou, y se mueve como pez en el agua en un disco con buenos arreglos que incluyen una paleta variada, que va desde el minimal o el RnB al dubstep. Temas como los mencionados singles o esa aproximación al dream-pop que es “Back Home”, harán moverse a las masas en los próximos festivales.

 

35. WILD BEASTS – Present Tense

Wild Beasts se han ganado a pulso ser una de las bandas más respetadas del Reino Unido. Tienen un sonido muy personal y único y sus cuatro álbumes hasta la fecha no han defraudado. Como nos comentaban en la entrevista con Ben Little, siguen obsesionados con superarse con cada nueva entrega. “Present Tense” ha visto a los británicos intentar hacer un tema abiertamente pop, con un gran resultado como es “Beautiful Truth”. Continúan con sus característicos duelos vocales entre Hayden y Tom, letras cada vez más cuidadas y más espacio para sintetizadores en detrimento de guitarras.

34. ALT-J – This Is All Yours

Se esperaba con ganas el segundo trabajo de los británicos que coparon 2012 con su célebre “An Awesome Wave”. Superar semejante álbum se antojaba una tarea encomiable. “Hunger Of The Pine” y el sampleado de Miley Cyrus fue el primer single, un buen tema al que siguieron un “Left Hand Free” donde se sueltan la melena desmarcándose del resto del álbum.“Every Other Freckle”, “Garden Of England” o “Warm Foothills” se añaden como temas destacados a un disco que quizás no cuente con la brillantez de su debut, pero que aporta mucho mas de lo que parece. Su música es compleja, con acordes complicados y elementos en busca de la vanguardia. This Is All Yours nos muestra las cartas e inquietudes de una banda que busca y encuentra donde otros no se detienen siquiera 

 

33. HUNDRED WATERS – The Moon Rang Like A Bell

Después de un debut con muy buenas críticas como fue “Hundred Waters” en 2012, la banda de Florida regresa con un álbum que escribieron practicamente en la carretera durante 3 largos años. Lanzado en OWSLA, el sello de Skrillex, han conseguido amplificar su música y darle quizás el reconocimiento que merece. Nicole Miglis, vocalista, pianista y compositora, recrea un complejo paisaje sonoro muy rico en matices y armonías vocales, en lo que algunos han querido encasillar bajo el término de música “folktrónica”. Han girado con Alt-J o The XX y su nombre se hace cada vez más popular.

32. THE HORRORS – I See You

Hay bandas que se muestran siempre dispuestas a experimentar con cada nuevo disco, con los riesgos que eso conlleva en lo que a fans y crítica se refiere. La banda de Faris Badwan expande en Luminous su sonido y prueba con la electrónica sin llegar a empalagar, siguiendo con el shoegaze y la psicodelia que les caracteriza. Se han ganado a pulso ser una de las bandas más interesantes de Reino Unido.

 

31. CONOR OBERST – Upside Down Mountain

No ha sido un año fácil para la voz cantante de Bright Eyes. Fue falsamente acusado de una violación en mitad de la promoción de su nuevo disco, y aunque rápidamente se aclarara que todo fue un macabra falacia para ganar fama, no deja de ser un episodio amargo para el talentoso artista. Upside Down Mountain es un disco que va de menos a más, con temas resultones abiertamente pop, pero con detalles estupendos en temas como Zigzagging Toward The Light” o “Time Forgot”.

30. OWEN PALETT – In Conflict

El cuarto álbum de Owen Palett no es un disco que se antoje sencillo ni que entre con las primeras escuchas . In Conflict es un álbum complejo que crece, descubriendo nuevos matices con cada nueva escucha. Sus conciertos en España han sido memorables, en una difícil puesta en escena, que mezcla tecnología con una amplia variedad de instrumentación. In Conflict, en el que ha colaborado Brian Eno, contiene colores abstractos y paisajes que invitan a ser descifrados.  Destacan “The Secret Seven”, “The Riverbed” o “Song For Five & Six”.

29. MANIC STREET PREACHERS – Futurology

Se dice que los Manics están dejando de lado la idea Americana para pasarse de lleno a la Europea de Bowie/Berlin. Y este es un álbum que hurga en aquel concepto, grabado incluso en los mismos estudios Hansa de Berlin, donde Bowie grabó su “Heroes”. El primer tema que dieron a conocer, Europa Geht Durch Mich”, cantado por Nina Hoss era toda una declaración de intenciones. A los galeses hay quien les acusa de ser demasiado prolíficos, pero nada más lejos de la realidad. Responden con buenos discos, con ideas, y con grandes temas.

28. GROUPER – Ruins

Ruins es el décimo álbum ya de Liz Harris. El álbum más melancólico de la lista junto con el May de Broken Twin, se gestó en 2011. La californiana grabó la mayor parte del mismo en la costa de Portugal, llevando consigo un cuatro pistas y recogiendo toda la quietud que le ofrecía la naturaleza. El resultado es un álbum especialmente espiritual. De alguna manera consigue reflejar elementos etéreos, mediante una irresistible fusión en la que no cabe distinguir si la música de fondo es la susurrante voz de Harris, o el piano que persigue sus palabras. Un álbum exquisito como pocos, que requiere ser disfrutado con los cinco sentidos.

 

27. THE RAVEONETTES – Pe’ahi.

El dúo formado por Sune Rose Wagner y Sharin Foo, llevan ya 12 años de carrera, y a pesar de estar siempre arrimados al estilo de The Jesus and Mary Chain, siempre han agradado con cada nuevo lanzamiento. En el caso de Pe’ahi van un paso más allá. Han ganado en instrumentación, añadiendo instrumentos de cuerda, y se han sumergido de lleno en temas atmosféricos, entregando un disco redondo. La muerte del padre de Sue le ha valido para firmar letras más agresivas, en el que puede ser su mejor disco hasta la fecha. Grandes canciones con gancho y peso, como “Killer In The Street”, “Sisters” o “Endless Sleeper”

26. JENNY LEWIS – The Voyager

El talento de Jenny Lewis, ya sea al frente de los celebrados Rilo Kiley, con Jenny & Johnny o en solitario, no puede ser puesto en duda. En esta ocasión ha contado con la ayuda de Ryan Adams y Beck en la producción, al encontrarse en un momento de estancamiento personal. El resultado es un disco de americana y pop suave muy cerca del mainstream y el Billboard. Melodías perfectas a lo Fleetwood Mac que unidas a la personalidad de Lewis y el buen trabajo de Adams y Beck, consiguen un disco top. Mención especial al videoclip de “One Of The Guys”, con un gran repertorio de famoseo de Hollywood al mando.

25. AVI BUFFALO – At Best Cuckold

Demasiados años llevaba viviendo el bueno de Avi Buffalo con el pelotazo de su debut, y en especial con ese maravilloso tema que era “What’s In It For”. Pudimos verle en Austin este año presentando temas nuevos de lo que sería su ansiado segundo LP y no defraudó. At Best Cuckold muestra lo que se esperaba de él en diez temas en los que encontramos solos a lo Brian May / George Harrison, o referencias a Death Cab For Cutie. Con tan solo 23 años, se dice que se encuentra en una lucha interna en busca de la estrella que se espera de él. Además de haber dejado una relación con la que fuera su bajista, Rebecca Coleman. Para muestra un botón: “And these birds seem so fucking free, they’re nothing compared to me”

 

24. FOO FIGHTERS – Sonic Highways

Tiene mérito para una banda realizar un álbum por diferentes ciudades a lo largo y ancho de Estados Unidos, con amigos artistas allá donde van, e intentado captar la esencia que ofrece cada ciudad. La apuesta de Foo Fighters es innovadora, y tras el éxito de Sound City el pasado año, se han lanzado incluso con otro documental de ocho episodios de Sonic Highways, grabado en Chicago, Austin, Nashville, Los Angeles, Seattle, New Orleans, Washington, D.C., y NY. El álbum no ha resultado tan espectacular como se preveía, sin embargo es un disco que crece y en el que encontramos el sonido clásico de Foo Fighters en temas como “The Feast And The Famine”, “Something From Nothing” o “In The Clear”.

 

23. ANGEL OLSEN – Burn Your Fire For No Witness

Burn Your Fire For No Witness ha supuesto la lanzadera que necesitaba Angel Olsen. Un disco que no refleja la complicidad que emana la artista en directo. Temas tan viscerales como sinceros que sobrepasan el terreno folk, colocando a Olsen como una de las cantautoras más admiradas del año. Destacan “Unfucktheworld”, “Forgiven/Forgotten”, “Hi-Five” o “Lights Out”.

 

22. REAL ESTATE – Talking Backwards

Tres años después de Days, Real Estate vuelven con un disco que si bien no arriesga demasiado, contiene elementos que le hacen ser un ganador del 2014. Los dos vocalistas de la banda resultan esenciales, y los arreglos y la producción del disco es uno de los grandes logros, con guitarras que fluyen entre las voces con sutileza y simplicidad. Destacan “Talking Backwards”, “Had To Hear” o “Crime”.

 

21. WE CUT CORNERS – Think Nothing

Se lo merecen mucho. Este humilde dúo de profesores irlandeses, que aun ejercen su otra gran pasión que es la enseñanza, se han sacado de la manga un disco redondo. Contiene mala baba contenida y presume de versatilidad, pasando con nota de la euforia a la angustia con la urgencia que dan 10 temas en 27 minutos. Ha sido producido por Tommy McLaughlin de los Villagers, y mezclado por Ben Hillier (Blur, Depeche Mode). Destacan temas como “This Is Then”, “Blue”, “Best Friend” o “Mammals”.

20. A SUNNY DAY IN GLASGOW – Sea When Absent

La banda de Philadelphia está empeñada en ampliar sus registros, y consigue colores casi imposibles en su paleta. La mezcla va desde shoegaze, a dreampop, rodeado de ecos o el siempre efectivo estribillo cantado por niños. Cuentan con dos vocalistas compenetradas a la perfección como son Annie Fredrickson y Jen Goma, que compagina su tiempo con The Pains Of Being Pure At Heart, quienes la han reclutado también como vocalista. Enormes “In Love With Useless” o “MTLOV (Minor Keys)”.

 

19. ELECTRIC YOUTH – Innerworld

Es cierto que la banda sonora del Drive de Ryan Gosling sirvió para ponerles en órbita en 2011, gracias a un tema grandioso como era “A Real Hero”, pero hay más en Electric Youth. Mucho más de la pomposidad de Empire Of The Sun, sin ir más lejos. Su música es más sofisticada, oscura y sensual por momentos. Aunque no consigan superar el célebre tema de Drive, Innerworld brilla con luz propia con temas hipnóticos como “Tomorrow”, “Runaway” o “The Best Thing”.

 

18. TEMPLES – Mesmerise

Era inevitable la comparación con Tame Impala viendo los tiempos que corren para la psicodelia, pero estos tipos del norte de Londres, descubiertos por el capo de Heavenly Records, han sabido escapar a las siempre odiosas comparaciones. Mesmerise es un disco cuidado hasta la saciedad que pone el punto de mira muchos años atrás que los Australianos, con los años 60 como base de experimentación. Destacan “Shelter Song”, “Mesmerise” o “Sun Structures”. Tuvimos la ocasión de entrevistarlos este año.

 

17. LYDIA LOVELESS – Somewhere Else

Y es que no hay nadie en la lista que tire besos como lo hace Lydia Loveless. La autora folk ha atado todos los hilos para conseguir un disco diez. Se le compara con Neko Case, Lucinda Williams o Patti Smith, pero lo cierto es que el cambio que ha dado del folk más tradicional al más rockero en este disco es digno de elogio. Tiene carisma y una fuerte personalidad. Y tiene canciones que llegan. Su nombre quizá no suene como uno de los más destacados del año, pero el disco es redondo y poderoso. Imprescindibles “Wine Lips”, “Really Wanna See You”, “To Love Somebody” o “Chris Isaak”. ¡Chris Isaak! +1.

16. WYE OAK – Shriek

Un palo bastante grande que tuvieran que cancelar conciertos en España debido a la escasa venta de entradas para sus conciertos. El dúo de Baltimore/Portland, acababan de sacar un gran ábum en 2011 con “Civilian”, y su siguiente movimiento no era sencillo. La química de Shriek vibra entre las melodías, guitarras y un espacio mayor para la voz de Jenn Wasner. Destacan “Glory”, “The Tower”, “Before” o “Shriek” .

 

15. MERCHANDISE – After The End

La información acerca de Merchandise es confusa. El trío de Tampa lanzó un en 2013 un EP llamado “Totale Nite” que divagaba entre el noise y el punk, pero tras fichar por 4AD han cambiado el registro casi 180 grados. After The End es un disco que es fundamentalmente bonito. De rock romántico donde fluyen piezas reminiscentes de los Smiths o Simple Minds. Destacan temas como “Enemy”, “True Monument”, “Green Lady” o “Little Killer”.

14. JACK WHITE – Lazaretto

Un álbum que tuvo un gran valor añadido, como es el uso de la tecnología para crear un holograma de un ángel que sobrevuela el vinilo cuando se está escuchando. Además de importantes, extras como dos canciones escondidas en las etiquetas centrales del vinilo, o el hecho de que el primer tema de la cara B del vinilo, “Just One Drink”, contenga dos introducciones distintas, una acústica y otra eléctrica, que se unen en un solo tema mediante la tecnología Double Groove. En definitiva, interesantes extras a un ya de por sí gran álbum, que explota el sonido clásico de White, y que ha conseguido ser el vinilo más vendido de los últimos 20 años, superando el “Vitalogy” de Pearl Jam de 1994.

13. LYKKE LI – I Never Learn

Debe ser interesante la opinión de quien rompió el corazón de Lykke Li, y que a su vez dio lugar a este enorme álbum. El tercer disco de la sueca le coloca en una liga superior. Su particular manera de plasmar la oscuridad en su sonido le hace ganar adeptos a pasos agigantados. Li hace gala de delicadeza en nueve temas con poco atisbo para el positivismo, pero en los que tiene cabida hasta el gospel, como en “Heart Of Steel”. Destacan “No Rest For The Wicked”, “Just Like A Dream” o “Gunshot”.

 

12. STRAND OF OAKS – Heal

El proyecto de Tim Showalter ha llegado a su plenitud en su cuarto álbum. Heal supone un compendio excepcional de folk rock. Tiene emoción, tiene angustia, y tiene nostalgia. Pero todo ello lo expone de una manera abierta y sincera, (autobiográfica, como explicó en su concierto en Madrid), con incluso guitarras metaleras y una voz tremendamente expresiva. Destacan “Same Emotions”, “Goshen’97”, “Shut In” o “Heal”.

11. FOXYGEN – …And Star Power

Hay algo con Foxygen. Este …And Star Power es su tercer disco en tres años, a pesar de los problemas que han tenido con varias cancelaciones y actuaciones y conciertos salidos de tono. El cantante Sam France tiene maneras psicóticas, que no hacen otra cosa que sumar al sonido experimental y avant-garde de la banda. La psicodelia de los angelinos sigue más presente que nunca, con temas instrumentales cargados de elementos sesenteros, pero los tipos se hacen fuertes dentro de su caos, en temas de excepción como “Coulda Been My Love”, o un “How Can You Really” que podrían haber firmado los mismísimos Queen de la primera mitad de los 70.

10. EMA – The Future’s Void

El segundo disco de la norteamericana EMA, es el resultado de su hartazgo con el mundo digital. Un disco conceptual que rápidamente se ha entendido como el primer disco post-internet de la música. La misma Erika M. Anderson ha intentado explicar en su página web “Cómo el Neuromancer destruyó su cerebro pero los tantras le devolvieron la espina dorsal”. Basicamente quedó exhausta física y mentalmente después del éxito y el trabajo de su primer disco, llegando incluso a pensar en dejar la música para siempre al no digerir la presión de verse “juzgada” por todos los ojos que componen el mundo digital. Por suerte siguió haciendo música, y ha lanzado un disco preguntándose por los milagros de la vida 2.0 “Te ganas la vida haciendo selfies, es así como quieres vivir? Es tan narcisista, tan nuevo milenio”. Sonido industrial y oscuridad destilada en pequeñas cantidades para un disco adictivo que pide indagar en la idiosincrasia del artista.

9. BROKEN TWIN – May

Posiblemente el nombre menos conocido de la lista, haya hecho uno de los discos más emotivos. La danesa Majke Voss Romme ha conseguido un disco lleno de sentimiento y absolutamente evocador. Ha sido producido por ella misma y mezclado por Ian Caple (Kate Bush, Tricky). En May rescata una delicada selección de temas entre más de 200 maquetas, que recuerdan inevitablemente a su compatriota Agnes Obel.

 

8. PIXIES – Indie Cindy

De repente da la impresión de que lleven toda la vida entre nosotros, pero lo cierto es que Indie Cindy es tan solo el quinto álbum de estudio de Pixies. Grabado sin Kim Deal, por la formación han pasado varios bajistas, veáse Simon Archer, Kim Shattuck de los Muffs, y Paz Lenchantin. El disco es en realidad la recopilación de los EP’s lanzados en 2013 y 2014, EP1, EP2 y EP3. Suponen una colección de singles notables que devuelven a los Pixies clásicos, haciendo ligeros guiños metaleros pero sin salirse demasiado de la fórmula.

7. JUNGLE – Jungle

Son una de las sensaciones del año. Sabedores de su valía, tenían preparado un aterrizaje que se remonta a 2013 y que cuenta con videoclips virales, fotos de promoción engañosas y conciertos a media luz. Música infecciosa que oscila entre el groove, el funk o el tan querido dub-step. “The Heat”, “Busy Earning” o “Platoon” son algunos de los temas más bailados del año. Queda por ver si el hype se consolida o se evapora entre los halagos. Por ellos que no quede.

6. RYAN ADAMS – Ryan Adams

Este es probablemente el disco más equilibrado que ha lanzado Ryan Adams en los últimos tiempos, aunque nada realmente nuevo bajo el sol, si siguen de cerca su carrera y milagros. Las virtudes que le atribuyen las lleva demostrando desde hace 15 años. El álbum tiene un sonido que brilla quizás en exceso, y que tira de Americana con algunos ganchos clásicos que harían las delicias de Tom Petty. Una buena colección de singles con “Gimme Something Good” y “My Wrecking Ball” a la cabeza, pero con temas redondos donde encontramos un “Feels Like Fire”, o “Shadows”, que hubiera firmado el propio Springsteen.

5. SHARON VAN ETTEN – Are We There

Algunos creen que está encumbrada por obra y gracia de qué se yo, y para infravalorarla se empeñan en compararla con el resto de la galaxia de artistas femeninas más importantes de los últimos años. Sharon Van Etten lleva cuatro discos a sus espaldas, y su proyección ha llegado a un punto incontestable con Are We There. En su célebre Tramp de 2012 colaboró con Aaron Dessner de The National, y esta vez no ha perdido la ocasion de rodearse de renombrados amigos. Producido por ella misma, en el álbum han colaborado nombres de la talla de Mackenzie Scott (la gran Torres), Adam Granduciel de The War On Drugs, o el mismo Peter Broderick, autor de un gran EP de este año, llamado “(Colours Of The Night) Satellite”. La cantante de New Jersey, que dice escuchar voces cuando compone, ha logrado un álbum intenso y directo, con letras a corazón abierto que narran algunas experiencias personales. La desgarradora “Your Love Is Killing Me”, “Taking Chances”, “Our Love” o “I Love You But I’m Lost” son algunos de los temas de un disco que se siente real. Especial mención para “Every Time The Sun Comes Up”, una maravillosa pieza improvisada en el estudio en forma de broma, que acaba convirtiéndose en una de las puntas de lanza de un álbum diez.

4. SPOON – They Want My Soul

Desde el último album de Spoon, el Transference de 2010, los miembros de la banda no han estado parados. Britt Daniel ha estado inmerso con su amigo Dan Boeckner de Wolf Parade en el proyecto de Divine Fits, y sus compañeros han producido discos (Jim Eno), lanzado trabajos en solitario (Eric Harvey), y hasta abierto bares en su Austin natal (Rob Pope). No obstante han vuelto con fuerza con un álbum que remarca el sonido clásico Spoon. Se hizo en dos mitades para cada una de las cuales contaron con productores muy diferentes, como son Joe Chiccarelli (Morrissey, Strokes) y Dave Fridmann (Flaming Lips, MGMT). Siguen atesorando una manera única de entender el rock y la magia de la banda se encuentra rápidamente en temas como “Do You”, “Rent i Pay”, “Knock, Knock, Knock” o “Inside Out”.

3. THE WAR ON DRUGS – Red Eyes

Después de dos interesantes álbumes, la banda de Adam Granduciel parece haber dado en la diana. Red Eyes es un disco redondo, que no abusa de influencias sino que las recoge y las amolda a un sonido que no puede estar más cerca de la perfección. Red Eyes es un disco pausado, que parece estar hecho a cámara lenta. Tiene algo que hace que le guste a los jovenes, viejóvenes y carcas por igual. Bebe de Dire Straits, de Dylan, de Bruce. Y tiene una colección de singles para enmarcar. Una de esas mravillas que según pasa el tiempo hace que cambie su opinión respecto a su tema favorito. Esa es la magia que ha conseguido Granduciel. Bravo.

2. ST. VINCENT – St. Vincent

No hay duda de que 2014 ha sido el año de Annie Clark. La texana, que ha titulado el álbum “St Vincent” porque está convencida de haber encontrado su sonido, está en estado de gracia. Y es que si en lo musical su idiosincrasia única da para mucho, el concepto entero de St Vincent da para mucho más. Seguramente el tiempo pasado con David Byrne ha valido su peso en oro para el desarrollo completo de la artista. Sus sonidos serpentean por medio de efectos, pedales y vaivenes en una vuelta de tuerca a su ya de por sí original sonido. Si a esto le sumamos la importancia que tiene su directo, obtenemos un artista de los pies a la cabeza que es ya toda una referencia. El álbum apunta a clásico de los que echar mano de aquí a algunos años. St Vincent ha pasado de influenciarse por, a ser influencia para.

 

1. FUTURE ISLANDS – Singles

Baila como si nadie te estuviese mirando, Samuel. Algo presagiábamos cuando lanzaron el disco. Se llama Singles, pero en principio no es una colección de grandes éxitos. En principio, porque el resultado final demuestra lo contrario. Su primer single fue Seasons (Waiting For You), que se hizo rápidamente viral gracias a la interpretación visceral de Samuel T. Herring en el programa de un alucinado David Letterman. El disco tiene un peso abrumador. Amén de sintetizadores, encontramos violines, violas, violoncelos, trombones o trompetas, que se alinean detrás de unas líneas de bajo agresivas, que junto a la poderosa voz de Samuel crean un conjunto realmente imponente.

Al igual que comentábamos con St Vincent, el directo para Future Islands es parte esencial de su tarjeta de visita, y ofrecen sin duda uno de los espectáculos de entretenimiento, – llamémoslo así – más arrolladores que se puedan ver en la actualidad. “Back In The Tall Grass”, “A Dream Of You And Me”, “Doves” y “Sun In The Morning” con Katrina Ford de Celebration en los coros, “A Song For Our Grandfathers”… Este disco es una auténtica celebración que hace por fin justicia a la banda de Baltimore.

 

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